El mercado energético global atraviesa una transformación marcada por la incertidumbre geopolítica y el crecimiento sostenido de la demanda eléctrica, en ese escenario, el carbón ha retomado un papel central como respaldo confiable para garantizar el suministro de energía, mientras Colombia enfrenta una de las caídas más pronunciadas en su producción en los últimos 20 años.
Así lo advierte el más reciente informe de Federación Colombiana del Carbón, que señala que este recurso continúa siendo un componente clave en la matriz energética global. Según el documento, actualmente el carbón representa cerca del 27,9 % de la generación eléctrica en el mundo, con una demanda que se mantiene estable alrededor de las 9 mil millones de toneladas.
Carbón se consolida como respaldo energético global mientras Colombia enfrenta caída histórica en producción
El presidente de la agremiación, Carlos Cante, explicó que el contexto internacional ha llevado a que este mineral recupere protagonismo como una especie de “seguro energético”, especialmente en medio de tensiones globales que han impactado los precios del gas y el petróleo. En ese sentido, economías como China, India y Estados Unidos han reforzado su dependencia del carbón como una alternativa disponible y costo-eficiente.
El informe también subraya que la transición energética no ha implicado una sustitución inmediata de este recurso, sino una coexistencia con otras fuentes, particularmente en momentos de alta presión sobre los sistemas energéticos. La volatilidad en regiones estratégicas como Medio Oriente ha sido uno de los factores que ha impulsado esta tendencia.
Sin embargo, el panorama para Colombia contrasta con este repunte global. De acuerdo con las cifras presentadas, la producción nacional cayó a 53,9 millones de toneladas en 2025, lo que representa el nivel más bajo registrado en más de dos décadas. Esta contracción se ha reflejado también en una disminución de las exportaciones y de los ingresos asociados al sector.

Entre las causas de este retroceso, el gremio identifica factores internos como el aumento en la carga fiscal, los costos logísticos y la incertidumbre regulatoria, elementos que, según advierten, han reducido la competitividad del país en el mercado internacional. Esta situación ocurre en un momento en el que la demanda global se mantiene activa, lo que, en teoría, representaría una oportunidad para los países productores.
A pesar de este escenario, el carbón sigue siendo uno de los principales productos de exportación de Colombia. El informe detalla que el carbón térmico alcanzó exportaciones por 46 millones de toneladas, con ingresos cercanos a los 3.859 millones de dólares, lo que lo posiciona como el segundo producto de exportación del país. A esto se suman las ventas de carbón metalúrgico y coque, que también mantienen participación en los mercados internacionales.
El documento concluye que el futuro del sector estará condicionado por factores como la volatilidad de los precios, la reorganización de las cadenas logísticas y el liderazgo creciente de Asia en el comercio global. Asimismo, advierte sobre la competencia de países como Indonesia y Australia, que han fortalecido su presencia en el mercado.
En este contexto, el desempeño de Colombia dependerá de su capacidad para superar los desafíos internos y adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado energético, en un momento en el que el carbón, lejos de desaparecer, vuelve a consolidarse como un actor clave en la seguridad energética mundial.
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