10 razones por las que Iván Duque no va bien

Confidenciales 360

El Gobierno de Iván Duque tiene las mejores intenciones y eso nadie se lo va a negar. Que tenga dificultad a la hora de conectarse con la realidad del país, con el Congreso y con otros sectores relevantes del día a día nacional es otra cosa.


De Iván Duque como persona nadie tiene ninguna duda. Es pulcro, decente, responsable, respetuoso, de un carácter determinante, pero que también tiene unos vacíos y temores respecto a ejecutar algunas acciones de Gobierno. Lo que sucede es que el país que votó por él, 10 millones de colombianos, estaban esperando un presidente que no arreglara el país en poco tiempo, sino un mandatario que cambiara la forma de hacer ver al Gobierno en 100 días y de marcar una hoja de ruta, sentar unas bases y realizar unos cambios, pues sus facultades presidenciales lo permiten, y esto mostraría que hay un nuevo Gobierno, algo que no ha pasado.

360 se ha dado en la tarea de conversar con algunos empresarios, industriales, académicos, juristas y políticos de las ciudades de Bogotá, Barranquilla, Cartagena, Cali, Medellín y Bucaramanga para tener una visión desde todos los ángulos sobre por qué el Gobierno de Iván Duque va mal. Y antes de que este medio reciba críticas o ataques por decir que Iván Duque va mal, solamente referenciamos que todas las encuestas y mediciones que han hecho registran que el mandatario no va bien, que va en caída libre y solo una dijo que iba bien recibió el golpe de la renuncia de Carlos Ariel Sánchez, pues no estaba de acuerdo con los resultados. Todo empezó con las encuestas de Yanhaas, Invamer, Datexco, y la verdad es que ninguna lo deja bien parado.

La encuesta de Invamer ubicó al presidente Duque con una favorabilidad del 27 %, la de Yanhaas en un 28 % y esta de Datexco para nada le termina de ayudar, pues es la última que se ha conocido y dice que 68 % de los colombianos desaprueba a Duque. Una de las encuestas más responsables y serias, es la de La República, medio que saca un estudio mucho más completo en donde se consulta a los líderes empresariales por la imagen del presidente y de los ministros, y en este Iván Duque sale con un 3.2 %, una calificación que todos consideran mediocre, contemplativa y casi de luna de miel, y que todos estuvieran tentados a ponerle 3.0 o 2.9.

360 se ha dado a la tarea de recolectar las 10 principales razones por las cuales Iván Duque no va bien:

  1. Está mal rodeado

Hay un manto de dudas sobre el círculo principal del presidente Duque en el Palacio de Nariño. Hay una lupa gigante puesta sobre Jorge Mario Eastman que nadie ha querido mencionar, pero que está en boca de todos los consultados con este medio de comunicación, muchos lo acusan de ser quien frena, filtra, redirecciona o deja seguir todo lo que sucede en el Palacio y el presidente le ha dado completa gabela en este proceso.

Hay que mencionar que Eastman llegó allí netamente por su relación con Iván Duque, no por nadie más.

El papel exótico y curioso de Luigi Echeverry

Desde tierras extranjeras, Echeverry ha pretendido dictar quiénes lo hacen bien, quiénes lo hacen mal, a quiénes castigar y a quiénes beneficiar. Y en un papel casi de ‘consiglieri’ del presidente en la lejanía que no ha le ha quedado bien.

Además, sienten que María Paula Correa, la asistente privada del presidente, lo ha tenido alejado de la realidad. Ella es una mujer que proviene de las huestes 100 por ciento uribistas y es del riñón de Uribe, pues está actuando algo lejana de esa línea, cosa que también ha llamado la atención. Sobre su asesora jurídica hay dudas en el entendido que le ha hecho cometer algunos errores que cualquier abogado conocería y que no se pueden presentar.

  1. La desconexión con el Congreso

El presidente Duque creyó que dar puestos era malo. Que dar gobernabilidad era malo. Que dar participación era malo, no. Los consultados coinciden en que al presidente Duque le faltó simplemente llenar el Gobierno de gente buena, inteligente, decente, respetable y responsable que estuvo en la campaña, pues el principio de la política es “los que ganan gobiernan”, pero este presidente no lo ha entendido.

Para muchos, el rodearse de técnicos, de bogotanos y de personas desconectadas de la realidad política y del país es sumamente perjudicial, todo con la excusa de que este Gobierno no da ‘mermelada’.

