El Niño y el riesgo energético: una hora de apagón costaría hasta $204.000 millones

El posible fenómeno de El Niño volvió a encender las alertas en Colombia por el riesgo de apagones y el impacto económico que tendría un racionamiento energético

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La posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño en Colombia volvió a prender las alarmas del sector energético, aunque el país aún está a tiempo de tomar medidas preventivas, expertos y gremios advierten que un eventual racionamiento eléctrico podría tener un impacto económico millonario y afectar desde la inflación hasta el suministro de agua potable.

Las estimaciones de Banco de Bogotá y Fedesarrollo indican que una sola hora de apagón podría generar pérdidas de entre $175.000 millones y $204.000 millones. La preocupación crece porque el sistema energético nacional enfrenta actualmente márgenes negativos y un déficit de energía firme cercano al -2,3%.

El recuerdo del apagón de comienzos de los años 90 sigue siendo una referencia inevitable, en aquella época, el país vivió la llamada “hora Gaviria”, una medida de racionamiento que dejó consecuencias económicas y sociales importantes, incluyendo una caída cercana al 1,5% del PIB.

¿Por qué es importante estar pendiente de El Niño?

Hoy el impacto de un apagón sería mucho más profundo que hace tres décadas, la dependencia de la electricidad en hogares, empresas, hospitales, transporte, telecomunicaciones y comercio es mucho mayor, lo que incrementa el riesgo de afectaciones en prácticamente todas las actividades cotidianas.

La presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez, explicó que el país debe acelerar varias acciones para enfrentar el fenómeno climático. Entre ellas, garantizar que los proyectos energéticos que están en construcción puedan conectarse rápidamente a la red y asegurar el suministro de combustibles para las plantas térmicas.

La dirigente gremial señaló que será clave contar con disponibilidad de carbón, gas y combustibles líquidos como diésel para responder a un eventual aumento en la demanda energética y proteger el nivel de los embalses.

Además, insistió en la necesidad de promover campañas de ahorro y consumo eficiente de energía, especialmente porque todavía no existe certeza sobre la intensidad ni la duración que podría tener el próximo fenómeno de El Niño.

¿Cuál es el contexto?

El fenómeno de El Niño suele provocar altas temperaturas y una reducción considerable de las lluvias en varias regiones del país. Esto afecta directamente los embalses, que son fundamentales para la generación hidroeléctrica en Colombia.

Ante ese panorama, las plantas térmicas tendrían que asumir una mayor carga en la producción de energía. Sin embargo, esto también implicaría mayores costos debido al uso de combustibles importados, especialmente gas licuado.

Gobierno alertan sobre un posible inicio anticipado del fenómeno de El Niño en el país

Desde Fedesarrollo advirtieron que un racionamiento similar al vivido en los años 90 podría restarle cerca de 1,5 puntos porcentuales al crecimiento económico del país.

Por su parte, Anif alertó sobre las posibles presiones inflacionarias derivadas de un Niño severo. Su presidente, José Ignacio López, aseguró que el fenómeno podría elevar los precios de alimentos y servicios energéticos durante el segundo semestre del año.

A esto se suman riesgos ambientales como incendios forestales, afectaciones a cultivos y posibles dificultades en el abastecimiento de agua potable en algunas regiones.

¿A quiénes afecta y cómo?

Las consecuencias de un eventual racionamiento energético impactarían tanto a hogares como a empresas. Un aumento en las tarifas de energía sería una de las primeras consecuencias visibles, especialmente porque las plantas térmicas entrarían a operar con mayor frecuencia.

Aunque el sector energético aclaró que las facturas no registrarían incrementos desbordados, sí se proyectan aumentos entre el 3% y el 5% en los costos del servicio.

El investigador y profesor de Energía y Sostenibilidad de la Pontificia Universidad Javeriana, Camilo Prieto, advirtió que enfrentar un fenómeno de El Niño severo requiere coordinación institucional y decisiones estructurales, más allá de recomendaciones aisladas a los ciudadanos.

El dato que no se puede perder

El principal llamado del sector energético es actuar con anticipación. Expertos coinciden en que los próximos meses serán decisivos para fortalecer la capacidad de respuesta del sistema eléctrico colombiano y evitar que el país vuelva a enfrentar un apagón de grandes proporciones.

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