Quien conoce Caldas sabe que este departamento tiene una energía particular. No es solo café: es la manera en que la gente trabaja, la forma como los municipios se conectan entre sí y la diversidad de actividades que conviven en un mismo territorio.
Aquí, entre corredores viales que acercan al Eje Cafetero con Antioquia y el centro del país, y una economía que combina agricultura, servicios, industria, manufactura, metalmecánica y minería, se encuentran municipios como Marmato, Supía y Pácora, cada uno con su historia, su identidad y su potencial.
Este contenido hace parte de la Revista 360 – Edición 10: El año de las Decisiones. Producto periodístico anual y exclusivo elaborado por 360 Radio.
En este entorno diverso y productivo, Collective Mining ha construido su presencia durante los últimos cinco años. Una presencia fundada en el diálogo, en la escucha y en la convicción de que la exploración solo avanza cuando el territorio hace parte del proceso. Caldas nos ha permitido entender esa dinámica: un departamento que produce, transforma y compite, y que hoy tiene la oportunidad de fortalecer su papel dentro de la economía de los minerales estratégicos.
Avanzamos en la región con dos proyectos que reflejan no solo la riqueza de Caldas, sino también el gran potencial geológico que tiene Colombia, especialmente en cinturones metalogénicos aún subexplorados. El primero de ellos, Guayabales, ubicado entre Marmato y Supía, alberga nuestro descubrimiento insignia: Apollo, un sistema polimetálico de plata, cobre, oro y tungsteno que destaca por su tenor y volumen, atributos que lo perfilan como uno de los proyectos de mayor proyección geológica del país.
El tungsteno, clave para las industrias automotriz y aeroespacial por su resistencia, densidad y tolerancia a altas temperaturas, representa una ventana estratégica para Colombia. Y en un departamento como Caldas, que cuenta con un clúster metalmecánico fuerte y competitivo, tener acceso local a una materia prima de este nivel es una ventaja que no se puede desaprovechar. Significa la posibilidad de integrar exploración mineral, conocimiento geológico, transformación industrial y manufactura avanzada dentro de un mismo territorio.
El segundo proyecto, San Antonio, en Pácora, representa la siguiente etapa en la comprensión geológica de la región. Allí profundizamos en la exploración para ampliar el conocimiento del sistema y su potencial. Es un municipio cafetero, sí, pero también un lugar donde empiezan a surgir nuevas oportunidades minerogeológicas que diversifican el futuro de la región.
Este potencial geológico y productivo se complementa con la forma en que hemos elegido trabajar en Caldas. Nuestra presencia se sostiene en relaciones de largo plazo y en la convicción de que ningún proyecto avanza solo. En esta región, el verdadero motor del progreso ha sido y seguirá siendo la capacidad de crear alianzas que suman.
Por eso, nuestra relación con el Comité de Cafeteros de Caldas es un pilar fundamental. Esta alianza no solo fortalece la infraestructura rural y la productividad de las familias cafeteras, sino que demuestra que el trabajo conjunto entre sectores genera impactos reales y sostenibles. Lo mismo ocurre con nuestras alianzas con las autoridades locales, con quienes hemos construido un modelo de diálogo permanente, coordinación institucional y decisiones basadas en el respeto por el territorio. En Supía, Marmato y Pácora hemos encontrado administraciones abiertas a la conversación, al desarrollo productivo y a la construcción de confianza.
La articulación con la academia también ha sido clave. En Caldas existe una base universitaria sólida que forma talento técnico y profesional altamente competitivo. Para Collective Mining es una oportunidad enorme: el 45 % de nuestro talento está entre los 21 y 30 años, lo que refleja una apuesta decidida por la juventud, la formación y el empleo local. Integrar conocimiento científico, innovación y oportunidades laborales permite que la exploración aporte a la construcción de capacidades regionales y al fortalecimiento del ecosistema de conocimiento del Eje Cafetero.
Para Collective Mining, esa es la ruta: llegar para sumar, integrarse a las dinámicas locales y construir de la mano con quienes llevan décadas impulsando el desarrollo de Caldas. Más que cualquier cifra operativa, son las alianzas, la institucionalidad, la academia y el talento joven los que permiten avanzar con confianza, transparencia y propósito compartido.
Caldas es un departamento donde las vocaciones no compiten; se complementan. Y es precisamente en esa convergencia entre café, agricultura, minería, manufactura y metalmecánica donde surge la posibilidad de construir un futuro sostenible, competitivo y con oportunidades para todos.
Collective Mining cree en ese futuro y trabaja para hacerlo posible.
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