¿Cuál es el contexto?: El servicio exterior de Colombia vuelve a estar en el centro del debate político. En las últimas horas, se conoció una carta de carácter urgente enviada por el excanciller Álvaro Leyva Durán al presidente Gustavo Petro, en la cual manifiesta su profunda inconformidad y preocupación por los recientes nombramientos de personal no diplomático en diversas oficinas consulares y embajadas del país.
El exjefe de la diplomacia colombiana, quien acompañó al mandatario en la primera etapa de su administración, utilizó un tono directo para advertir que las decisiones adoptadas recientemente en materia de personal ponen en riesgo la estabilidad institucional de la Cancillería. Según el documento, la inclusión de perfiles ajenos a la formación diplomática debilita los esfuerzos históricos por consolidar un cuerpo consular técnico y meritocrático.
Exministro Leyva lanza dura crítica a Petro por manejo de la Cancillería de Colombia
En el texto de la misiva, Leyva Durán enfatiza que el servicio exterior no debe ser utilizado como una herramienta para el cumplimiento de compromisos políticos coyunturales. El exfuncionario argumenta que la asignación de cargos estratégicos a personas que no pertenecen a la carrera diplomática afecta directamente la calidad de la representación del país en el extranjero y la atención a los connacionales.

Entre los puntos más críticos de la carta se destacan:
Pérdida de tecnicismo: El riesgo de disminuir la rigurosidad en las negociaciones y la gestión consular frente a otros Estados.
Afectación a la carrera diplomática: El descontento y la desmotivación que genera dentro del funcionariado que ha escalado posiciones por mérito y concurso público.
Mensaje internacional: La percepción de inestabilidad que se proyecta a los gobiernos receptores al enviar delegados sin experiencia en la materia.
«La carrera diplomática es un patrimonio del Estado colombiano que debe protegerse por encima de las urgencias políticas de cada Gobierno», se extrae como uno de los argumentos centrales de la postura del exministro.
La divulgación del documento ha generado inmediatas repercusiones en los pasillos de la Cancillería y el Palacio de Nariño. Fuentes cercanas al Ejecutivo señalan que, si bien se respeta la trayectoria de Leyva, las designaciones presidenciales responden a la facultad constitucional del mandatario para estructurar su equipo de confianza en el exterior, buscando perfiles que compartan las líneas estratégicas del plan de gobierno en temas clave como la paz y la transición energética.
Por su parte, sindicatos y asociaciones de diplomáticos de carrera han respaldado las observaciones del excanciller, recordando que en múltiples ocasiones se ha solicitado formalmente que se priorice a los funcionarios de planta en lugar de recurrir a nombramientos provisionales o de carácter eminentemente político.
Este cruce de posturas evidencia una tensión latente en la administración respecto al manejo de las relaciones internacionales y los consulados, oficinas que reciben el impacto directo del flujo migratorio de colombianos en el mundo. La posición de Leyva, un aliado histórico del proyecto político actual, añade un peso político considerable a las críticas que la oposición ya venía formulando sobre el mismo tema. Hasta el momento, la Casa de Nariño no ha emitido una respuesta oficial a la carta del exministro, pero se espera que en las próximas jornadas se conozcan pronunciamientos que aclaren si habrá modificaciones en los decretos de nombramiento cuestionados o si se mantendrá la ruta trazada por el actual equipo de Gobierno.
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