Las elecciones legislativas de 2026 ratificaron al Centro Democrático como una de las principales fuerzas políticas de Antioquia. El partido consiguió siete curules a la Cámara de Representantes, un resultado que confirma su capacidad electoral en el departamento y que, al mismo tiempo, refleja la diversidad de liderazgos y estructuras internas que hoy conviven dentro de la colectividad.
En los resultados de la lista se destacan votaciones como la de Andrés Felipe Guerra Hoyos, quien encabezó el listado con 114.340 votos. También lograron curul José Gregorio Orjuela Pérez, Melissa Orrego Eusse, Óscar Darío Pérez Pineda, Ana Ligia Mora Martínez y Juan David Zuluaga Zuluaga, entre otros nombres que consolidaron la presencia del partido en la Cámara.
No obstante, los resultados también dejaron por fuera a varias candidaturas que buscaban consolidarse desde el voto de opinión dentro del partido. Entre ellos aparece Andrés Felipe Gaviria Cano, Federico Hoyos Salazar y David Toledo Ospina.
El papel de las estructuras políticas en la elección del Centro Democrático
Una de las características de la elección fue el papel que tuvieron diversas estructuras políticas regionales en la consolidación de candidaturas.
Otro de los temas que se analiza tras la elección es la relación política de la nueva bancada con el liderazgo del expresidente Álvaro Uribe Vélez, figura central en la historia del Centro Democrático.
Dentro de los elegidos hay congresistas con trayectoria cercana al uribismo tradicional, como Andrés Felipe Guerra y Óscar Darío Pérez, quienes han sido figuras históricas dentro del partido y han acompañado durante años el proyecto político del expresidente.
En otros casos, los congresistas electos tienen vínculos más marcados con liderazgos regionales o estructuras políticas departamentales, lo que muestra la diversidad interna que hoy caracteriza al partido en Antioquia.
Por ejemplo, en varios municipios del departamento los equipos políticos cercanos a dirigentes como Juan Espinal y Paola Holguín respaldaron candidaturas como la de Óscar Darío Pérez, mientras que en otros territorios parte de esas estructuras también apoyaron a José Gregorio Orjuela.
En el caso de Melissa Orrego, su elección estuvo acompañada por el respaldo de sectores políticos del norte del Valle de Aburrá, particularmente en Bello, donde ha tenido trayectoria como funcionaria pública y ha contado con el apoyo de liderazgos políticos locales cercanos a Óscar Andrés Pérez.
La elección de Gregorio Orjuela, por su parte, estuvo asociada al respaldo de distintas estructuras políticas del departamento, incluidas algunas cercanas a la actual administración departamental.
Dentro de las lecturas políticas de la elección, varios analistas coinciden en que el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, emerge como uno de los actores con mayor incidencia en la configuración política que dejó esta jornada electoral.
Diversas campañas que lograron curul tuvieron respaldo de sectores políticos cercanos al mandatario departamental o de estructuras que han trabajado con su proyecto político en el territorio. Entre ellas se mencionan apoyos a candidaturas como la de Juan David Zuluaga, quien ha tenido relación política con equipos cercanos al gobernador y con sectores asociados al liderazgo de Luis Alfredo Ramos Botero.
También se menciona el caso de Ana Ligia Mora, una dirigente con trayectoria política en Antioquia que logró sumar apoyos de distintos sectores, entre ellos dirigentes regionales y líderes políticos de diferentes corrientes del departamento.
Trayectorias políticas dentro de la nueva bancada
Otro elemento que deja la elección es que la mayoría de los representantes electos cuentan con experiencia previa en la política regional o nacional.
Óscar Darío Pérez, por ejemplo, es uno de los dirigentes con mayor trayectoria dentro del partido y del Congreso, mientras que Andrés Felipe Guerra ha tenido un recorrido político en el departamento como diputado y figura cercana al uribismo en Antioquia.
Otros nombres como Juan David Zuluaga o Melissa Orrego han estado vinculados previamente a procesos administrativos o políticos en diferentes municipios del departamento, lo que les permitió construir sus respectivas bases electorales.
Este panorama refleja que, más que una renovación amplia, la elección estuvo marcada por candidaturas con experiencia política o respaldo de estructuras consolidadas.
A pesar de los cambios en el escenario político del país, el Centro Democrático continúa siendo una de las fuerzas más relevantes en Antioquia. Las siete curules obtenidas en la Cámara de Representantes confirman que el partido mantiene una base electoral importante en el departamento.
