Inicio de obras en la carrera Séptima desata protestas por impacto ambiental

La intervención en el norte de Bogotá arrancó con manifestaciones de la comunidad, que cuestiona la tala de árboles y el enfoque del proyecto.

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El inicio de obras en la carrera Séptima en Bogotá comenzó este lunes 30 de marzo en el sector de la calle 119, entre las calles 119 y 121, en sentido norte-sur. Se trata del primer frente visible de un proyecto que busca transformar uno de los corredores más importantes de la ciudad, pero que desde su arranque ya genera inconformidad entre los vecinos.

Desde temprano, varios residentes se concentraron en la zona para expresar su rechazo a la intervención. Aunque reconocen la necesidad de mejorar la movilidad, insisten en que el proyecto tendría un alto costo ambiental, especialmente por la cantidad de árboles que serían intervenidos.

Protestas por el impacto ambiental

La preocupación principal gira en torno a la posible tala de más de mil árboles en este corredor. Para quienes viven en el sector, no se trata solo de una obra vial, sino de la transformación de un espacio que por años ha funcionado como un pulmón verde en el norte de Bogotá.

Durante la jornada, algunos manifestantes señalaron que experiencias anteriores en la ciudad no dejan un balance positivo en términos ambientales. Mencionan, por ejemplo, lo ocurrido en otras vías principales, donde —según dicen— la compensación no ha sido suficiente frente a la pérdida de cobertura vegetal.

A partir de estas inquietudes, varios ciudadanos se han organizado para hacer seguimiento al proyecto y visibilizar sus preocupaciones. El comité “Defendamos la Séptima” ha sido uno de los espacios desde donde se han articulado estas voces.

Inicio de obras en la carrera Séptima desata protestas por impacto ambiental.
Foto: Alcaldía de Bogotá.

Inicio de trabajos en la carrera Séptima provoca protestas de la comunidad

Más allá del tema ambiental, también hay cuestionamientos sobre el modelo de movilidad que se plantea en este corredor. Para algunos sectores, insistir en sistemas como TransMilenio en esta vía no responde a las necesidades actuales de la ciudad.

Desde el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), entidad encargada de la obra, han insistido en que el proyecto incluye medidas para mitigar el impacto ambiental. Entre ellas, el traslado de varios árboles y tratamientos para conservar otros dentro del trazado.

Además, se ha planteado la siembra de miles de nuevos árboles como parte de la compensación. La idea, según el Distrito, es no solo reponer lo intervenido, sino mejorar las condiciones ambientales del corredor a largo plazo.

Las autoridades también destacan que la intervención busca ir más allá de la movilidad. El proyecto contempla la adecuación de andenes, ciclorrutas y espacios públicos, con un enfoque que, aseguran, apunta a una ciudad más sostenible.

Una obra necesaria, pero discutida

El inicio de obras en la carrera Séptima marca el comienzo de un proyecto que lleva años en discusión. Este corredor ha sido uno de los más debatidos en Bogotá por su importancia estratégica y por las diferencias sobre cómo intervenirlo.

Por un lado, está la necesidad de mejorar la movilidad en una zona que concentra un alto flujo vehicular. Por otro, están las preocupaciones ciudadanas sobre el impacto ambiental y la forma en que se toman las decisiones urbanas.

En ese punto se mueve el debate actual. Mientras avanzan las obras, también crece la presión de la comunidad por tener mayor claridad sobre los impactos reales del proyecto y las medidas de compensación.

Lo que ocurra en las próximas semanas será clave para definir no solo el desarrollo de esta intervención, sino también el nivel de aceptación que tendrá entre quienes viven y transitan a diario por este corredor.

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