¿Cómo hablar, combatir o convivir con la maldad?

Partiendo de un principio que sería un error negar o más bien un origen y es que la maldad es una realidad en toda la historia del mundo y del ser humano; ha sufrido diferentes transformaciones a través de los años, se ha manifestado  de diferentes formas pero nunca ha perdido su único objetivo,su forma de operar y sobre todo, las consecuencias que genera. Nos referimos a todo lo negativo a todo lo que se pueda relacionar con sembrar terror, sembrar miedo; fenómenos que van ligados estrictamente a la violación de derechos fundamentales del hombre y de la lógica común y desde luego violaciones a los marcos constitucionales en países legalmente establecidos y con este tipo de principios.

En virtud de la cantidad de guerras que se han dado en el mundo, también han nacido corrientes de paz, corrientes que buscan un diálogo, una convivencia, una transformación de la guerra a la paz por el camino diferente al tradicional que es, combatir guerra con más guerra.

Desde este editorial no tomaremos ninguna posición frente a lo que estamos planteando sino que simplemente haremos una reflexión y dejaremos una pregunta al aire. Queremos poner a pensar a las personas sobre qué creen que es lo que realmente va a funcionar con lo acontecido la semana pasada  en la “Ciudad luz”, París.

El mundo revive sus más cruentos escenarios de terror como las bombas en el metro de Madrid, los atentados en las Torres Gemelas, la bomba en la maratón de Boston y otros lúgubres; recuerdos que no quisiéramos traer a colación y ni más faltaba, dejar de lado lo que ha pasado en nuestro país, donde se volvió “pan de cada día” tener un número muy significativo y lamentable de secuestrados, asesinatos, extorsión, terrorismo y otras figuras que han usado los actores al margen de la ley como las Farc, el ELN, los Paramilitares, las Bacrim, el M-19, el ERP y cualquier otro nombre que se nos pueda escapar pero que haya sido protagonista de cualquiera de las épocas de terror en nuestro país.

Desde la concepción del ser humano podríamos partir de que hay personas buenas y malas o citando a una teoría filosófica, que todos nacemos buenos pero que la sociedad nos corrompe, aún seguimos sin descifrar si esto es completamente cierto. Claramente se vuelve muy difícil, y hoy Colombia lo está viviendo, tratar de perdonar a quienes a han sido verdugos en toda la historia del país, a quienes han sembrado dolor y lágrimas en el corazón de miles de colombianos o retomando el ámbito global, a quienes ingresan a una sala de teatro asesinando a todo el que esté presente, a poner bombas en cualquier lugar público, a que personas estén dispuestas inmolarse en un estadio y obviamente los que secuestran un avión  para estrellarlo contra un edificio.

Tratar de hablar de perdón con estas personas, tratar de hablar de paz se vuelve algo arduo, complejo o desde todos los puntos de vista, intrincado porque las personas de bien no pueden concebir que se perdone o dialogue con quienes no tuvieron un minuto para pensar en las atrocidades que cometieron.

Colombia decidió volver a hablar de un Proceso de paz o así lo decidió su presidente, Juan Manuel Santos y desde que comenzó ha sufrido una cantidad de ataques de sus detractores que son necesarios y normales en un Proceso de paz si recordaos que es un conflicto de más de 50 años.

Sería una locura decir que el proceso no ha avanzado en términos de agenda y que si esa agenda se cumple y es como lo anunciaron al principio que se debe dar la paz, pues estaríamos a muy poco de lograrlo, aunque con cada declaración de las Farc y con cada incoherencia y contradicción en la que cae el Gobierno y el grupo guerrillero, parece más tortuoso el camino todos los días generando una confusión y desconfianza en el interior de  todos los colombianos, incluso en aquellos que creen en la paz.  Nada más el presidente, Santos mencionaba la semana pasada que había sentido en diferente ocasiones el deseo de “tirar la toalla” en cuando al Proceso de paz.

En conclusión, queremos que las personas piensen y tomen una decisión si el camino correcto es buscar la reconciliación y el perdón a través del diálogo con los verdugos de las historias, sea cual sea su nombre, sea cual sea su escenario y sea cual sea la víctima o si la solución para esto es acabar con estos verdugos con la misma receta que usaron como la violencia en todas sus formas para tratar de exterminar ese cáncer como lo sienten muchas personas que están en todo su derecho de llamarlo así dentro de un marco de legalidad.

Lo único que quiere dejar sentado 360 Radio en este editorial es que nos e puede negar que la maldad existe, que es una realidad innegable, ese anhelo de querer ver arder al mundo en llamas está en  la cabeza de muchas personas, encontramos esas actitudes viscerales de “seres humanos” que sólo quieren asesinar, torturar, secuestrar, perturbar y alterar el orden normal  que cualquier persona de bien quiere llevar en su día a día. Volvemos y preguntamos: ¿Cómo hablar, combatir o convivir con la maldad?