Tras un inicio de año marcado por alivios en el bolsillo, la escalada de tensiones en Oriente Medio ha catapultado el precio del crudo a niveles críticos, poniendo en jaque la estabilidad de los combustibles en el país.
Apenas diez días después de que el Gobierno Nacional celebrara una reducción de $500 pesos en el galón de gasolina para el mes de marzo, el mercado internacional ha lanzado un «balde de agua fría»: el precio del petróleo se ha disparado, alcanzando cifras que no se registraban desde hace años.
La tranquilidad de los mercados energéticos se rompió abruptamente esta semana. Debido al recrudecimiento del conflicto en el Golfo Pérsico y el bloqueo parcial de rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, el petróleo de referencia Brent, el cual sigue Colombia, rompió la barrera psicológica de los USD 100 por barril, llegando incluso a picos intradía de USD 120.Este incremento, que ronda el 30% en cuestión de días, impacta directamente la estructura de costos local.
Gasolina en Colombia 2026: El dilema del Gobierno ante la escalada del crudo global
Según analistas de Anif y expertos del sector energético, la fórmula que define cuánto pagamos en la estación de servicio depende estrechamente de estos valores globales.
¿Qué pasará con el precio en abril? Hasta el 1 de marzo, el precio promedio de la gasolina en las 13 ciudades principales se ubicó en los $15.057, consolidando una baja acumulada de $1.000 en lo que va de 2026.Sin embargo, la realidad actual obliga a una revisión técnica.
El dilema para el Ministerio de Hacienda es complejo: mantener los precios bajos a costa de aumentar el déficit fiscal o autorizar un nuevo incremento en abril para compensar el costo de importar gasolina y la paridad internacional.

Impacto en la inflación y el bolsillo Un aumento en el combustible no solo afecta a quienes tienen carro particular. El transporte de carga y pasajeros suele ser el primer eslabón en sentir el impacto, lo que eventualmente se traduce en un alza en el precio de los alimentos y servicios.
Aunque el Gobierno ha intentado desvincular estos ajustes de la inflación general mediante decretos, la volatilidad externa es un factor que nadie puede controlar.Por ahora, en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, los precios se mantienen bajo los valores fijados a principios de mes.
No obstante, las asociaciones de transportadores y consumidores permanecen en alerta máxima ante los anuncios que el Ministerio de Minas y Energía deberá realizar en las próximas semanas.El mercado global de energía se encuentra en una fase de incertidumbre total.