El Hecho: La Junta Directiva del Banco de la República decidió por mayoría mantener inalterada la tasa de interés de política monetaria en el 12,0% durante su reunión de julio de 2026.
¿Por qué es importante?: Ratifica una postura monetaria restrictiva y prudente para blindar la economía frente a presiones inflacionarias, buscando consolidar la convergencia de la inflación hacia su meta de largo plazo de cara a 2027.
¿Cuál es el contexto?: La decisión responde a un repunte de la inflación total en junio al 6,1% anual (impulsada por alimentos al 6,8% y servicios regulados al 5,9%), expectativas de los analistas al alza (6,6% para el cierre de 2026) y riesgos cambiarios, geopolíticos y climáticos como El Niño.
¿A quiénes afecta y cómo?: Involucra a todo el sistema financiero, consumidores y sectores productivos, operando en paralelo con un dinamismo económico favorable que registró un ISE de 4,1% en mayo y una proyección de crecimiento del 2,5% para 2026.
El dato que no se puede perder: La tasa de desempleo nacional prolongó su tendencia a la baja ubicándose en el 8,0% en junio, mientras que la apreciación del peso colombiano ha cumplido un rol amortiguador frente a la inflación importada.
En una decisión marcada por la prudencia ante los riesgos cambiarios, geopolíticos y climáticos, la Junta Directiva del Banco de la República decidió por mayoría mantener inalterada la tasa de interés de política monetaria en el 12,0% durante su reunión de julio.
Con esta medida, el emisor ratifica la continuidad de una postura monetaria de carácter restrictivo. El objetivo central de la autoridad monetaria es consolidar la convergencia de la inflación hacia su meta de largo plazo, asegurando una trayectoria claramente decreciente de cara al año 2027.
Panorama general: El compás de espera de la Junta encuentra su principal justificación en el comportamiento reciente de los precios al consumidor. Durante junio, la inflación total retomó una senda alcista y se ubicó en el 6,1% anual. Este repunte estuvo impulsado principalmente por dos frentes: el rubro de alimentos, cuya variación anual escaló hasta el 6,8%, y los servicios regulados, que se incrementaron un 5,9%.
Por su parte, la inflación básica, aquella que excluye alimentos y regulados y es analizada con lupa por los codirectores para medir las presiones de mediano plazo, se mantuvo estable en el 6,0%. Sin embargo, las expectativas inflacionarias de los analistas económicos, recopiladas en la encuesta de julio, sufrieron revisiones al alza: se sitúan ahora en el 6,6% para el cierre de diciembre de 2026 y en el 5,0% para el horizonte de 2027. A esto se suma que las expectativas derivadas del mercado de deuda pública continúan persistentemente por encima del 6,0% en todos los plazos.
Emisor conserva la tasa de interés en 12% ante repunte de la inflación en Colombia

Frente a las presiones de precios, el flanco real de la economía muestra señales de resistencia y recuperación. La información disponible para el segundo trimestre del año apunta a una aceleración en el ritmo de crecimiento de la actividad productiva en el país. El Índice de Seguimiento de la Economía (ISE) reportó en mayo una variación anual del 4,1%, apalancado de manera destacada por el buen comportamiento de las actividades terciarias, una tendencia que diversos indicadores sectoriales confirman de cara al cierre de junio.
Ante este dinamismo, el equipo técnico del Banco de la República proyecta un crecimiento económico del 2,5% para el consolidado de 2026. En paralelo, el mercado laboral muestra un desempeño favorable: la tasa de desempleo en el agregado nacional prolongó su tendencia a la baja, ubicándose en el 8,0% en el mes de junio.
Un factor clave en la ecuación macroeconómica actual ha sido la persistente apreciación del peso colombiano, cuya fortaleza cambiaria supera a la de varias monedas pares a nivel internacional. Este comportamiento de la tasa de cambio, motivado por una combinación de factores internos y externos, ha cumplido un rol amortiguador al mitigar parte de las presiones inflacionarias importadas.
Por qué es importante: Pese a los buenos resultados en materia de actividad y empleo, el panorama internacional y climático no está exento de nubes oscuras. La Junta Directiva advirtió sobre los riesgos latentes derivados del conflicto en el Medio Oriente y la amenaza inminente de un nuevo fenómeno de El Niño. Ambos factores tienen el potencial de desatar nuevas presiones inflacionarias a nivel global y local, además de contraer el ritmo de crecimiento económico.
«La decisión adoptada mantiene una política monetaria restrictiva, consistente con la perspectiva de una senda de inflación decreciente en 2027. Las decisiones futuras dependerán estrictamente de la nueva información disponible.»
De este modo, el Banco de la República opta por la cautela, dejando abierta la puerta a futuros movimientos en su tasa de referencia en función de cómo evolucionen los indicadores económicos en los próximos meses.
Decisión de política monetaria: En su reunión de julio la #JuntaBanRep decidió por mayoría mantener inalterada la tasa de interés de política monetaria en 12,0%.
Más información en el comunicado de prensa 👉 https://t.co/dv6QkaLtKu
La decisión adoptada por la mayoría de los… pic.twitter.com/g4rNWGhL7y
— Banco República 🇨🇴 (@BancoRepublica) July 31, 2026
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