“El presidente dio golpe mortal a la moral pública”, Alejandro Ordóñez.

En su paso por Medellín, el exprocurador general de la Nación habló en exclusiva para 360 Radio Colombia sobre la realidad que vive el país haciendo énfasis en la gran corrupción que existe. 


Por: Miguel Vélez Tirado

360 Radio Colombia: Señor Ordoñez, ¿cree usted que hoy Colombia asiste a un escenario donde la doble moral para juzgar y criticar es la herramienta política utilizada por excelencia?

Alejandro Ordóñez: Eso denota un grave problema que no ha sido suficientemente reconocido, o mejor, que ni siquiera es abocado. El grave problema de Colombia, antes que los problemas institucionales, políticos, económicos, entre otros, es el de tipo moral. Este ha generado una ruptura de los quicios o de los límites, y por esto hoy todo es permitido, todo es justificado.

El presidente de la República le dio un golpe mortal a la moral pública con el proceso de paz, pues durante los procesos de ese tipo que ha habido en el país habíamos perdonado, pero lo que nunca se había hecho era darle la razón a los criminales. Esto hizo que desapareciera la confianza de la sociedad en lo público y terminó deslegitimando en unas proporciones inimaginables nuestra institucionalidad.

Podemos decir sin temor a equivocarnos que la gran causa de los temas que se perciben directamente es de orden moral. En el país desaparecieron las certezas, y estas son las que generan confianza.

Los padres de familia le debemos una gratitud a la exministra Gina Parody, le debemos estar eternamente agradecidos, ¿por qué? ¡puso en evidencia la agenda del Estado!

360: El candidato a la presidencia del Polo asiste y hace actos proselitistas en asambleas de distintos departamentos. Miembros de las FARC han hecho lo mismo. ¿Por qué en su caso no hay la misma tolerancia?

A.O.: Hay un tema que ha desnaturalizado nuestro sistema político y jurídico: la cooptación imperceptible pero progresiva y constante de todas las instituciones del Estado y de todos los órganos de poder. Hoy el régimen lo encarna la élite corrupta de Juan Manuel Santos y de Germán Vargas Lleras, y la criminal de las FARC, y este es el régimen que hay que tumbar, el cual le ha secuestrado las políticas públicas y ha afectado los derechos ciudadanos.

360: Los niveles de aceptación del gobierno, instituciones y otras ramas que representan el sector público se encuentran en los niveles más bajos de credibilidad y legitimidad.  En su concepto ¿a qué se debe esto?

A.O.: Se debe a la corrupción, a la ineficiencia y al actual gobierno. La gente ha perdido la confianza y credibilidad en sus instituciones, pues perciben que detrás de cada decisión hay un interés indebido, ilegítimo; hay una cooptación, o mejor, un secuestro de la función pública para poner al servicio los intereses particulares, y eso es realmente es la corrupción, no solamente es ‘meterse la mano al bolsillo’.

Hay una deslegitimación generada por esa percepción que tiene el ciudadano: que hay un secuestro de la función pública para poner al servicio de intereses particulares. Las personas saben que a mayor cooptación menos derechos; esto es un fardo muy pesado que cada vez deslegitima más, y el abandono del Estado genera una desconfianza, y me pueden decir: eso ha existido siempre. Sí. Pero cuando ya es descarado el abuso, la cooptación y secuestro de la función, pues llega un momento de desborde de esa institucionalidad.

Aquí no hay distinción de poderes, el Gobierno, el legislativo y el judicial en todos sus niveles son una misma cosa. Aquí la justicia corre para legitimar las decisiones de un gobierno abiertamente dictatorial. Fue lo que pasó con el 2 de octubre: la Corte Constitucional corrió rauda a refrendar el robo de ese día, a refrendar la sustitución del pueblo por el Congreso sin tener competencias para eso pero hace todas las elucubraciones de interpretación judicial.

360: Colombia registra hoy una realidad que usted advirtió como procurador cuando dijo que nadaríamos en coca, ¿cómo cree que se soluciona ese cáncer y cómo debe afrontar un gobierno esta problemática?

