La agroindustria de la caña en Colombia registró un desempeño sólido en 2025, con crecimiento en molienda, aumento en exportaciones de azúcar y mayor producción de bioetanol en Colombia, a pesar de un año marcado por lluvias intensas y presiones en los mercados internacionales.
Agroindustria de la caña en Colombia cerró 2025 con más exportaciones y mayor aporte energético
De acuerdo con cifras de Asocaña, el gremio que representa a ingenios y cultivadores, durante el año se molieron 23 millones de toneladas de caña, un 5 % más frente a 2024. Este resultado refleja la capacidad de adaptación del sector ante condiciones climáticas adversas que impactaron varias regiones productoras.

En materia de producción de azúcar, el país alcanzó 2 millones de toneladas, con una leve variación de 0,2 % negativa respecto al año anterior. Aunque el volumen se mantuvo prácticamente estable, el resultado evidencia resiliencia en un entorno de volatilidad de precios y ajustes en el comercio global.
El frente externo fue uno de los principales motores del año. Las exportaciones de azúcar y derivados sumaron 628 mil toneladas, lo que representa un incremento del 20 % frente a 2024. Los productos colombianos llegaron a más de 60 países en América, África y Asia.
Estas ventas generaron ingresos cercanos a USD 403 millones, consolidando el papel del sector en la generación de divisas y en el fortalecimiento de la balanza comercial agrícola.
El crecimiento exportador se dio en medio de un contexto de alta competencia internacional, lo que posiciona a la agroindustria como un actor estratégico dentro del comercio exterior colombiano.
El aporte a la transición energética también mostró avances. La producción de bioetanol en Colombia alcanzó 445 millones de litros en 2025, un 10 % más que en 2024. Este biocombustible, mezclado con gasolina, contribuye a reducir emisiones y a diversificar la matriz energética.
En paralelo, la cogeneración eléctrica a partir de biomasa permitió producir 1.928 GWh, un aumento del 2,8 %. De ese total, 880 GWh fueron entregados al Sistema Interconectado Nacional, consolidando al sector como generador relevante de energía renovable.
El aprovechamiento del bagazo, residuo de la caña tras la molienda, convierte a la agroindustria en referente de economía circular y eficiencia energética dentro del sector agroindustrial.
Según Asocaña, la fortaleza del sector radica en su modelo integrado, que articula producción agrícola, transformación industrial y generación de energía limpia. Esta estructura permite diversificar ingresos entre azúcar, bioetanol y electricidad, reduciendo riesgos ante cambios en los mercados.
El balance de 2025 confirma que la agroindustria de la caña en Colombia mantiene su peso en la producción de alimentos, el comercio exterior y la generación de energía renovable. Para 2026, el sector proyecta continuar creciendo con foco en innovación, apertura de nuevos mercados y mayor eficiencia productiva, en línea con las metas de sostenibilidad del país.
Lea también: ANIF advierte los efectos de la caída del dólar en Colombia para las exportaciones