El concejal de Bogotá por el partido Centro Democrático detalla con precisión qué es lo que se debe hacer en la capital de la República en lo que a esta nueva administración se refiere en temas de seguridad, movilidad, educación, entre otros.
360 Radio: ¿Cuáles son sus expectativas de esta nueva administración y en dónde cree que se debe enfocar?
Andrés Forero: Hay mucha expectativa respecto a lo que pueda hacer la alcaldesa Claudia López. El Centro Democrático decidió declararse en un ejercicio de independencia, para distanciarse de lo que había hecho el Polo Democrático en la administración de Enrique Peñlaosa, lo que hace el partido Alianza Verde y lo que hace también el Polo con el Gobierno del presidente Duque: Han caído en una oposición completamente inconducente, destructiva, que no propone, no se la juega por proyectos de ciudad. Queremos acompañar proyectos de ciudad a pesar de que reconocemos las diferencias ideológicas que tenemos con la alcaldesa haciendo un ejercicio juicioso y responsable de control político.
Ya tenemos el borrador del plan de desarrollo, eso ya le llegó al Concejo Territorial de Planeación distrital. Se supone que durante marzo ese Concejo lo va a discutir y hacer recomendaciones a la alcaldía, durante abril la alcaldesa y su equipo podrán hacer adecuaciones, afinamientos. Uno ve un poco los énfasis que quier hacer la alcaldía, y se ve ya que hay cierta divergencia entre algunos de los planteamientos que hizo la alcaldesa en campaña con lo que ha plasmado en el plan de desarrollo.
La alcaldesa Claudia López le da un giro al relacionamiento de Bogotá con el departamento de Cundinamarca y los demás departamentos. Hay que reconocerle a la alcaldesa, en ese sentido sí se equivocaba el alcalde Peñalosa cuando generó unas relaciones muy confrontacionales con el gobernador y alcaldes de municipios y vecinos. López acierta en eso, de hecho hay apartes bien extensos en el plan de desarrollo que están orientados al fortalecimiento de esa Bogotá región.
Aunque cuando empezamos a ver temas que en principio deberían ser prioritarios para la administración, vemos inconvenientes. En estos dos meses vimos cómo empezó a crecer el número de homicidios en la ciudad después de cuatro años, donde hubo una tendencia ininterrumpida a la baja. En enero de 2020 tuvimos un incremento del 20 % en el número de homicidios y en febrero de un 57 %, es decir, un crecimiento no menor en solamente dos meses de gobierno y uno hubiera esperado, así como lo planteaba en su programa de gobierno en donde uno de sus ejes estructurantes era que Bogotá debía vivir sin miedo de los criminales. Se juntan estas alzas en las tasas de homicidio con el estancamiento del presupuesto de seguridad en el proyecto del plan de desarrollo de la alcaldesa, y ahí se equivoca la alcaldesa.
En las encuestas de percepción ciudadana evidencian que los temas de movilidad y seguridad son las dos grandes preocupaciones de la ciudadanía bogotana. No parece haber un correlato en las asignaciones presupuestales que tiene pensadas la alcaldía de cara al cuatrienio. Además, la alcaldesa está empezando a pagar el hecho de haberse opuesto con tanta vehemencia al plan de ordenamiento territorial de Peñalosa. Ella había planteado en su programa de gobierno que iba a hacer cinco nuevas Unidades de Reacción Inmediata en Bogotá, en el plan de desarrollo inexplicablemente las baja a tres pero además no las puede hacer hasta que no se apruebe el nuevo plan de ordenamiento territorial. Esa va a hacer una iniciativa importante que se tiene que adelantar.
Le cuestiono a la alcaldesa López la sistemática ruptura de promesas de campaña. Ella al final de la campaña hizo promesas que a mi juicio eran muy difíciles de cumplir y hoy el tiempo nos dio la razón: prometió que iba a congelar el impuesto predial en Bogotá, y eso no ocurrió. De manera engañosa sacó pecho con un acuerdo que había aprobado el Concejo y el alcalde Enrique Peñalosa, donde le ponía frenos al incremento del impuesto predial para los estratos 1, 2 y 3 en Bogotá, y que respondía a la Ley 1995 del Centro Democrático, la cual planteaba esos topes para todo el país. No solo incumplió su promesa de campaña, sino que trató de sacar pecho con méritos ajenos a cuenta de la aplicación de un acuerdo del Concejo que aterrizaba en Bogotá esa ley del Centro Democrático.
López dijo que iba a congelar las tarifas de aseo, eso no le corresponde a ella. Es algo que está regulado por la CRA y la alcaldía no tiene mucha incidencia en eso. Ya hemos visto en distintos lugares de Bogotá cómo entre enero y febrero ya empezaron a crecer los cobros de aseo a los ciudadanos de Bogotá. En lo que he podido identificar, algunos cobros han incrementado del 3 % hasta el 12 %. Un incumplimiento evidente de una de sus promesas de campaña. Llevó a cabo un ejercicio de demagogia.
