276 camiones de basura adquiridos en la Alcaldía de Petro, están abandonados hace más de un año

Foto: Publimetro

Los carros compactadores de basura están hace más de un año en La Dianita, predio ubicado entre los municipios de Sopó y Tocancipá, Cundinamarca.


Por: Redacción 360 Radio

Varios vecinos del sector y las autoridades locales no ocultan su molestia por el uso del lugar, la contaminación visual debido a que es una zona turística y el olor que proviene de esos vehículos.

La denuncia de las administraciones municipales es que los acuerdos fijados con la empresa de Acueducto de Bogotá, dueña del lote, no se han cumplido y por eso se genera el malestar.

“Primero el cerramiento, el impacto visual para esa zona no le conviene al municipio. Segundo fue el tema del acondicionamiento del suelo porque hay partes que prolifera el estancamiento de agua”, explicó Angie Parra, secretaria de Planeación de Tocancipá en diálogo para Noticias Rcn.

El deterioro de los 276 camiones es evidente debido a sus condiciones de almacenamiento, además se encuentran a la intemperie.

Los 276 camiones fueron adquiridos en la Alcaldía de Gustavo Petro y hacían parte del programa Basuras Cero, impulsado por la Bogotá Humana. Sin embargo, su futuro es incierto.

Según fuentes de la Contraloría de Bogotá, solo hasta marzo se podrá conocer cuál es el destino de los camiones compactadores y cuántos se podrán vender por subasta pública.

Es importante mencionar que solo 39 de estos vehículos pudieron ser alquilados por los operadores actuales por poco tiempo, porque su estado de deterioro obligó a que 16 de ellos fueran desguazados.

El Acueducto de Bogotá explicó que “Esta administración recibió 276 equipos y actualmente se conoce la ubicación de todos. Sin embargo, en la pasada administración uno fue robado y otro siniestrado y declarado pérdida total, en ambos casos la aseguradora respondió”.

Estos camiones fueron adquiridos en diciembre de 2012 por un costo superior a los 76 mil millones de pesos. No obstante, debido a su estado actual valen menos de la tercera parte, tal y como lo reseñó la Contraloría de Bogotá.