El término ‘mermelada’ fue mal acuñado por Juan Camilo Restrepo, debido a que no se trata de entregarle una entidad a un congresista para que la desfalque, eso es completamente nefasto, y sobre todo, nocivo para cualquier Gobierno. Lo que no se entiende es por qué Duque no llamó a las personas que lo ayudaron a ganar para que lo acompañen en el Gobierno.

  1. El Eln

La mesa de diálogos con el Eln tenía que haber sido levantada. Algunos se asustan por la dureza del discurso en campaña contra el grupo subversivo y ahora la tibieza con la que se ha manejado este asunto. Mientras ellos se han dedicado a seguir secuestrando, extorsionando y volando oleoductos cada vez que se les da la gana. Por eso no se entiende cómo Duque no elimina eso.

  1. Las Farc

‘Iván Márquez’, ‘El Paisa’, ‘Romaña’, entre otros bandoleros de las Farc que andan sueltos y que este Gobierno no ha hecho nada, no han procedido con absolutamente nada. El acuerdo de paz está, al parecer, en una órbita perdida para los colombianos; se firmó, era algo anhelado por una gran parte de la ciudadanía, independiente si querían o no cómo se logró, pero es que ahora no se sabe en qué va el proceso.

Se evidencia un compromiso de ‘Timochenko’ pero no de los otros líderes y preocupa la cantidad de desmovilizados de las Farc que han ido a parar a las reincidencias. Por lo cual, parece que este Gobierno está haciendo trizas la paz, pero por ineficiencia y no porque realmente sea su intención.

  1. El no cambio de la cúpula militar

Uno no puede, durante más de seis años, darle palo a una cúpula militar, decir que “está entregada al castrochavismo”, que han perdido la convicción de combate y defensa de la soberanía, y no cambiar la cúpula. Eso no se ha entendido y no se entiende por qué no la cambia, pues era un mensaje claro y contundente durante la campaña.

  1. La clase de funcionarios que están en su gabinete y en altos puestos

Como Iván Duque dijo que no le iba dar nada al Congreso ni a nadie, lo que llama la atención es que terminó ratificando a más de 97 funcionarios de alto nivel del pasado Gobierno, lo cual indica que la administración de su antecesor no era tan mala y que se componía de gente muy buena, pero las personas no lo entienden.

Hay nombres como la ministra de Cultura, Carmen Vásquez, reprobada en la encuesta de La República (2.8 %), que es de las huestes de Juan Fernando Cristo del partido Liberal, estuvo en el Ministerio del Interior pasado y llega a esta nueva cartera y ni suena ni truena.

El señor Iván Mustafá fue ratificado como gerente del Fondo de Adaptación, tampoco se entiende eso. No entienden cómo, por ejemplo, Karen Abudinen que venía de ser directora de Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ahora pase a ser alta consejera para las regiones.

O la  ministra de Minas, María Fernanda Suárez, que sale también raspada en la encuesta de La República con un 3.0 por ciento, antes hacía unos comentarios supremamente tóxicos en contra de los que rechazaban el proceso de paz y en contra del uribismo, y ahora está allí en esta importante cartera.

Juliana Pungiluppi pasó a ser directora del Icbf y ha tenido un papel completamente gris, en los medios que ha salido le ha ido mal y la gente no entiende su presencia en el actual Gobierno. Carolina Rojas pasó de ser vicepresidenta de promoción de la Agencia Nacional Minera a ser viceministra de Minas con Duque. Víctor Saavedra pasó de ser viceministro de Educación en primaria, básica y media, a ser viceministro de Vivienda. Laura Valdivieso pasó a ser secretaria general y directora de comercio en el Ministerio de Agricultura a ser viceministra de Comercio de Exterior, entre otros funcionarios.

  1. Los nombramientos en el gabinete

No se entiende cómo Guillermo Botero, a quien se le puede comprar todo lo que diga en temas de comercio, de mercado y economía, sea nombrado ministro de Defensa. Él no ha tenido un gran papel en esta cartera; hay algunos cuestionamientos sobre Botero por su edad, hay que decirlo con todo respeto, y sobre lo que se necesitaba en esa cartera y hoy no se tiene. Por algo obtuvo 2.9 por ciento en la encuesta de La República.

