El panorama político colombiano con miras a las elecciones presidenciales de 2026 comienza a decantarse hacia un escenario de absoluta polarización y definición en segunda vuelta. Así lo confirma la última encuesta presencial realizada por las firmas Guarumo y EcoAnalítica en este mes de mayo, cuyo diseño muestral probabilístico consultó a 3.787 votantes en todo el territorio nacional.
El estudio estadístico revela una tendencia clara: a pesar de que la izquierda retiene el primer lugar de cara a la primera ronda de votaciones, su capacidad de crecimiento de cara a un balotaje se encuentra seriamente comprometida. En contraste, las candidaturas identificadas con la oposición y los sectores de derecha e inclinación conservadora lograrían capitalizar los apoyos necesarios para imponerse en las urnas en los escenarios definitivos.
Así va la intención de voto presidenciales para 2026, según la encuesta de Guarumo
El sondeo evaluó de forma individual los careos más probables para una eventual segunda vuelta presidencial, arrojando ventajas determinantes para los sectores alternos al actual proyecto de gobierno.
En el primer escenario proyectado (Probable escenario 4-A), en el que se medirían el senador Iván Cepeda y el abogado Abelardo De la Espriella, este último se adjudicaría la victoria. De la Espriella registra un 43,6 % de la intención de voto frente al 40,0 % de Cepeda, en una disputa donde el voto por «Ninguno» se sitúa en el 16,4 %.

El segundo escenario (Probable escenario 4-B) plantea un enfrentamiento directo entre Iván Cepeda y la senadora Paloma Valencia. En esta simulación, la representante del Centro Democrático obtiene una ventaja aún más holgada sobre el ala oficialista, alcanzando el 44,8 % de los respaldos frente a un 39,9 % de Cepeda. Para este caso, el porcentaje de ciudadanos que optaría por «Ninguno» es del 15,3 %.

Finalmente, las firmas encuestadoras analizaron una hipótesis alternativa sin presencia de la izquierda en la etapa definitiva, midiendo fuerzas de manera directa entre las principales figuras de la oposición. En este mano a mano, Abelardo De la Espriella mantendría el liderazgo con un 32,2 % de la intención de voto, superando por estrecho margen a Paloma Valencia, quien se queda con el 30,3 %.
–
Para comprender la configuración de estos escenarios, la encuesta tomó el pulso actual de la primera vuelta presidencial mediante la lectura de tarjetones con fórmulas vicepresidenciales ya integradas.
Si las elecciones se celebraran hoy, la coalición oficialista del Pacto Histórico, representada por la llave de Iván Cepeda y Aída Quilcué, obtendría la primera plaza con el 37,1 % de los sufragios. No obstante, las alarmas se encienden para el espectro gubernamental, dado que la cifra muestra un leve retroceso frente al 38 % obtenido el mes anterior.
El fenómeno de crecimiento más notable de la medición lo protagoniza la dupla conformada por Abelardo De la Espriella y José Manuel Restrepo. Ubicados sólidamente en el segundo lugar con un 27,5 %, la fórmula evidencia una marcada tendencia al alza en los últimos meses, escalando desde el 20,2 % que registraban en marzo y el 23,9 % documentado en abril.
Por su parte, la opción de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo se consolida firmemente en la tercera posición con un 21,7 % de la intención de voto, experimentando una fluctuación menor respecto al 22,8 % del mes pasado.

Mucho más rezagado aparece el resto del espectro político:
Sergio Fajardo y Edna Bonilla figuran en el cuarto puesto con un 3,2 % (con un leve aumento frente al 2,5 % previo).
La fórmula independiente de Santiago Botero y Carlos Cuevas alcanza un 1,6 %.
La propuesta de Claudia López junto a Leonardo Huerta se ubica en el 1,5 %, sufriendo una caída relevante respecto al 2,4 % que ostentaba en las pasadas mediciones.
Las demás alternativas medidas, como Sondra Macollins y Leonardo Karam (0,3 %), Roy Barreras y Martha Lucía Zamora (0,3 %), Mauricio Lizcano y Pedro de la Torre (0,2 %), Miguel Uribe y Luisa F. Villegas (0,2 %), Carlos Caicedo y Nelson Alarcón (0,2 %) y Gustavo Matamoros junto a Mila María Paz (0,1 %), se mantienen por debajo de la barrera del medio punto porcentual. Por último, el voto en blanco se fija en un 6,1 %.
Por qué es importante: Uno de los puntos clave que explican el estancamiento de la izquierda en la segunda vuelta es el índice de resistencia electoral, indicador que evalúa por cuáles de los candidatos en contienda «nunca votarían» los ciudadanos encuestados.
En este apartado, la fórmula Cepeda – Quilcué enfrenta el panorama más complejo, encabezando los niveles de rechazo ciudadano con un 42,9 %. Este significativo porcentaje de veto popular limita de forma severa sus posibilidades de capturar apoyos de sectores indecisos o de centro en una segunda ronda.
Por su parte, la resistencia hacia la llave De la Espriella – Restrepo se sitúa en el 20,2 %, mientras que la fórmula de Valencia – Oviedo es la que menor rechazo genera entre los tres punteros, registrando apenas un 16 %.
Con estos datos sobre la mesa, mayo de 2026 traza una hoja de ruta electoral donde la centroderecha y la derecha muestran un dinamismo creciente y una alta viabilidad de recuperar el poder, capitalizando el voto antipatía hacia el oficialismo y reconfigurando las fuerzas políticas del país de cara al debate definitivo.
Consulte en este enlace la encuesta completa y ficha técnica está a continuación: Encuesta Electoral Guarumo & Ecoanalitica mayo de 2026

