La desaparición de Valeria Afanador, una niña de 10 años en Cajicá (Cundinamarca), mantuvo en vilo a todo el país durante 18 días. Tras una intensa búsqueda por parte de las autoridades y la comunidad, el cuerpo de la menor fue hallado en una zona contigua al río Frío, afluente clave de la cuenca del río Bogotá que cruza el corazón de este municipio cundinamarqués.
El hallazgo del cuerpo en una zona previamente recorrida por los organismos de búsqueda ha generado interrogantes sobre lo sucedido durante los días de desaparición. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, calificó lo ocurrido como un hecho doloroso y aseguró que no quedará en la impunidad. “Estamos con los padres y la familia de Valeria en este momento tan difícil”, expresó el mandatario.
El río Frío nace en las montañas de Cogua y recorre varios municipios de Cundinamarca
El río Frío es un afluente importante del río Bogotá, ubicado en el altiplano cundiboyacense. Su cuenca abarca los municipios de Zipaquirá, Tabio, Cajicá y Chía. Nace en el páramo de Guerrero, a unos 3.700 metros sobre el nivel del mar, y desemboca en el río Bogotá en la zona sur de Chía.
El cauce transcurre primero hacia el sur y oeste desde su origen, continúa hacia el este atravesando Tabio y Cajicá, y finalmente vuelve a girar al sur para encontrarse con el río Bogotá. En Cajicá, el río atraviesa zonas rurales y veredales como Canelón, una de las más afectadas en temporadas de lluvias por inundaciones.
En el marco de la tragedia de Valeria Afanador, la niña de 10 años desaparecida en Cajicá, su cuerpo fue hallado en una zona cercana al río Frío que había sido inspeccionada previamente. El gobernador de Cundinamarca aseguró que se trata de un hecho doloroso y advirtió que este caso no quedará en la impunidad.
El caso ha conmocionado a la opinión pública y ha encendido un llamado urgente a reforzar la protección de los niños y niñas en el país, al tiempo que las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.