«Desde campaña, Petro ya se había declarado enemigo del sector minero»: Daniel Briceño

El exconcejal señaló que proyectos formales están paralizados mientras la ilegalidad contamina ríos y regiones.

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En el marco del Congreso Nacional de Minería en Cartagena, Daniel Briceño conversó con 360 Radio sobre los desafíos del sector frente al gobierno de Gustavo Petro. El dirigente denunció un ambiente de hostilidad oficial hacia la minería legal, advirtió sobre el avance de la minería ilegal como motor de economías criminales y señaló la falta de presencia de la Fuerza Pública en varias regiones del país.

Además, lanzó críticas a la gestión de seguridad y al uso de recursos públicos con fines políticos, asegurando que el último año de gobierno será eminentemente electoral.

Andrés Martín: Bienvenido a 360, también amigo de esta casa. ¿Qué tal estos dos días en Cartagena?

Daniel Briceño: Un saludo para todos ustedes, para todos los que nos ven en 360. Muy buenos. Digamos, yo creo que aunque hay muchas preocupaciones para el sector minero, también hay una industria, pero sobre todo un sector que quiere fortalecerse y salir adelante.

Andrés Martín: Ese mensaje que usted da es el que hemos escuchado justamente del sector. Pero hay algo claro, y es esa división que el gobierno tiene con el sector. Ni siquiera siento que es del sector hacia el gobierno, sino del gobierno hacia el sector. No enviar un ministro, no venir nadie de la cartera a hablar con los empresarios mineros, ¿es una muestra de que el gobierno está golpeando duramente al sector minero?

Daniel Briceño: Mire, desde el día uno, es más, desde campaña, Petro ya se había declarado enemigo del sector minero. Y esto porque obviamente hay un sesgo ideológico en todo, y los golpes que ha venido dando el gobierno al sector durante estos tres años y medio son absolutamente graves.

Primero, la tributaria de Ocampo, la paga el sector. Segundo, la tributaria que van a radicar hoy y que ahora van a radicar hasta el día lunes, la van a pagar en su gran mayoría el sector. Tercero, bajo los instrumentos del Plan Nacional de Desarrollo y bajo figuras de ordenamiento territorial como las SAPAS, se ha venido debilitando y atacando al sector.

Inclusive, municipios de carácter minero de toda la vida hoy están absolutamente paralizados en su economía. Está pasando en Falán, en Tolima; en Águila, en la sabana de Bogotá, con la SAPA y el APA de la sabana centro; en Santander, en el suroeste antioqueño y también en La Guajira.

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Entonces, el gobierno ha delimitado y ha puesto al sector minero como el enemigo. ¿Lo quiere acabar? Claro que lo quiere acabar. Lo ataca todo el tiempo, dice que los empresarios mineros son esclavistas, que dañan el medio ambiente y demás. Se le olvida que quienes contaminan realmente no son los mineros legales, sino la minería ilegal.

Congreso Nacional de Minería: Daniel Briceño alerta sobre riesgos para el sector minero

Andrés Martín: Esa minería ilegal, justamente, ya los datos muestran que prácticamente está alcanzando la productividad de lo legal y otras cifras económicas. ¿Cómo combatirla? ¿Cuáles pueden ser esas propuestas para enfrentar un fenómeno que es el principal dolor de cabeza para el sector, para el gobierno y para el medio ambiente?

Daniel Briceño: Aquí el tema es sencillo. La minería ilegal, que está en gran parte en manos de grupos armados delincuenciales, debe atacarse directamente como se ataca cualquier economía ilegal. Lo que no se puede hacer es atacar al minero legal, el que cumple con requisitos, saca licencia ambiental, da garantías de formalización. Y a ese sí se le persigue.

Yo estuve en Jericó, Antioquia, mirando el proyecto de Quebradona, un proyecto de cobre muy interesante que lleva muchos años de exploración. Y el gobierno, con una APA y una SAPA, lo paralizó.  Hoy intentan hacer una audiencia pública con León Frey Muñoz, y nadie llegó porque la gente apoya a Quebradona. Y a solo unos kilómetros, en Uriticay y Marmato, grupos delincuenciales explotan de forma ilegal el río, hacen minería ilegal. ¿Y a quién decide atacar el gobierno? A los de Quebradona, mientras se hace el ciego frente a Marmato y Uriticay. Eso sí contamina. Entonces, ¿cómo combatirlo? Con la fuerza del Estado, como cualquier economía ilegal.

Andrés Martín: Esa fuerza del Estado, Daniel… pero también hay un tema de cómo convencer a las personas. Hoy en día Colombia vive momentos de gran inseguridad: lo de Miguel Uribe, los soldados secuestrados. El ministro de Defensa dijo aquí que el terrorismo se amplifica cuando se comparte en redes sociales. ¿Cómo trabajar con esa narrativa y qué propuestas deberían estar alineadas para que en 2026 el país tenga una esperanza distinta?

Daniel Briceño: Lo primero que hay que decir es que el combustible de la delincuencia en Colombia son las más de 300.000 hectáreas de coca. Desde el Centro Democrático hemos insistido en el tema. Nos dijeron que no era un problema y hoy tenemos una producción histórica de cocaína, más que en la época de los carteles de Medellín y Cali.

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Esas 300.000 hectáreas generan dos problemas: financian todas las economías ilegales y causan un enorme daño ambiental, deforestando lugares como Chiribiquete. Entonces, hay que combatir la coca y volver a la fumigación. Hoy se puede hacer con drones, con métodos más modernos, pero hay que erradicar. Actualmente no se está erradicando una sola mata en Colombia.

Segundo, no se puede trivializar la autoridad. Hemos perdido presencia de la Fuerza Pública en municipios donde las comunidades deciden si está o no el Ejército. Eso no puede pasar. La Fuerza Pública debe estar en todo el territorio, sin excepción.

Tercero, fortalecer las Fuerzas Militares. Hoy muchos helicópteros de la Fuerza Aérea están fuera de servicio; estamos alquilando helicópteros comerciales para transportar soldados. Los aviones Kfir están obsoletos. Se ha anunciado una compra con Gripen, pero no ha pasado nada. En resumen: fortalecimiento militar, presencia territorial sin excepciones y combate frontal contra la coca, porque está inundando las ciudades de violencia.

Andrés Martín: Este último año de gobierno, estos once meses que quedan, ¿cómo los resumiría?

Daniel Briceño: Van a ser once meses de campaña electoral. El gobierno tiene dos iniciativas pendientes: la reforma a la salud y la nueva tributaria, que creo nacerá muerta. Pero se trata de una rendición de cuentas para mostrar que no fueron tan malos y, sobre todo, de movilizar recursos en favor de la política.

Lo que hemos visto es al gobierno moviendo gente en buses con recursos públicos: pasó en Boyacá, en Bucaramanga, en Cartagena. Yo mismo lo he denunciado: desde la Agencia Nacional de Tierras, la Agencia de Desarrollo Rural y la Presidencia, se ha movilizado gente incluso desde la Costa a Medellín para llenar plazas. El gobierno no llena plazas espontáneamente, solo con buses.

Andrés Martín: ¿Habrá elecciones el próximo año? No lo escucho tranquilo en ese sentido.

Daniel Briceño: Yo espero que sí. No cierro la posibilidad de que a Petro se le ocurra una locura, porque a él le gusta siempre tener la atención. Pero espero que haya elecciones.

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