Buses, camiones y volquetas contaminan sin restricción alguna

EDITORIAL

Fácilmente puede recopilarse información multimedia de centenares de videos y fotos reportados por los ciudadanos del Valle de Áburra, donde se registra la alta contaminación por parte de estos automotores.


Una de las mayores problemáticas que tiene Medellín y los diez municipios en total, es la carencia de lógica y responsabilidad para aceptar el fenómeno que hoy enfrenta el territorio. En primer lugar, porque este medio como otros colectivos hemos difundido, analizado, promovido y expandido, los registros de los estudios existentes, que ponen en evidencia las principales causas de dicha problemática. Con bases e información sólida, hemos sido insistentes en que la calidad del aire se debe cuidar de manera continua durante todo el año y no solo durante los tres meses en que aumenta la crisis, peor aún, querer tratar el problema durante este periodo con medidas divorciadas a la realidad que reflejan los estudios, debido a que no se ven los resultados esperados que aporten al beneficio del aire que respiran los ciudadanos.

La administración se está estrenando. Tanto la del Área Metropolitana, como la Alcaldía de Medellín y demás alcaldías de los municipios, sin embargo, en teoría se podría afirmar que la administración pasada dejó un listón bastante alto, con herramientas, programas y proyectos que permiten controlar, medir y prevenir la mala calidad del aire, a diferencia de hace cuatro años, en los que el Área Metropolitana estaba en una mala situación, donde ni siquiera se tomaban medidas restrictivas  para la calidad del aire y tocaba empezar de cero. Hoy hay un camino trasegado y herramientas implementadas que permiten conocer la calidad del aire y tomar medidas correctas con tiempo. Sin embargo, durante las últimas tres semanas los ciudadanos solo han visto medidas constantes de clara improvisación por parte de las autoridades que se sostienen en programas como el POECA para aplicar las medidas que han publicado.

Los ciudadanos que durante todo el día tratan de movilizarse para cumplir con sus deberes cotidianos, observan cómo una multitud de buses circulan por los principales corredores de Medellín y Antioquia sin ningún control y contaminando, además de los camiones y volquetas que circulan sin restricción originando nubes de humo terroríficos, dañinos y cancerígenos.

A su vez, se presenta una insuficiencia, ineficiencia y poca estrategia por parte de los famosos escuadrones del aire que el Área Metropolitana y el Transito de Medellín han desplegado, debido a que estos siempre se encuentran en los mismo puntos, atienden durante el día no más de cinco camiones o buses. Adicional, donde son claros los episodios de contaminación no hay presencia de autoridades, tanto así, que han despertado indignación por parte de los ciudadanos y han exigido que hagan presencia en distintos puntos críticos, como: en la calle San Juan, Avenida El Poblado, calle Colombia, la 33, vía Las Palmas, loma los Balsos, loma los Bernal, la 80, entre otros, donde se observa cómo pasan impunemente contaminando este tipo de vehículos.

 Con esto, no se busca que los sancionen solo a ellos, sino que se establezcan medidas sensatas que prohíban la circulación de una manera técnica y acorde a los resultados de los estudios y no de manera arbitraria donde se afecta a los que más fácil pueden cumplir las medidas que son los vehículos particulares. Esto a su vez, puede explicar por qué las medidas que se han llevado a cabo no han presentado los resultados esperados. Por ello, es lamentable que el Transito de Medellín y varias secretarías de movilidad del Área Metropolitana como la misma entidad, se hagan los sordos y ciegos ante las denuncias de los ciudadanos.

No se entiende por qué no existe una orden sencilla, directa y concreta de ir a cada una de las empresas de buses que están asentadas a lo largo y ancho de la ciudad y que todo bus que salga sea examinado. ¿Por qué no lo hacen?, ¿cuál es el temor?, ¿cuál es el miedo?, ya es incluso sospechoso esa convivencia entre las autoridades y las empresas de transporte público. Está claro que hay cinco empresas de transporte público que son las más contaminantes de la ciudad, ¿a qué medida se someten estas? Si las autoridades están bajo amenaza de algunas de esas empresas o chantajeadas, tienen que denunciarlo, porque están poniendo por encima el beneficio de la empresa que el aire que respiran los ciudadanos de Medellín y Antioquia.

Solo basta con pararse en la Avenida El Poblado, la Oriental, San Juan, la 33 y las vías anteriormente mencionadas, para sentir ese veneno que se respira, esas partículas de diésel PM2.5 que afectan la salud de las personas.

Desde este medio de comunicación hacemos un llamado a la sensatez, un llamado a quienes tienen que tomar las decisiones, un llamado a que piensen en sus familias, en sus hijos y nietos, que crean si es justo que los que menos contaminan paguen por los que más contaminan, mientras los que más contaminan pasean normalmente por las calles del territorio, matándonos poco a poco.