Las proyecciones de inflación del Banco de la República encendieron las alertas del mercado tras la más reciente reunión de política monetaria de enero. Aunque la inflación total cerró diciembre de 2025 en 5,1%, ligeramente por debajo del 5,2% de un año atrás, las expectativas a futuro muestran un deterioro marcado, especialmente para 2026 y 2027.
Según lo expuesto por el Gerente del Banco de La República, las expectativas de inflación de los analistas tuvieron un fuerte repunte en enero frente a sus mediciones de diciembre.
En la mediana de la muestra, la inflación esperada para finales de 2026 pasó de 4,6% a 6,4%, mientras que para 2027 aumentó de 3,8% a 4,8%. Estas cifras se alejan de la meta del 3% del banco central y refuerzan la preocupación sobre la persistencia de las presiones inflacionarias.

El Banco de la República también advirtió que las expectativas implícitas en los mercados de deuda reflejan un panorama similar. De acuerdo con estas mediciones, la inflación esperada se ubica por encima del 6% en un horizonte de dos años, lo que evidencia una menor confianza en una convergencia rápida hacia el rango objetivo.
Inflación básica y presiones internas
Otro elemento clave en las proyecciones de inflación del Banco de la República es el comportamiento de la inflación básica. En diciembre, este indicador, que excluye alimentos y regulados, repuntó de 4,85% a 5,02%, lo que sugiere que las presiones inflacionarias no se limitan a choques temporales, sino que siguen presentes en el núcleo de precios de la economía.
Este repunte ocurre en un contexto de demanda interna fuerte. Los indicadores de actividad económica del cuarto trimestre de 2025 muestran un crecimiento sostenido, impulsado principalmente por el consumo privado y público. En línea con este comportamiento, el equipo técnico del banco central estima que la economía colombiana habría crecido 2,9% en 2025.