En medio de un entorno económico marcado por la persistencia de la inflación y las diferencias entre el Gobierno Nacional y el banco central, expertos del sector financiero anticipan que el Banco de la República continuará con su política de incrementos en las tasas de interés durante abril.
Tras la más reciente decisión del Emisor de elevar la tasa de referencia hasta el 11,25%, diversas proyecciones apuntan a que este mes podría registrarse un nuevo ajuste al alza. De acuerdo con estimaciones de BBVA Research, el incremento sería de 50 puntos básicos, lo que llevaría la tasa hasta el 11,75%, en línea con los esfuerzos por contener las presiones inflacionarias.
Analistas prevén nueva alza en tasas de interés en Colombia en medio de presiones inflacionarias
Aunque algunos indicadores económicos han comenzado a mostrar señales de desaceleración, los analistas coinciden en que la inflación sigue siendo un factor determinante que limita la posibilidad de relajar la política monetaria en el corto plazo.

Expertos de Davibank advierten que el comportamiento de los precios aún no ofrece el margen suficiente para adoptar medidas más flexibles, por lo que el endurecimiento de las condiciones financieras continuaría.
En este contexto, especialistas recomiendan a los hogares adoptar una postura más prudente frente al endeudamiento. La sugerencia principal es optimizar el uso del crédito, priorizando necesidades esenciales y evaluando con detenimiento las condiciones ofrecidas por las entidades financieras. Asimismo, resaltan la importancia de aprovechar los rendimientos que actualmente ofrecen los productos de ahorro, impulsados precisamente por el entorno de tasas elevadas.
Amplias diferencias en tasas de tarjetas de crédito
Un reciente informe de la Superintendencia Financiera pone en evidencia la marcada dispersión en las tasas de interés de las tarjetas de crédito, especialmente entre usuarios con ingresos superiores a dos salarios mínimos.
Según el reporte, con corte al 13 de marzo, participaron 27 entidades financieras que desembolsaron cerca de 2,05 billones de pesos en más de 9,2 millones de operaciones. La tasa promedio ponderada efectiva anual se situó en 15,59%. Sin embargo, detrás de este promedio se esconden diferencias significativas entre las entidades.
Mientras algunos establecimientos financieros aplican tasas que superan el 25% efectivo anual, otros ofrecen condiciones cercanas al 10%. Esta brecha, que supera los 15 puntos porcentuales, refleja la importancia de comparar alternativas antes de adquirir un producto de crédito, ya que la elección puede incidir de manera considerable en el costo total que asumen los usuarios.
La variabilidad en las tasas se convierte en un factor clave en un escenario de política monetaria restrictiva, donde el costo del dinero es más alto y las decisiones financieras requieren mayor análisis por parte de los consumidores.

Crecimiento del crédito y posibles frenos
En cuanto al comportamiento del sistema financiero, a inicios de marzo la cartera de consumo registraba un crecimiento cercano al 8% nominal anual. Por su parte, el crédito hipotecario mostraba una expansión del 12% nominal, alcanzando su ritmo más alto desde mediados de 2023.
No obstante, los expertos advierten que este dinamismo podría desacelerarse en los próximos meses. El aumento en las tasas de interés, sumado a una mayor demanda de recursos por parte del sector público, podría encarecer el financiamiento tanto para hogares como para empresas, reduciendo así el acceso al crédito.
Diferencias entre el Gobierno y el banco central
El escenario económico actual también está atravesado por tensiones entre el Gobierno Nacional y el Banco de la República, particularmente en torno a las decisiones de política monetaria.
Víctor Ramírez, socio líder del sector financiero de BDO, señaló que las discrepancias entre distintas autoridades son habituales en sistemas democráticos. Sin embargo, advirtió que la forma en que se expresan estas diferencias puede influir en la confianza de los mercados.
Según el experto, mantener canales institucionales adecuados para el debate es fundamental para evitar efectos negativos en la percepción de los inversionistas y en la estabilidad económica del país.
Así, el panorama para los próximos meses estará marcado por la evolución de la inflación, las decisiones del Emisor y la capacidad de coordinación entre las autoridades económicas, factores que definirán el rumbo de las tasas de interés y el comportamiento del crédito en Colombia.
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