El hecho: Un estudio de Anif concluyó que el aumento del 23 % del salario mínimo en 2026 generó efectos diferenciados en el mercado laboral, ampliando la distancia entre trabajadores formales e informales.
¿Por qué es importante?: Porque la informalidad sigue siendo una de las principales características del mercado laboral colombiano y cualquier cambio que afecte los ingresos de este segmento tiene implicaciones sobre el bienestar de millones de personas.
¿Cuál es el contexto?: El salario mínimo de 2026 registró uno de los incrementos más altos de los últimos años. La medida buscó preservar el poder adquisitivo de los trabajadores, pero su impacto sobre el empleo y la informalidad continúa siendo objeto de análisis.
¿A quiénes afecta y cómo?: Principalmente a los trabajadores informales, que enfrentan mayores dificultades para alcanzar el nuevo umbral salarial y acceder a la seguridad social. También impacta a las empresas y a los trabajadores formales cuyos salarios se ubican cerca del mínimo.
El dato que no se puede perder: El dato clave es que cada vez menos trabajadores informales logran obtener ingresos equivalentes o superiores a un salario mínimo, mientras aumenta la concentración de ocupados en rangos salariales inferiores, según el análisis de Anif.
El aumento del 23 % del salario mínimo para 2026, uno de los más significativos registrados en los últimos años en Colombia, continúa generando debate sobre sus efectos en el mercado laboral. Aunque la medida buscó fortalecer el poder adquisitivo de los trabajadores frente a las presiones inflacionarias, un reciente análisis del centro de estudios económicos Anif plantea que sus impactos no han sido homogéneos y que parte de la población ocupada estaría enfrentando nuevas dificultades para mejorar sus ingresos.
El incremento del salario mínimo en 2026 mejoró el ingreso de millones de trabajadores formales, pero también generó efectos diferenciados en el mercado laboral
De acuerdo con el estudio, la situación es especialmente evidente entre los trabajadores informales, un segmento que representa una parte importante de la fuerza laboral del país. Según la entidad, cada vez más personas que obtienen sus ingresos mediante actividades informales están quedando por debajo del referente que marca el salario mínimo, lo que amplía la distancia económica frente a quienes cuentan con empleos formales.
Las cifras recopiladas por Anif muestran un crecimiento en el número de trabajadores informales cuyos ingresos equivalen a entre medio y siete décimos de un salario mínimo. Mientras en 2025 cientos de miles de personas se encontraban en esos rangos de remuneración, durante 2026 la cantidad aumentó de manera significativa.
Al mismo tiempo, se redujo el número de trabajadores informales que logran alcanzar ingresos equivalentes a un salario mínimo o superiores. Esta tendencia, según el análisis, refleja que una parte de la población ocupada no logró acompañar el ritmo del incremento salarial decretado para este año.
Para Anif, el fenómeno responde a que el salario mínimo actúa como una referencia dentro de la economía. Cuando dicho umbral aumenta a un ritmo que algunos sectores del mercado laboral no pueden absorber, una mayor proporción de trabajadores termina ubicándose por debajo de ese nivel de ingreso, aun cuando sus ganancias nominales no necesariamente hayan disminuido.

La situación genera preocupaciones adicionales debido a su impacto sobre la formalización laboral. El centro de estudios señala que los trabajadores cuyos ingresos permanecen alejados del salario mínimo encuentran mayores dificultades para realizar aportes al sistema de seguridad social y avanzar hacia esquemas de empleo más estables y protegidos.
Los efectos también se observan dentro del mercado laboral formal. El informe evidencia un aumento en la cantidad de trabajadores que reciben exactamente un salario mínimo, mientras que disminuye la proporción de personas ubicadas en escalas salariales superiores.
Según el análisis, este comportamiento estaría relacionado con la capacidad de las empresas para ajustar sus estructuras de remuneración. En muchos casos, los incrementos salariales se concentraron en cumplir con el nuevo piso legal, sin que fuera posible trasladar aumentos equivalentes al resto de los niveles salariales.
La consecuencia es una compresión de la escala de ingresos, en la que trabajadores que anteriormente percibían remuneraciones ligeramente superiores al mínimo terminan ubicándose cerca del nuevo umbral salarial.
Otro indicador que llamó la atención de los investigadores está relacionado con las vacantes laborales. De acuerdo con el estudio, la participación de ofertas de empleo con salarios superiores al mínimo se redujo en los últimos años, una señal que podría reflejar menores oportunidades para quienes buscan mejorar sus ingresos a través del mercado formal.
Aunque el debate sobre los beneficios y costos de los aumentos del salario mínimo sigue abierto, Anif concluye que el comportamiento observado durante 2026 evidencia desafíos importantes para la generación de empleo de calidad y la reducción de la informalidad. Para la entidad, el reto consiste en encontrar mecanismos que permitan proteger el ingreso de los trabajadores sin profundizar las brechas existentes entre quienes cuentan con empleo formal y quienes dependen de actividades informales para subsistir.
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