Sebastián Montoya: «He aprendido que la paciencia también gana carreras»

El piloto Claro de la Escudería Telmex, Sebastián Montoya, reflexiona sobre su año más desafiante, el apoyo empresarial y sus sueños para 2026.

Compartir

Revista 360: Sebastián, bienvenido. El 2025 fue un año lleno de emociones para los espectadores. Después de una temporada tan intensa, ¿cómo se siente hoy?

Sebastián Montoya: Ha sido un año desafiante. En la pista aprendí que no siempre se gana, pero cada carrera deja una enseñanza. Hoy me siento más maduro, enfocado y con una visión clara de mis metas. Hubo momentos difíciles, de frustración, pero también satisfacción al ver cómo he crecido como piloto y como persona.

Este contenido hace parte de la Revista 360 – Edición 10: El año de las Decisiones. Producto periodístico anual y exclusivo elaborado por 360 Radio.


Revista 360: ¿Qué emociones marcaron esta temporada y qué aprendió de ellas?

Sebastián Montoya: Más que emociones, fueron lecciones. Entendí que la paciencia también gana carreras. Hay veces que uno quiere que todo suceda ya, pero en el automovilismo —y en cualquier proyecto personal— cada paso cuenta. Aprendí a manejar la presión, a controlar la ansiedad y a entender que el talento no basta si no hay disciplina detrás.

Hubo carreras donde sentí que tenía todo para ganar y las cosas no salieron. En esos momentos uno se cuestiona mucho. Pero también aprendí a levantarme rápido. Mi mentalidad cambió: ya no me quedo en lo que salió mal, sino en cómo puedo hacerlo mejor la próxima vez.

Revista 360: ¿Qué papel ha jugado su familia, especialmente su padre, Juan Pablo Montoya, en ese proceso de crecimiento? ¿Cómo es vivir con ese legado?

Sebastián Montoya: Mi papá ha sido mi mayor maestro. No solo en la pista, sino en la vida. Siempre me dice que hay que correr con la cabeza y no solo con el corazón. Él me recuerda que el automovilismo es una carrera larga, no una sola curva. Su experiencia me ha ayudado a entender que la frustración también forma parte del camino hacia el éxito.

Le puede interesar:  El 2026 en la mirada del Banco de Occidente: cambios, fintech y recuperación del crédito

Al principio era difícil. Todo el mundo me comparaba con él, y eso puede pesar. Pero con el tiempo entendí que no tengo que ser «el hijo de», sino Sebastián Montoya. Claro, me enorgullece seguir su camino, pero quiero que mi historia se escriba con mis propias vueltas, mis errores y mis triunfos.

Revista 360: El apoyo empresarial ha sido clave en su carrera. ¿Qué representa para usted ser parte de la Escudería Telmex y a Claro como aliado?

Sebastián Montoya: Representa muchísimo. Gracias a ellos puedo competir en campeonatos internacionales, concentrarme en mejorar y seguir soñando en grande. No es solo patrocinio, es un acompañamiento constante. Siento que creen en mí, que me respaldan incluso cuando los resultados no son los esperados. Ese tipo de confianza te impulsa a dar más de ti cada día.

Además, es inspirador. Ellos han demostrado que invertir en talento es una forma de construir futuro. Gracias a ese apoyo, muchos pilotos latinoamericanos pueden mostrar de qué estamos hechos.

Revista 360: Hablando del futuro, ¿cómo se prepara para 2026?

Sebastián Montoya: Con mucha determinación. Sé que vienen años decisivos y estoy enfocado en seguir subiendo de categoría, aprendiendo y fortaleciendo mis habilidades. No se trata solo de correr más rápido, sino de ser más inteligente. 2026 es un año que tengo marcado, un punto clave para dar un salto importante en mi carrera.

Quiero seguir acercándome al objetivo más grande: llegar a la Fórmula 1. Pero también quiero disfrutar el proceso. Si algo he aprendido es que no sirve de nada alcanzar la meta si no se vive con pasión cada paso del camino.

Le puede interesar:  La evolución de Argos: hitos, propósito y sostenibilidad en 90 años de historia

Revista 360: ¿Qué siente cuando ve el apoyo de los fanáticos colombianos y latinoamericanos?

Sebastián Montoya: Una gratitud enorme. Me emociona leer mensajes de niños que dicen que quieren ser pilotos por verme correr. Eso me motiva más que cualquier trofeo. Saber que puedo inspirar a otros me da energía para seguir, incluso en los momentos más duros.

Y me gustaría mucho dejarles un mensaje y es que crean en ellos mismos, incluso cuando los demás no lo hagan. Que trabajen con disciplina, que aprendan de los errores y que entiendan que los sueños grandes toman tiempo. Si uno pone el corazón y la mente en el mismo punto, todo se puede lograr.

También puede leer: Envigado, ciudad sostenible

Última hora

Te recomendamos

Le puede interesar