La alcaldía en el plan de desarrollo abre la posibilidad a nuevas valorizaciones en Bogotá. Me opuse con mucha fuerza a la valorización que cobró el alcalde Peñalosa, lamentablemente los otros partidos nos derrotaron pero la alcaldesa en campaña se comprometió a no hacer nuevas valorizaciones y a pesar de eso abre la puerta a cobrar prácticamente 1.5 billones de pesos por la vía de valorización en Bogotá. Eso es preocupante.
Revisando el plan de desarrollo, se evidencia que hay un crecimiento importante en términos nominales respecto a lo que se le aprobó a Peñalosa, unos 90 billones de pesos. Esta alcaldía está planteando 112 billones de pesos, eso es un crecimiento del 24 % sin tener en cuenta la inflación; teniendo en cuenta esta, el crecimiento sería de un 6 % o 7 %. En el caso de Peñalosa, él preveía otras fuentes de financiación; no sé la alcaldesa de dónde va a sacar esos nuevos recursos. No queda muy claro cómo va a ser la manera en que ella va a financiar ese plan de desarrollo.
Plantean alternativas para financiar el sistema integrado de transporte público pero una de ellas ya fue rechazada varias veces por el Concejo anterior, vamos a ver qué ocurre en este, y es el tema de una contribución de parqueaderos. Eso está en el plan de desarrollo a mi juicio violando el principio de unidad de materia que debe caracterizar a ese proyecto de acuerdo pero más allá de si se lo aprueban o no en este proceso, hay una alternativa pero no veo que eso sea para generar inversión sino para tapar el hueco que existe hoy en las finanzas del sistema integrado del transporte público.
Otro incumplimiento: dijo que no iba a aumentar la tarifa de Transmilenio, y ya lo hizo el primer año; le echó la culpa a la administración anterior, eso no es verdad, le correspondía a ella. Le hago un reconocimiento, tomando una propuesta que hice yo: aumentar el tiempo para hacer el trasbordo en el sistema integrado de transporte público, cuando ella lo recibió estaba en 95 minutos, yo en un debate en el Concejo de Bogotá le propuse a la administración que lo aumentáramos a 110 minutos porque eso podía beneficiar a las personas que utilizaran el sistema y que están en las zonas más periféricas de la ciudad. La alcaldesa nos recogió la propuesta y la implementó, con eso he logrado que pase de 75 minutos a 110 minutos, han sido 35 minutos más que el Centro Democrático y yo hemos logrado que se aumente ese tiempo de trasbordo que para muchas personas marca toda la diferencia porque significa pasar de estar pagando cerca de dos pasajes por trayecto, a unos $4.800, a que quede en más o menos en unos $2.700.
La vemos muy jugada con el tema del aborto, y tengo unas diferencias con la alcaldesa en ese aspecto. Vemos a una secretaria de la mujer muy activa en esos temas. Se pone de presente una incoherencia de parte de la administración porque vemos cómo se gastaron muchísimos recursos tratando de generar conciencia ciudadana contra los toros en la ciudad pero al mismo tiempo están propiciando y promoviendo el asesinato de niños indefensos e inocentes en el vientre de sus madres. Haré un ejercicio de oposición y control político a lo que se haga con los recursos que son de todos los bogotanos.
En temas de movilidad la hemos visto recular también. Lo hizo con el tema de la Avenida 68 con la troncal de Transmilenio. No veo que vaya a dejar nuevas obras de infraestructura salvo las que vienen construyéndose desde la administración de Enrique Peñalosa. El proyecto que tiene de fortalecer el modo férreo es interesante pero no lo vamos a ver en su administración, ni siquiera la primera línea del metro que está tan avanzada, pues ella dijo que vamos a poder andar en esta en el 2027.
No va a haber continuidad en el tema de parques en relación con una gestión muy exitosa de parte de Orlando Molano en el IDRD, donde vimos cómo se ejecutaron más de 2 billones de pesos durante los cuatro años anteriores en nuevos parques y espacios públicos. Uno revisa el plan de desarrollo de la alcaldesa y hay metas muy pobres, va a terminar los Centros Felicidad que ya venían de la administración anterior, tampoco veo retos ambiciosos en términos de construcción de nuevos colegios.
Hay otro tema importante en el cual la administración anterior avanzó, no lo que hubiésemos deseado, y es el de la jornada única escolar. Dicha administración la tomó en 4 % del total de matrícula oficial, la dejó en 18 %. La alcaldesa está planteando aumentarla, aunque un poco confuso en el plan de desarrollo porque un apartado dice una cosa, y en otro dice otra diferente, se nota que estaba un poco improvisado, pero más o menos dicen que van a aumentarla en un 50 %. Pero no se ve que eso tenga su correlato en retos y en términos de construcción de nuevos colegios, eso no está en el plan de desarrollo y eso nos preocupa.
Otra meta que vamos a ver cómo termina materializando: la de 20.000 becas para estudiantes de educación superior en la ciudad. Es un esfuerzo importante.
Quiero ver qué va a pasar en temas de desarrollo económico, importante para la ciudad. La alcaldesa ha tratado de propiciar buenas relaciones con la Cámara de Comercio de Bogotá, y eso es positivo. No ha roto con los proyectos de economía creativa que venían de la administración anterior.
