Las ciudades que tendrán la gasolina más barata con el ajuste de $300

El Gobierno Nacional confirmó una reducción de $300 en el precio de la gasolina corriente, una decisión que impactará el valor del combustible en las distintas regiones del país y vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el equilibrio del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles

Compartir

La reducción en el precio de la gasolina corriente anunciada por el Gobierno Nacional comenzará a sentirse en los bolsillos de los conductores desde el próximo 1 de febrero. El ajuste, que será de $300 por galón, se da luego de que el Ejecutivo lograra saldar la deuda que se mantenía con el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc), uno de los principales factores que presionó al alza los combustibles en los últimos años.

El anuncio fue confirmado hace una semana por el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien explicó que la disminución en el precio del combustible responde al nuevo balance del fondo y al comportamiento reciente de algunas variables macroeconómicas, como la tasa de cambio. Con este recorte, varias ciudades del país pasarán a registrar los valores más bajos en el precio de la gasolina.

Pasto, Cúcuta y Cartagena liderarán los precios más bajos tras la reducción de $300 en la gasolina

De acuerdo con las proyecciones realizadas con base en los precios que publica periódicamente la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), Pasto, Cúcuta y Cartagena se consolidarán como las ciudades con la gasolina más barata del país a partir del domingo. En el caso de Pasto, el galón quedaría alrededor de $13.947; en Cúcuta, cerca de $14.100; y en Cartagena, en $15.783.

En contraste, otras capitales mantendrán los precios más altos del territorio nacional. Villavicencio encabezaría el listado con un valor aproximado de $16.291 por galón, seguida de Cali con $16.202 y Bogotá con $16.191, diferencias que siguen evidenciando las brechas regionales en la estructura de precios del combustible.

Según explicó Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy, estas variaciones no obedecen a decisiones discrecionales, sino a factores estructurales del sistema de abastecimiento. Entre ellos se destacan los costos logísticos, la ubicación geográfica de las ciudades y el régimen aduanero que aplica en algunas zonas del país.

El precio de la gasolina en Colombia podría bajar desde 2026, tras el pago de la deuda del Fepc, según proyección del presidente Gustavo Petro.

En el caso de la región Caribe, los precios más bajos se explican por la cercanía de ciudades como Cartagena y Barranquilla a la refinería de Cartagena, lo que reduce de forma significativa los costos de transporte. Por el contrario, ciudades del centro y suroccidente del país deben asumir trayectos más largos y complejos para el suministro del combustible.

Pasto y Cúcuta, por su parte, cuentan con beneficios tributarios propios del régimen fronterizo, diseñados para evitar el contrabando y mantener la competitividad frente a los precios que se manejan en países vecinos como Ecuador y Venezuela. Estas exenciones permiten que el valor final del galón sea considerablemente menor frente al promedio nacional.

Vera también explicó que en ciudades como Cali y Villavicencio el precio se incrementa debido a la distancia frente a las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena, así como a las limitaciones del sistema de poliductos. En algunos casos, además del transporte por ductos, el combustible debe movilizarse en carrotanques, lo que eleva de forma importante los costos logísticos.

En paralelo al anuncio del ajuste, el debate volvió a centrarse en la situación financiera del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles. Un reciente informe de Anif reveló que durante 2025 el Fepc cerró con un déficit total de $3,9 billones, resultado de una deuda de $7,1 billones asociada al Acpm, compensada parcialmente por un superávit de $3,2 billones en gasolina.

Para 2026, el centro de pensamiento estima que el déficit del Acpm podría reducirse a $3,3 billones, mientras que la gasolina registraría un superávit cercano a $5,9 billones, lo que dejaría un saldo neto de $2,6 billones al cierre del año. No obstante, advierten que este margen sigue siendo vulnerable a la volatilidad cambiaria.

Anif señaló que, aunque la reducción en el precio de la gasolina tiene un efecto desinflacionario y coincide con un contexto de apreciación del peso, una baja de $300 por galón podría afectar nuevamente el equilibrio del fondo. El principal riesgo está en que el precio del diésel aún no ha sido equiparado con la referencia internacional.

Según sus cálculos, el colchón proyectado de $2,6 billones podría reducirse a $1,9 billones si se presentan movimientos adversos en la tasa de cambio. Cada depreciación del peso frente al dólar encarece las importaciones de combustible y amplía de forma automática el déficit del Fepc, lo que podría trasladar presiones fiscales al próximo gobierno.

Pese a estas advertencias, el ministro de Hacienda dejó abierta la posibilidad de nuevos recortes durante el transcurso del año. En una reciente entrevista, Ávila aseguró que el Gobierno se encuentra en la fase final de los análisis y que podrían venir “muy buenas noticias” para los colombianos en materia de reducción del precio de los combustibles.

También puede leer: Estos fueron los brasileños que elevaron globo que acabó incendiando polideportivo de Envigado

Última hora

Te recomendamos

Le puede interesar