La movilidad en uno de los corredores más sensibles del norte de la capital acaba de entrar en una fase de alta complejidad. Desde las 12:00 de la medianoche del pasado 21 de febrero, la administración distrital puso en marcha el cierre de un carril de la carrera Séptima, en el tramo comprendido entre las calles 121 y 119, en sentido norte–sur.
La medida, confirmada por la Alcaldía Mayor de Bogotá, estará vigente las 24 horas del día y se extenderá, de manera preliminar, durante siete meses, un periodo que ya genera preocupación entre residentes, conductores y usuarios del transporte público por el impacto que tendrá en los tiempos de desplazamiento.
El cierre hace parte de las obras que se adelantan para la construcción y adecuación de la avenida carrera Séptima, dentro del proyecto de modernización vial que se ejecuta entre las calles 99 y 127. En este sector también se contempla la intervención integral de la intersección con la calle 127, uno de los puntos de mayor carga vehicular en el norte de la ciudad.
Bogotá inicia cierre de carril en la carrera Séptima entre calles 119 y 121: así impacta la movilidad

De acuerdo con la información oficial, los demás carriles de la calzada occidental continuarán habilitados. Sin embargo, la reducción de capacidad en este tramo estratégico ya perfila un escenario de mayor congestión, especialmente en las horas pico.
Para los usuarios del transporte público, la autoridad distrital informó un ajuste puntual: el paradero identificado como 173A01, que se encontraba sobre el andén occidental entre las calles 123 y 121, fue reubicado aproximadamente 100 metros hacia el norte, con el fin de permitir el desarrollo de las obras sin afectar la operación del servicio.
En contraste, los espacios destinados a peatones y ciclistas no tendrán modificaciones en su trazado actual. Desde el Distrito se reiteró el llamado a la ciudadanía para consultar de forma permanente los canales institucionales, ante la posibilidad de que se implementen nuevos ajustes operativos a medida que avance la intervención.
Por qué es importante: El cierre de este carril es apenas un primer paso dentro de una transformación mucho más amplia. El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) se alista para iniciar, a partir de febrero de 2026, las obras del nuevo corredor de la carrera Séptima, una intervención que se extenderá a lo largo de 11,5 kilómetros, entre las calles 99 y 200.
Se trata de una de las apuestas de infraestructura más ambiciosas en el norte de la ciudad, cuyo objetivo es modernizar el eje vial y reorganizar la movilidad en una zona que concentra un alto volumen de viajes diarios, tanto en transporte privado como en transporte colectivo.
El nuevo corredor contará con 14 estaciones de TransMilenio y carriles exclusivos para la operación de buses eléctricos, en línea con la estrategia distrital de transición hacia sistemas de transporte de menores emisiones.
El diseño también incorpora una ciclorruta continua, que se integrará con andenes de mayor ancho para mejorar la experiencia de quienes se movilizan a pie. De esta manera, el proyecto busca reorganizar el espacio público y reducir los conflictos entre modos de transporte en uno de los corredores urbanos más complejos de la capital.
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