En medio de una temporada de lluvias atípica en Colombia, Hidroituango continúa operando dentro de los parámetros técnicos y de seguridad definidos, sin registrar situaciones de riesgo para las comunidades aguas abajo ni para la infraestructura del proyecto. Así lo confirman los reportes operativos y de monitoreo que se mantienen activos las 24 horas del día.
Actualmente, Hidroituango tiene en funcionamiento tres turbinas que generan cerca de 900 megavatios, mientras que la cuarta unidad permanece fuera de servicio por un mantenimiento programado tras completar 16.000 horas de operación.
En paralelo, el vertedero de la central opera por ambos canales, con una descarga promedio cercana a los 752 metros cúbicos por segundo, muy por debajo de su capacidad máxima, que alcanza los 22.000 metros cúbicos por segundo.
En el sitio de presa están ingresando alrededor de 1.300 metros cúbicos de agua por segundo, una cifra que se considera normal dentro de la operación de Hidroituango, incluso en escenarios de lluvias intensas. Los registros de este año no han requerido elevar niveles de alerta ni activar protocolos extraordinarios de comunicación preventiva.
Hidroituango bajo vigilancia técnica
La operación de Hidroituango está respaldada por el Centro de Monitoreo Técnico, una plataforma que supervisa en tiempo real más de 3.600 instrumentos distribuidos en la presa, el embalse y su zona de influencia. Este sistema permite anticipar hasta con 40 horas cualquier cambio que pueda representar un riesgo, facilitando la toma de decisiones oportunas para proteger a las comunidades ribereñas del río Cauca.
El monitoreo incluye estaciones de geodesia satelital, medición hidrométrica de niveles del río y el embalse, interferometría con radares de alta precisión, sismología para detectar vibraciones o eventos sísmicos, y un circuito cerrado de televisión que incorpora cámaras fijas y drones.
Esta red tecnológica se complementa con el Centro de Control de la Operación, desde donde se coordina la generación y el manejo de caudales.
Durante episodios recientes de crecientes, Hidroituango ha demostrado su capacidad como regulador hidráulico. En abril del año pasado, por ejemplo, el embalse recibió caudales cercanos a los 5.000 metros cúbicos por segundo, que fueron amortiguados mediante descargas controladas y generación de energía.
Un caso similar ocurrió el 1 de febrero de 2026, cuando una creciente de 2.186 metros cúbicos por segundo fue gestionada sin afectar a las poblaciones aguas abajo.
Relevancia del Proyecto Hidroituango
Además de su función hidráulica, Hidroituango se ha convertido en un actor clave para la estabilidad del sistema eléctrico nacional. Desde que inició operaciones en 2022, ha aportado energía al precio más bajo permitido, llegando en algunos momentos a cubrir cerca del 11 % de la demanda del país.
Su producción renovable ha reducido la dependencia de generación térmica y ha sido determinante para evitar racionamientos durante fenómenos climáticos como El Niño.
En materia de gestión del riesgo, la central mantiene coordinación permanente con consejos municipales y departamentales, organismos de socorro y autoridades locales. A la fecha, el proyecto alcanza un avance constructivo del 94,8 %, mientras continúa operando como una de las infraestructuras estratégicas más vigiladas y determinantes del país en tiempos de lluvias extremas.
