El gremio de camioneros en Antioquia volvió a encender las alertas ante el creciente desequilibrio entre los costos de operación y los ingresos del sector, una situación que, según advierten, mantiene abierta la posibilidad de paros regionales o incluso nacionales si no se adoptan medidas de fondo. Aunque el Gobierno Nacional ha anunciado una reducción gradual en el precio de la gasolina tras el saneamiento del fondo regulador, los camioneros aseguran que el alivio aún no se refleja en la rentabilidad de la actividad.
Representantes del sector explican que la operación del transporte de carga dejó de ser sostenible para miles de conductores, en especial para los camioneros independientes que son propietarios de sus vehículos y deben asumir directamente el peso de los costos. En ese escenario, el gremio se mantiene en asamblea permanente, a la espera de decisiones concretas del Gobierno que permitan equilibrar la ecuación financiera del sector.
Camioneros de carga advierten que los costos superan los ingresos y crece el riesgo de paros
Anderson Quiceno, director gremial de la Asociación de Transportadores de Carga (ATC), señaló que las dificultades no son recientes y se arrastran desde hace varios años. Recordó que, tras el estallido social de 2021, los camioneros han enfrentado problemas de orden público, deterioro de la infraestructura vial y decisiones administrativas que han incrementado de manera progresiva los gastos asociados a la operación diaria.
De acuerdo con el gremio, rubros como impuestos, seguros, peajes y combustibles han registrado aumentos constantes que impactan de forma directa los márgenes del transporte de carga. Quiceno explicó que, mientras algunos análisis hablan de incrementos generales entre el 5 % y el 6 %, la canasta real de costos del camionero ha tenido alzas cercanas al 13 %, una diferencia que termina siendo asumida por los propios conductores.
A estos factores se suman los efectos del aumento del salario mínimo y del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que inciden en gastos básicos como la seguridad social, la alimentación en carretera, el hospedaje, los parqueaderos y los lavaderos. Según el gremio, estos costos crecen de forma automática cada año, mientras que las tarifas de los fletes permanecen prácticamente estancadas.

En Antioquia, la situación se agrava por las dificultades en la red vial. Cierres, derrumbes y desvíos obligatorios, especialmente en corredores estratégicos como la conexión entre Medellín y Urabá, incrementan los tiempos de recorrido y el consumo de combustible. A ello se suman denuncias sobre problemas de seguridad y extorsiones en algunas rutas del departamento, lo que aumenta la incertidumbre para los transportadores.
Quiceno recordó que el sector se declaró en asamblea permanente desde agosto de 2024, luego de solicitar al Gobierno Nacional una intervención efectiva para regular los ingresos del transporte de carga. No obstante, afirmó que las reuniones, capacitaciones y ajustes normativos adelantados hasta ahora no han generado resultados tangibles.
Aunque por ahora no hay una fecha definida para una protesta, los camioneros no descartan distintas formas de movilización si no se anuncian soluciones estructurales. Entre las alternativas planteadas está la paralización de vehículos en parqueaderos, sin bloqueos de vías, como mecanismo de presión.
Mientras tanto, el gremio permanece atento a los anuncios del Gobierno sobre el precio de los combustibles. Si bien reconoce que cualquier reducción es un paso positivo, advierte que el verdadero impacto solo se dará si las medidas se traducen en un alivio real de los costos y garantizan la sostenibilidad del transporte de carga en el país.