¿Por qué el escepticismo?

Alberto Bernal

Por: Alberto Bernal León


Un amigo santista me decía el otro día que era incapaz de entender el porqué detrás de la baja popularidad del acuerdo con las Farc. “Hermano, es que la gente en Colombia es un perro verde”. “Tengo otra percepción”, le decía, “quizás lo que pasa es que ustedes no han reflexionado sobre qué hay detrás del bajo entusiasmo con el acuerdo”. Creo que volver a publicar esta columna que escribí hace un año (simulacro de una entrevista radial) explica muchas de las cosas que no nos permiten a muchos sentir ese entusiasmo que se espera de nosotros.

Emisora: Buenos días, señor Bernal. Al grano: ¿por qué no le gusta la paz?

Bernal: Injusta la pregunta. Todos queremos paz, lo que pasa es que este proceso no traerá paz. Será como algunos de los procesos en Centroamérica, que han traído todo menos paz. No hay posible paz en un país que se niega a castigar a sus criminales.

Emisora: Suena muy uribista usted.

Bernal: No soy uribista, lo que pasa es que Álvaro Uribe es bernalista. Uribe es el megáfono que tenemos los millones de colombianos que cumplimos las reglas y a quienes nos molesta de sobremanera ver cómo los malos terminan ganando en Colombia.

Emisora: ¿A qué país le gustaría que Colombia se pareciera?

Bernal: A Singapur, porque ese país sí castiga a sus criminales.

Emisora: Pero Singapur es un país que muchos catalogan como cuasi-dictadura.

Bernal: Me molesta que el gobierno de Singapur se meta en la vida privada de la gente. Soy libertario por convicción. Ahora, envidio el nivel de paz y progreso que tiene Singapur, y soy lo suficientemente inteligente para entender que sin mano dura no hay respeto a la ley.

Emisora: ¿Usted cree que Santos es castrochavista?

Bernal: No. Lo que sí creo es que Santos cedió demasiado para lograr “la firmita”. Permítame le pregunto: ¿qué va a pasar con la plata de las Farc?

Emisora: Ni idea, pero ¿eso qué tiene que ver?

Bernal: Yo tampoco tengo idea sobre qué va a pasar con esa plata. Y ahí el meollo del asunto. ¿Ustedes de verdad creen que las Farc no tienen plata para comprar poder político? El presidente Santos es un apostador. Pienso que la apuesta de JMS es que aún con dinero, las Farc desaparecerán de la política en 10 años. ¿Usted cree que esa es una apuesta razonable?

Emisora: Es imposible decirlo.

Bernal: Exacto, y ahí el problema de este proceso.

Emisora: Entonces, ¿qué propone?, ¿más guerra?

Bernal: Más autoridad y más castigo. Solo 10% de las muertes violentas en Colombia depende de las Farc y el ELN. El resto se debe a la completa inexistencia de justicia en nuestro país. Un país que no castiga a sus criminales, no tiene futuro.

Emisora: Me dicen que usted es economista. ¿La paz no traerá más crecimiento económico?

Bernal: En el contexto actual la paz es un costo. Me explico: 90% del PIB se produce en lugares NO afectados por el terrorismo. El mayor beneficiado de “la paz” debería ser la agroindustria. Ahora, ¿cómo será el Incoder del posconflicto? ¿Más o menos capitalista de lo que es hoy?

Emisora: Usted es la definición del “enemigo de la paz”, diría Roy Barreras.

Bernal: Roy no ha pensado la cosa económica. Hoy en día “la paz” es un costo. Le regalo un ejemplo de inversión: inversión sería, por ejemplo, desmantelar completamente la sinvergüencería que es Fecode y pedirle al gobierno de Finlandia que venga a arreglarnos el sistema educativo.

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