Analizando candidatos: Gustavo Petro

Petro es de los pocos que dice lo que piensa y lo que haría, eso lo valoraré siempre en un candidato. Su agenda es completamente de izquierda, los resultados de su gobierno en Bogotá, en mi concepto, no fueron buenos.


Por: Andrés Gaviria Cano

Siendo esta la primera entrega que haré, aclaro que todo lo que escriba en estas líneas es un reflejo fiel de mi pensamiento y análisis, en nada comprometen al medio de comunicación que generosamente me brinda el espacio. No esconderé jamás mi ideología, posturas y convicciones, pero esto no será impedimento para adelantar un ejercicio práctico de análisis, que no tendrá sesgos, pero sí críticas y reparos.

Gustavo Petro tiene antecedentes que nada ni nadie se los podrá quitar, como el haber pertenecido a un grupo ilegal armado en nuestro país. Acá se deben decir las cosas como son si se quiere un debate con argumentos, profundo y serio. Por ese detalle no lo menosprecio, pero sí de entrada no me cuela que alguien tenga que tomar las armas para hacer política. Sí, Colombia ha sido y es un moridero, pero esa no puede ser la excusa de todos los ilegales del país. La historia ha sido dura, la hemos vivido en carne propia y pagado con creces, pero de ahí el reto de transformar desde los estamentos correctos a un país que necesita una restauración completa. Petro siempre habla de un movimiento progresista, que evidentemente traiga cambios a la agenda económica, social, política y académica de Colombia. Bajo la actual constitución se puede hacer, es un libro liberal con tendencia a la centro-izquierda, por lo cual Petro por lo menos se ahorraría el tener que hacer una Constituyente.

Las opciones de victoria que tiene Petro en mi parecer son pocas, bajo la lógica de que es un aspirante algo tóxico y polarizador, por lo cual tiene pocas chances de hacer coaliciones que le permitan llegar a la Presidencia. Ya es claro que ningún candidato podrá ganar solo, necesitará de alianzas para ver algún asomo de victoria. Candidatos minoritarios tal vez acepten unirse a Petro, pero uno del estilo Sergio Fajardo o Humberto de la Calle no están cerca de ese hecho. Nadie le quita al líder progresista sus seguidores, sus miles de votos y su discurso, pero en el plano de la realidad, no tiene lo necesario. Igual que les pasa a todos. Por eso, una buena conclusión es que si Petro no gana es porque no tiene con quien juntarse, pero que si así fuere y lograse una adhesión de Fajardo o De La Calle, otro sería el cantar para Petro.

Otra gran corriente que va en contra de Petro son los grandes medios de comunicación, los bancos, constructoras, etc. Ningún gremio económico ni grupo empresarial quiere apoyarlo, por lo cual es un enemigo en común fácil de destruir y hacer descartar ante la opinión pública. Petro lo sabe y así lo expone de manera repetitiva en sus redes sociales. A la hora de contar votos, se podría deducir que Gustavo Petro puede tener una votación comprendida entre los 1.8 y 2.1 millones de votos, lo que significa que carece de casi el doble para aspirar pasar a segunda vuelta, en la cual sí que sería presa fácil de cazar y derrotar. Ahora, dejando despejado el caso Petro y sus nulas posibilidades de ganar, pasamos al plano en el cual el pasa a ser importante, útil y necesario. Importante porque tiene votos, nadie lo puede ocultar, mueve gente y tiene ecos en grupos sociales, obreros, estudiantiles y sindicatos. Útil para todos los candidatos, quien lo creyera. Al que se le una, le sumará votos y es un buen revulsivo. Sin embargo, como arma de doble filo, servirá para poner un blanco en la espalda de quien apoye para que sus contrincantes lo señalen como el candidato “el que apoya Petro”, por lo cual es dejado en bandeja de plata para que el voto útil se active y vuelva a hacer de las suyas.

Por último, Petro es necesario por que enriquece el debate, escucharlo en los paneles es más que importante y su figura representa un contraste imperioso en cualquier debate democrático. Quien vaya a votar por Petro debe tener claro en qué ideología y postura se encuentra, cómo ha procedido y qué puede sugerir para el futuro del país.