La comunicación responsable en la industria de alimentos se ha consolidado como un factor determinante para fortalecer la confianza del consumidor colombiano. Más allá del precio o la innovación de los productos, las familias priorizan hoy la claridad de los mensajes, la veracidad de la información nutricional y el impacto que la publicidad puede tener en niñas, niños y adolescentes.
En este contexto, Alquería alcanzó una calificación del 94% en la Huella de Comunicación Comercial Responsable, una medición liderada por la Asociación Nacional de Anunciantes (ANDA), con el respaldo metodológico de Deloitte. Este resultado ubicó a la compañía en el nivel más alto de desempeño entre las marcas evaluadas del sector.
La comunicación responsable se convierte en un factor clave para la confianza del consumidor

Uno de los aspectos más relevantes del informe fue el puntaje perfecto alcanzado por la empresa en el criterio de protección de menores de edad. Este componente examina cómo las marcas dirigen o exponen sus mensajes a audiencias infantiles, un tema que ha tomado especial relevancia en el debate sobre hábitos de consumo y salud pública.
Las cifras respaldan esta tendencia. Según la encuesta Voice of the Consumer 2025, elaborada por PwC, el 62% de los consumidores prioriza la seguridad alimentaria al momento de elegir qué comprar, incluso por encima del precio, el valor nutricional o la sostenibilidad. El dato refleja un cambio en las expectativas del mercado, donde la confianza se construye desde la información.
Para Alquería, este reconocimiento está ligado a un modelo de negocio que integra criterios sociales, ambientales y de gobernanza. La compañía cuenta con la certificación internacional como Empresa B, un estándar que evalúa el impacto corporativo con la misma rigurosidad que los resultados financieros.
Desde la organización señalan que comunicar de manera responsable es parte central de ese compromiso. “En el sector de alimentos, cada mensaje influye directamente en decisiones que afectan la salud y el bienestar de las familias. Por eso, la comunicación debe ser clara, coherente y sustentada en principios verificables”, explicó Andrés Felipe Giraldo, director de Mercadeo de Alquería.
El informe de la ANDA identificó cuatro factores que explican el alto desempeño de la compañía. El primero es la gobernanza interna de la comunicación, que incluye un comité encargado de revisar y aprobar las piezas publicitarias antes de su difusión. El segundo está relacionado con políticas estrictas para proteger a niñas, niños y adolescentes de mensajes engañosos o exagerados.
A esto se suma un enfoque de autorregulación y ética publicitaria, que va más allá de las exigencias normativas vigentes, así como lineamientos claros sobre privacidad y uso de datos en entornos digitales, aplicables tanto a la empresa como a sus aliados comerciales.
En un contexto de consumidores cada vez más informados y exigentes, el caso de Alquería refleja cómo la transparencia y la responsabilidad en la comunicación se consolidan como activos estratégicos para las empresas del sector alimentario en Colombia. La confianza, hoy, se construye mensaje a mensaje.
Lea también: EE. UU. confirma liberación total de presos políticos estadounidenses en Venezuela