¡Andrés Felipe Arias tiene derecho a su doble instancia!

Foto: Kienyke.com

El caso de Andrés Felipe Arias tiene más contenido político, ideológico, emocional y sobre todo, irracional. Actualmente perdió todo tipo de parcialidad y la Corte por creer que está condenando a Álvaro Uribe Vélez, se ensañó en contra el exministro de Agricultura...


EDITORIAL

Que un medio de comunicación tome una postura en favor de Andrés Felipe Arias es impopular, en especial en un país como Colombia y más cuando en la mañana de este lunes, 15 de julio, el 90% de los medios de comunicación sobre todo de Bogotá, dedicaron sus espacios para seguir lapidando la vida del exministro de Agricultura.

No se han cansado de pedir fotos o vídeos de su descenso del avión, cuestionan quién pagó el avión en el que fue transportado, preguntan a dónde va, qué está haciendo, si se le puede dar un plato de comida y hasta si tiene derecho a respirar.

Este medio de comunicación siempre buscará que la justicia sea equilibrada, equitativa, sin sesgo y justa, algo que nunca hemos conocido en Colombia.

La condena de 17 de años de cárcel, siendo una de las más altas que ha impuesto en Colombia, debería tener un acervo probatorio suficientemente fuerte, pruebas claras, contundentes y que demuestren a toda la opinión pública y ciudadana que Arias cometió delitos atroces y que lo obliguen a cumplir esta condena.

La sentencia de la Corte Suprema, que de por sí viene sesgada por tener una pelea personal con lo que representó y sigue representando el expresidente Álvaro Uribe Vélez, así como con toda persona que tenga una ideología política de derecha, ha sido bastante estudiada por distintos expertos, entre ellos académicos, juristas y hasta empresarios para tratar de entender qué es lo que sucede.

Cabe mencionar que Arias fue condenado por dos delitos. El primero, la celebración de contratos sin cumplimiento de requisitos legales. 

Este delito se configura porque Arias como ministro firmó un convenio directo con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) de la OEA, para que ellos administraran el programa de riego de Agro Ingreso Seguro.

Lo curioso es que este convenio no solamente fue firmado por ministros de agricultura anteriores a Arias, sino que también fue firmado por ministros posteriores a Andrés Felipe Arias, pero para la Corte esto es un delito porque Arias “se alió con la OEA para robarse un dinero y lo hizo de mala manera”…

No se entiende cómo la Corte infiere que la OEA armó un entramado para robarse un dinero y favorecer a unos pocos…

El segundo delito es peculado a favor de terceros. La Contraloría y otras instancias confirmaron que Andrés Felipe Arias nunca se robó un solo peso para sus arcas privadas, pero según la Corte, Arias sí desvió recursos para favorecer a otros. 

La Fiscalía de la entonces Viviane Morales, ahora embajadora de Colombia en Francia, presentó dos acusaciones; una de ellas que favorecía al IICA y fue descartada por la Corte Suprema, mientras que la otra fue por favorecer a grandes empresarios del sector del agro colombiano.

En ese sentido del delito, se dice que Arias arriesgó todo su capital político, su libertad e incluso su reputación para beneficiar a unos terceros que nunca lo beneficiaron a él… 

De hecho, el CNE reportó que ninguna de esas personas beneficiadas con AIS aportaron a la campaña de Andrés Felipe Arias. La campaña tuvo auditoria por parte de la Fiscalía y no presentaron mayores pruebas.

Si las personas se quitan el llamado “velo de la ignorancia” para analizar el caso, sacan el odio de su corazón y dejan a Álvaro Uribe Vélez por fuera de la ecuación, se darán cuenta que la condena de Arias desde todo punto de vista es absolutamente injusta y desproporcionada.

La cizaña, el sesgo y la carroña que se puso en este caso es impresionante, pero lo particular es que los medios se han desviado de la verdadera esencia, solo para fastidiar la vida personal de Arias, su esposa, sus hijos y acabar a como de lugar lo poco que le queda de vida.

La justicia internacional, más exactamente el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, se pronunció a favor de garantizar la segunda instancia para Arias.

Aunque esto es más una decisión que tiene un carácter y una figura de recomendación, más no de un fallo vinculante, acá la Corte dice que no y que Arias no tiene derecho en segunda instancia.

A todas luces estamos ante un esperpento político jurídico y porque criminales como Santrich, Márquez y “El Paisa”, quienes cargan en sus espaldas miles de asesinatos, extorsiones, secuestros, bombas y narcotráfico, siguen libres como si nada, mientras que Andrés Felipe Arias, que no se robó un solo peso y no cometió delitos de lesa humanidad, sí fue condenado a 17 años de presión.

En qué cabeza lógica y sin sesgo cabe eso, ¿Qué gana la justicia colombiana haciendo esto?, ¿Calmar su sed venganza? 

¡No tiene ni pies ni cabeza esto que estamos presenciando!