En medio de la expectativa por el concierto de Bad Bunny en Medellín, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) lanzó una advertencia contundente a los prestadores de servicios turísticos, especialmente a quienes ofrecen alojamiento: cancelar de manera unilateral reservas previamente confirmadas puede acarrear severas sanciones administrativas.
Panorama general: La entidad explicó que ha recibido denuncias ciudadanas, difundidas tanto en medios de comunicación como en redes sociales, sobre prácticas irregulares de algunos operadores que, aprovechando el aumento de la demanda por el evento, han optado por anular reservas ya pactadas para volver a ofrecerlas en el mercado a precios más elevados.
De comprobarse estas conductas, los responsables podrían incurrir en infracciones al régimen de protección al consumidor y al régimen general de turismo, las cuales están sujetas a sanciones que pueden llegar hasta los 2.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes, según lo establece la normativa.
“La institución recuerda que, en caso de que el prestador del servicio de alojamiento incumpla la reserva pactada o cualquier otro servicio turístico ofrecido o contratado con los turistas y/o consumidores, de manera total o parcial, tendrá la obligación, a elección del turista, de prestar otro servicio de la misma calidad o de reembolsar o compensar el precio pactado por el servicio incumplido”, señaló la Superintendencia.
Cancelar reservas por el concierto de Bad Bunny podría costar millonarias sanciones, alerta la SIC

Por qué es importante: La SIC subrayó que el respeto por las condiciones acordadas es un deber legal y una garantía básica para los consumidores, más aún en contextos de alta demanda como el que generan los grandes eventos musicales. En ese sentido, reiteró que el incremento de precios no puede justificarse a costa de desconocer contratos ya celebrados.
Finalmente, la entidad invitó a la ciudadanía a denunciar cualquier incumplimiento ante la Superintendencia de Industria y Comercio, con el fin de proteger los derechos de los consumidores y evitar abusos en el sector turístico durante esta coyuntura.