Una mala semana para Claudia López

Foto: Oiganoticias.com

Luego de conocerse que la propuesta de no pagar los servicios públicos en Bogotá durante un mes no era viable, además de las falsas afirmaciones en contra del Decreto 444, la alcaldesa ha estado en el centro de las críticas y ha sido tildada de oportunista, populista y demagoga.


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Es muy probable que esta semana haya sido una de las más complicadas que ha afrontado Claudia López desde que asumió como alcaldesa de Bogotá.

Dos salidas en falso en plena emergencia sanitaria por el coronavirus, han tenido a la mandataria en el centro de las críticas por cuenta de unos anuncios que hizo.

La semana pasada la alcaldesa de Bogotá dijo que no se cobrarían servicios públicos domiciliarios a ningún estrato en la capital entre el 20 de marzo y el 20 de abril.

Como era de esperarse, la popularidad de López creció no solo en Bogotá, sino en el país y muchos bogotanos agradecieron el gesto de la alcaldesa, pues la medida representaba un pequeño alivio a la economía de las familias capitalinas.

Posteriormente, Iván Duque anunció el Decreto 444, una medida que traía varias medidas económicas adoptadas por el Gobierno Nacional para hacerle frente al coronavirus.

Tal vez motivada por los aplausos que alcanzó por haberles dicho a los bogotanos que se olvidaran de pagar los servicios públicos durante un mes, la alcaldesa lanzó fuertes críticas al Decreto y aseguró que el gobierno solo quería aprovecharse de la actual emergencia para autoprestarse recursos de los entes territoriales y dárselos a bancos y empresas.

Muchas personas se pusieron nuevamente de pie ante López, le agradecieron su preocupación por el país y se fueron en contra de Iván Duque, desatando una gran polémica en torno a la medida fijada por el Gobierno Nacional.

Incluso, desde muchos sectores le pidieron a la mandataria que aspirara a la presidencia en unos años. Las cosas estaban saliendo muy bien para la excongresista.

No obstante, desde el lunes todo empezó a dar giro en contra de López y empezaron los dolores de cabeza para la alcaldesa.

Primero, no se sabe si la mandataria se fue en contra del Decreto sin haberlo leído, pero la visión que tenía de este estaba tan equivocada que hasta el mismo Gustavo Petro, muy probablemente el mayor opositor al gobierno de Iván Duque, salió en defensa del presidente colombiano, desmintió las afirmaciones de la excongresista y la llamó ‘demagoga’.

Al igual que el líder de la Colombia Humana, fueron muchos los mandatarios, que sin importar ideología política, también salieron a aclarar que el Decreto no le quitaba recursos a las entidades territoriales para dárselos a los bancos.

Las desafortunadas afirmaciones de López la pusieron en el ojo del huracán y tras aclararse la verdadera intención del decreto presidencial, la alcaldesa de Bogotá fue tildada de oportunista. De hecho, la etiqueta #ClaudiaLópezOportunista ha sido tendencia en redes sociales.

Para colmo de males, el miércoles la exsenadora tuvo que reversar su decisión eximir de pago de servicios públicos a los bogotanos y tuvo que salir a decir que se cayó la medida que había anunciado con bombos y platillos la semana pasada.

Si bien la alcaldesa tenía las mejores intenciones con su propuesta, al parecer a la alcaldesa tomó esa determinación en caliente y olvidó que esa decisión no dependía de ella.

Era algo más que lógico que su idea era algo utópica, pues ¿de dónde saldrían los recursos para pagar las cuentas de servicios públicos de más 7 millones de personas en Bogotá?

Ahora, tras conocerse que los capitalinos sí deberán costear los servicios públicos, López ha sido tildada de populista por la opinión pública.

Varios bogotanos sintieron que jugaron con sus bolsillos, ya que en medio de esta crisis económica fueron muchas las personas que acomodaron sus finanzas asumiendo que no debían pagar servicios públicos, pero ahora tendrán que jugar nuevamente al ‘tetris’ para pagar sus facturas.

Muy seguramente Claudia López ya ha se dado cuenta que una cosa es trinar lo que considera que está bien y otra muy distinta es aplicarlo cuando se está gobernando.