La energía en Antioquia será más confiable y preparada para nuevas demandas gracias a un plan de modernización de subestaciones liderado por EPM, con una inversión superior a $1,1 billones.
Desde 2020 y con proyección hasta 2030, Empresas Públicas de Medellín ejecuta una de las mayores transformaciones de infraestructura eléctrica en el país. El foco está puesto en las subestaciones, piezas clave del sistema que permiten que la energía llegue de forma segura y continua a hogares, comercios e industrias en todo el departamento.
La iniciativa abarca las nueve subregiones de Antioquia y busca responder tanto a problemas actuales como a los retos que vienen: integración de energías renovables, aumento de la demanda y crecimiento de la movilidad eléctrica. En otras palabras, la energía en Antioquia se está rediseñando para lo que viene.
“Este plan estratégico permitirá responder a las necesidades actuales y futuras del territorio, apoyar el desarrollo económico y asegurar una operación eficiente del sistema eléctrico”, explicó Esteban Duque Franco, gerente de Transmisión y Distribución de Energía de EPM.
¿Qué cambia con la modernización de esta planta para la energía en Antioquia?
Las subestaciones funcionan como nodos centrales del sistema eléctrico: reciben la energía en altos voltajes, la transforman y la distribuyen hacia las distintas zonas. Cuando estas infraestructuras fallan o se quedan cortas, los usuarios lo sienten de inmediato.
Con la modernización, EPM está incorporando tecnología más avanzada, sistemas de monitoreo en tiempo real y equipos capaces de detectar y aislar fallas en cuestión de segundos. Esto permite reducir tanto la frecuencia como la duración de los cortes de energía en Antioquia, uno de los principales reclamos de los usuarios.
Otro cambio clave es la seguridad. La renovación de equipos disminuye riesgos para las personas, las instalaciones y el entorno, especialmente en zonas urbanas y rurales donde el crecimiento ha exigido más al sistema eléctrico.
Además, la actualización de las subestaciones facilita la conexión de nuevas tecnologías. La energía en Antioquia deberá soportar, en los próximos años, un mayor número de paneles solares, proyectos de generación distribuida y estaciones de carga para vehículos eléctricos, sin comprometer la estabilidad del servicio.
Desde el punto de vista operativo, el plan también busca eficiencia. Menores fallas y sistemas más automatizados se traducen en menos costos de mantenimiento y operación, un factor que, a largo plazo, ayuda a contener presiones sobre las tarifas.
Más allá de los números, la modernización tiene un impacto directo en la vida diaria: menos apagones, respuestas más rápidas ante emergencias y un sistema eléctrico más alineado con las necesidades de la economía regional.