A.O: Si nos estaba dando resultados la erradicación manual forzada en cuanto a la fumigación, si pasamos de 170.000 a 40.000 hectáreas, si nosotros hubiéramos continuado con esa misma política hoy no tuviéramos una sola hectárea. El camino estaba señalado, pero claro, acordaron (Gobierno) con las FARC; ¿usted sabe cuál es la estrategia magnífica del Gobierno?, ¿cuál es la estrategia por la cual sustituyó lo que nos había dado resultados? La erradicación voluntaria. En estos seis meses que la han aplicado no han erradicado una sola hectárea.

360: ¿Usted hoy es candidato a la presidencia o solo está midiendo el ambiente político por todo el país?

A.O: Yo estoy comprometido en la construcción de una política, de una ruta, de una vía tendiente a dar esperanza y credibilidad, a devolver confianza. Hay que seguirla construyendo. Habrá quien encarne esa política, el nombre vendrá por añadidura; lo importante es crear la ruta, crear la política, señalar los canales, y en eso el 2 de octubre nos dio una gran enseñanza: debemos converger muchos sectores.

360: Como procurador, ¿usted qué hizo por enfrentar la corrupción? Se lo preguntamos porque es importante decirlo, ya que es un caballo de batalla de sus contradictores.

A.O: Pues mucho. Si hubo un procurador que en la historia combatiera la corrupción, ese fui yo. Cerca de 8.000 funcionarios sancionados en casi ocho años, ¿quién destapó el cartel de la contratación en Bogotá?, ¿quién destituyó al alcalde Samuel Moreno y a su hermano, al contralor, al personero, a cinco concejales, a siete directores del IDU?, ¿quién sancionó a 24 congresistas, a dos ministros, a 1600 alcaldes y a 1100 concejales, a la junta directiva de Saludcoop? El procurador de la época. Como dice el adagio popular: si quiere más que le piquen caña. Si hay alguien que se distinguió por la lucha contra la corrupción fue el procurador Ordóñez. Los contradictores pueden decir lo que quieran y generar escenarios que los favorezcan en sus propósitos políticos.

360: ¿Está de acuerdo con una ley de jubileo que dice que 40 mil presos saldrían de las cárceles?

A.O: Aquí lo primordial debe ser la seguridad ciudadana, y con este criterio se debe pensar en otorgar ese tipo de gabelas o beneficios (de la ley de jubileo), pero razonablemente. Hay que excluir una serie de delitos, que no pueden en su pretexto del jubileo feriar la seguridad ciudadana. Tiene que evaluarse la peligrosidad del delincuente, su reincidencia, la gravedad del delito; no se puede hacer como se plantea. Con este tema del jubileo estoy de acuerdo si y solo si ello no afecta la seguridad ciudadana.

360: Muchas cosas se dicen de usted y la mayoría carecen de juicios objetivos. ¿Quién es realmente Alejandro Ordóñez, cuál es su ideología, sus principales propósitos y qué le gustaría ver en Colombia?

A.O: Soy un colombiano hijo de la provincia, formado en la provincia, de convicciones, creo lo que la mayoría de los colombianos creen; soy un hombre católico. Me dediqué a la docencia, pues esta es mi vocación. Hasta hace pocos meses estuve en la comisión de servicios en la función pública.

Creo que al país se le debe reordenar, se le debe ‘reencuadernar’; creo que la causa del ‘descuadernamiento’ es la disolución de la familia. Creo que las políticas públicas deben construirse en la perspectiva de familia, hay que devolverle al país el tono moral y debe reencausarse de acuerdo a su identidad cultural. Si nosotros no hacemos eso no vamos a construir un futuro para devolverle la esperanza, el imperio de la ley y del orden, y para enfrentar esto hoy debemos enarbolar un pensamiento políticamente incorrecto, pues hoy en día hay una cooptación del establecimiento, el cual está rebelado contra el ciudadano. Hoy no hay casi nada por conservar y hay mucho por lo cual reaccionar; nuestra actitud debe ser más reaccionaria que conservadora.

Vea en nuestro canal de YouTube la entrevista:

La entrevista la podrá ver en exclusiva por el canal de YouTube de 360 Radio Colombia a partir de mañana 30 de marzo.

 

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