En un momento de alta tensión diplomática entre Colombia y Estados Unidos, el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense, Donald Trump, sostuvieron una conversación telefónica que abrió la puerta a un encuentro bilateral en Washington D. C. El contacto se produjo mientras en Bogotá miles de ciudadanos se movilizaban en defensa de la soberanía nacional y en rechazo a lo que el Gobierno ha interpretado como amenazas de injerencia extranjera.
Panorama general: La llamada, que duró cerca de 15 minutos, fue realizada por el mandatario colombiano desde la Casa de Nariño. De acuerdo con fuentes oficiales, el diálogo se desarrolló en un tono respetuoso y se centró en las diferencias entre ambas administraciones, con énfasis en temas sensibles como la lucha contra el narcotráfico y la seguridad en la frontera.
Aunque los detalles no fueron revelados en su totalidad, una fuente cercana a la conversación la calificó como “muy positiva” y aseguró que significó “un giro de 180 grados” en la relación entre ambos gobiernos.
El anuncio del acercamiento se dio en paralelo a las marchas convocadas bajo el lema “Colombia, por la soberanía y la democracia”. Desde la Plaza de Bolívar, el presidente Petro confirmó públicamente la conversación con Trump y reconoció que el intercambio obligó a replantear su discurso ante la multitud. “Hoy traía una intervención bastante dura, pero tuve que cambiarla”, dijo el jefe de Estado, al señalar que el contexto había variado tras la llamada con la Casa Blanca.
Relación Colombia–Estados Unidos: Petro y Trump dialogan tras semanas de tensión
Por qué es importante: El clima de tensión bilateral se había intensificado en las últimas semanas debido a declaraciones del presidente estadounidense, quien ha advertido que Colombia está bajo observación por su papel como país productor de cocaína.
Trump ha señalado en reiteradas ocasiones que la droga se fabrica en territorio colombiano y se exporta hacia Estados Unidos, lo que, según su postura, justificaría medidas más drásticas contra los países involucrados en el narcotráfico.
En una de sus declaraciones más contundentes, el mandatario norteamericano aseguró que cualquier nación que permita que este negocio afecte los intereses de Estados Unidos podría convertirse en objetivo de acciones militares.

En ese contexto, Colombia fue mencionada de manera explícita, lo que encendió las alarmas en el Gobierno de Petro y elevó la preocupación por una posible intervención, similar a la realizada recientemente por Washington en Venezuela.
Frente a esas advertencias, el presidente colombiano respondió con un mensaje directo: pidió a Trump abstenerse de amenazar la soberanía del país y lo invitó, en cambio, a visitar Colombia para acompañar la destrucción de laboratorios de procesamiento de cocaína. Petro fue enfático al señalar que cualquier acción militar contra el territorio colombiano equivaldría a una declaración de guerra y pondría en riesgo más de dos siglos de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
En ese contexto, el acuerdo para reunirse en Washington D. C. aparece como un intento por desescalar la confrontación y recomponer el diálogo político de alto nivel. La cita, aún sin fecha confirmada, será clave para definir el rumbo de una relación bilateral atravesada por profundas diferencias, pero también por una agenda compartida en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico.
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