Colombia vivió este 20 de noviembre una jornada de memoria que unió a cinco ciudades en torno a un mismo propósito, honrar a las víctimas de siniestros viales y acompañar a las familias que enfrentan sus consecuencias.
Bogotá, Cartagena, Cúcuta, Armenia y Sabaneta fueron escenario de la Conmemoración Nacional por las Víctimas de Siniestros Viales, una iniciativa liderada por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) que buscó transformar el duelo en un llamado colectivo a la protección de la vida en las vías.
Cinco ciudades participaron en la jornada nacional de memoria liderada por la ANSV para honrar a las víctimas de siniestros viales
La actividad se desarrolló en coincidencia con el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de siniestros Viales, fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas para rendir homenaje cada tercer domingo de noviembre. En los cinco puntos del país participaron víctimas sobrevivientes, familiares, autoridades locales y entidades aliadas, quienes compartieron reflexiones sobre el impacto emocional y social que dejan estos hechos, los cuales continúan afectando a miles de hogares cada año.
Cómo parte central de la jornada, la ANSV realizó un taller de resiliencia en el Kintsugi, el arte japonés que repara piezas cerámicas resaltando sus fracturas. En cada ciudad, los asistentes reconstruyeron figuras con forma de corazón, , un ejercicio simbólico que buscó representar la posibilidad de sanar y encontrar fortaleza aún en medio de la pérdida. La entidad explicó que este componente pretendió abrir un espacio de acompañamiento y reflexión para quienes cargan con el dolor de un siniestro vial.

María Fernanda Cárdenas, asesora técnica regional de Vital Strategies y aliada de la iniciativa Bloomberg para la Seguridad Vial Mundial, destacó que esta conmemoración permite visibilizar realidades que muchas veces permanecen silenciosas. “Este día nos recuerda a quienes ya no están y a las familias que lidian con las secuelas de un siniestro de tránsito. También nos exige trabajar desde todos los sectores para que estos hechos, en su mayoría evitables, no sigan arrebatando vidas en el país”, afirmó.
El mensaje de las organizaciones de víctimas también tuvo un papel central. Mary Bottagisio, directora de la Fundación Liga Contra la Violencia Vial, reiteró la importancia de convertir la experiencia dolorosa en movilización social. “Quienes hemos sido víctimas tenemos la obligación irrenunciable de trabajar para que a otros no les pase. Todos y todas podemos ser víctimas; por eso debemos actuar para que nadie más viva este dolor”, señaló.

La directora de la ANSV, Mariantonia Tabares Pulgarín, resaltó el sentido del mensaje principal de la jornada: recordar para transformar. “Honrar a las víctimas es comprometernos de manera decidida con la vida. El Kintsugi nos enseña que es posible reconstruir aun en medio de la adversidad. Cada acción que tomamos en la vía puede evitar una tragedia. La seguridad vial nos ‘palpita’ a todos”, dijo.
Al cierre de la conmemoración, la ANSV agradeció la participación de familias, autoridades y organizaciones, además reiteró su compromiso con la Política Nacional de Seguridad Vial. En este sentido, recordó que el enfoque de Sistema Seguro parte de una premisa fundamental: ninguna muerte en la vía es aceptable. La entidad subrayó que estas jornadas buscan mantener vivo el llamado a la corresponsabilidad y reforzar la idea de que proteger la vida en las vías es una tarea compartida.
También puede leer:¿Airbnb va a dejar de existir en Colombia?