Ahora, no se entendió cómo llegó al Ministerio de Justicia Gloria María Borrero, a la que le acaban de hundir la reforma que estaba impulsando. Nadie la respaldó, nadie la avaló. Se tenían grandes dudas sobre sus capacidades para sacar adelante una reforma a la justicia y es el primer gran error de este Gobierno.

Otra de las más mal calificadas en la encuesta de La República y que no tiene para nada buen ambiente en los sectores mencionados y consultados en este artículo, es la ministra del Interior Nancy Patricia Gutiérrez.

A la jefe de esta cartera le han pasado todas las reformas por encima, por debajo, no se da cuenta, no va a algunos debates, encarga de muchos temas a Juan Manuel Daza; el cual no tiene toda la capacidad para ir por el Congreso hablando con congresistas; y el Gobierno ha tenido prácticamente una ausencia en el Ministerio del Interior y ahí se evidencia su debilidad en el legislativo, su incapacidad de sacar reformas y su falta de peso político.

Por último, de Alberto Carrasquilla, el ministro de Hacienda, que no hay duda en que sea un gran economista, coinciden en que le ha generado un desgaste innecesario a este Gobierno. El asunto de gravar la canasta básica fue nefasto, el tema de los bonos de agua fue mucho peor, y ahora, se habla de la bolsa de empleo del Estado para su familia, en la que tiene a su esposa y a su cuñado trabajando, cosa que no ha caído tampoco bien.

  1. Duque no recortó el Estado, y su tamaño sigue siendo extremadamente grande

El mandatario aumentó el número de altos consejeros, y es algo que no se entiende. Resulta que cuando se llega a una casa, uno organiza la casa primero, hace los diseños, la pinta, pero uno no mete los muebles sin remodelarla con antelación.

Duque nombró a mucha gente pese a que le faltan posiciones, para luego decir que se está revisando cómo reducir el Gobierno. Uno no se demora cuatro meses para resolver cómo recortar el Gobierno. Uno lo recorta y después nombra, y eso no se le ha entendido a este mandato.

Hay un montón de entidades, agencias, direcciones, oficinas, gerencias, y ahora se está hablando de la creación de tres ministerios (Ministerio de la Familia, Ministerio de la Ciencia y Ministerio del Deporte). Se les da el mensaje a las personas, al mismo tiempo, de que el país no tiene plata y paralelamente se está aumentando el gasto burocrático.

  1. La incomunicación y lejanía con su partido

Algunos congresistas del Centro Democrático hablan de manera fuerte en las reuniones privadas y en las cafeterías, pero en el Congreso se quedan callados y dicen que el presidente Duque es el mejor de todos los tiempos.

Lo claro es que Duque no está teniendo buenas relaciones con su partido, y eso se evidencia cuando el mandatario dice una cosa, su partido dice otra, Uribe dice otra, luego se cruzan los cables; uno jugando al policía bueno y otro jugando al policía malo. Dan mensajes erróneos, generan gastos innecesarios y lo cierto es que eso no lo ha beneficiado en nada, y lo que se ha generado es que su partido salga mucho más débil de este proceso a cómo llegó. Por lo tanto, su labor no tiene ni siquiera contenta a buena parte de su partido.

  1. A Duque le ha faltado más determinación, carácter, y un poco más de riesgo

El país en este momento está demandando soluciones transversales, fuertes, soluciones que busquen realmente cambios en la esencia de país; y parece que Duque no está dispuesto a dar esa batalla. Lo claro es que eso se lo están cobrando, y es que Duque debe ser más fuerte en los temas de seguridad ciudadana, terrorismo, cárceles, transporte, impuestos, entre otros.

Respecto al último tema, debe empezar a dar más responsabilidad a los bancos, a las motocicletas, a las corporaciones, a las fundaciones y a un montón de círculos que hoy están privilegiados de no pagar los impuestos debidos. Eso le ha faltado y sobre todo no avergonzarse de quienes lo eligieron.

Lo eligió el uribismo y puede gobernar con el uribismo; aunque cabe hacer un hincapié: no todos los votos son uribistas. Tiene que gobernar también con los conservadores y con las personas de derecha que no pertenecen al partido mencionado y tiene, como conclusión, que rodearse de personas que no lo adulen si no que le digan qué debe hacer, qué está bien y qué está mal hecho.

Ojalá el presidente Duque mejore, es la consigna de todos los consultados en este artículo.