Concejal Dib pide celeridad para permitir uso de medicamento que puede servir contra COVID-19

El concejal del Centro Democrático fue enfático al señalar que “ojalá que me llamara alguien del Invima y me preguntara por qué pienso todo esto y que me diera argumentos sobre qué necesita esperar para decir que medicamentos como la hidroxicloroquina a mínimas dosis puede servir”.


360 Radio: ¿Cómo han sido estos primeros meses en el Concejo de Medellín?

Gabriel Dib: Es un Concejo muy bueno, heterogéneo y de gente muy buena, valiosa. Aporte de grandes profesionales. Me ha gustado mucho que algunos tienen una experticia en temas medioambientales, de salud, vivienda, infancia, educación, es decir, con muy buenas ideas independiente de colores políticos. Vamos a ver qué tanto se pueden involucrar en el plan de desarrollo del alcalde Daniel Quintero.

360: En la previa de las elecciones del pasado 27 de octubre usted nos decía que se soñaba con una Medellín como la más sana del país. ¿Cómo ha podido trabajar en cuanto a esto? Ahora la ciudad está afectada por cuenta del Covid-19.

G.D.: Va muy ligado a lo que he pensado toda mi vida: los temas de prevención y estar preparados. Para esto (pandemia del Covid-19) es difícil que alguien esté completamente preparado porque una pandemia no la había vivido ninguno de nosotros, ni siquiera nuestros abuelos. Cuando encontramos que la infraestructura hospitalaria, los cuidados intensivos y todo lo demás es poco hay preocupación. 

El tema que más me preocupa es el temor de lo público y de los políticos a correr riesgos y hacer cosas pensando en la gente, me explico: ante una pandemia aún no hay estudios que digan que hay evidencias para utilizar una u otra droga, obviamente en esto no puede haber automedicación. Los políticos, el sector público, le tienen más miedo a la Contraloría y a la Procuraduría que al coronavirus, y así nada evoluciona. Las pruebas rápidas deberían estar saliendo hace mucho tiempo, pero vaya y saque los permisos. La FLA dice que produce alcohol antiséptico y la demora para que le den el aval de distribuir, en fin, yo entiendo que hay normas y son para respetarlas, pero esto es una pandemia, es una guerra, y en guerra cualquier hueco es trinchera. Sin correr en irresponsabilidades, nos faltan muchas agallas para enfrentar las cosas como se debe. Hay cosas buenas que ha hecho el alcalde de Medellín, y el presidente Iván Duque ha tomado unas medidas muy valientes y en lo económico el país va a responder afortunadamente, somos de los mejorcitos de América Latina. Como médico me preocupa entonces el coronavirus y ojalá que no escala ni que haya tantas muertes.

360: Por tu salud es algo que lo distingue en cuanto a su labor por los medellinenses y es menester preguntarle por las medidas que se deben seguir tomando. ¿Extender o no la cuarentena?, ¿hacer cuarentenas intermitentes?, ¿aislar a contagiados en hospitales y no en casa como ocurre en Corea del Sur?

G.D.: Es un tema delicado que puede tener múltiples conceptos. Creo que debemos permanecer más tiempo en casa, es la única medida con nuestro sistema de salud que puede servir, y aunque existe el tema económico, y algunos dirán que se va a morir más gente de hambre que de coronavirus, para eso está el Gobierno. Aquí tenemos que guardar disciplina y yo extendería esto un poco más porque apenas estamos empezando a ver casos de personas infectadas con familiares o cercanos. La primera fase de la infección por extraños o viajeros ya está pasando. Ahora es que viene lo duro como pasó en Italia y España. Cuando ya nos contaminamos entre nosotros mismos es lo más delicado, y lo único que queda es reducir el contacto social.

¿Qué sigue? Hombre, hay medicamentos que se están usando. Vuelvo al tema: yo creo en la hidroxicloroquina. El doctor Juan Diego Vélez (médico especialista en infectología y medicina interna) ya la instauró como profilaxis para todos sus empleados de salud, también lo estaba pensando hacer el Hospital Pablo Tobón Uribe. Esto, con base en estudios en Stanford, Harvard, Marsella, ¿y cuánto llevan? ¡Cuatro meses! ¿Qué quieren los infectólogos?, ¿qué quiere el Invima?

Hay una idea muy potente que me parece interesante: la recolección de café en abril, ¿qué va a pasar con los caficultores? Si la economía se va a lesionar mucho y la hidroxicloroquina sirve vamos a ayudar con eso. Que sea una droga de control, no automedicada porque puede ser más peligrosa la cura que la enfermedad, pues esta droga puede producir ceguera, problemas renales, entre otras cosas. Pero en las dosis que están planteadas en los protocolos que indica el doctor Juan Diego Vélez puede servir. Lleva pocos casos pero todos los que están saliendo se están mejorando, ya usan esta droga. Hay estudios en inglés, alemán y español sobre esta droga.

Me encuentro este viernes con un mensaje del Invima: que aún no encuentra estudios que avalen el uso de la hidroxicloroquina. Hombre, ¿qué quieren esperar?, ¿dos años? Eso sí, la vacuna contra el Covid-19 no va a existir antes de dos años y este es un virus que está mutando, por lo que habría que sacar vacunas para cuatro cepas distintas. No nos hagamos ilusiones con temas así. Un tema de investigación médica pasa por fase uno (in vitro), fase dos (posiblemente animales) y fase tres (el ser humano). Sacar un medicamento al mercado aprobado por el Invima es difícil. Y esta tramitología que tenemos en una época de pandemia nos está retrasando, los diagnósticos se están entregando a los siete u ocho días. A los entes públicos antes que a los pacientes, se están tardando mucho y deberían estar habilitadas muchas IPS privadas haciendo diagnósticos, como en Corea.

Comenzar a dejar salir personas es de acuerdo a los factores de riesgo, y eso debe hacerse para mantener una economía semisaludable porque no vamos a volver a ser los mismos, ni los ricos ni las personas de bajos recursos y que eso quede muy claro. En este caso, tenemos que acudir a la resiliencia y a la solidaridad del pueblo paisa, del pueblo colombiano. Las empresas grandes están ayudando sin tener flujo de caja y eso no se le puede olvidar a la gente.

Quienes toman decisiones en el país son los que generan empleo, porque lo otro se demora mucho y lo digo con todo cariño y respeto al sector público al cual ya pertenezco como concejal, pero me siento con las manos amarradas porque uno llama a muchas personas todos los días. 

Como médico se debe tener en cuenta siempre primero no hacer daño, si el medicamento que se va a dar no mata o no deja secuelas severas con las dosis recomendadas ¿qué se pierde? Entonces, ¿qué quieren esperar los del Invima o del Ministerio de Salud? Ojalá todos me oyeran, quiero que esta entrevista trascienda, quiero que este micrófono, que es un privilegio, llegue a las personas que toman decisiones. Soy un simple concejal, miembro de una junta de una ciudad potente como Medellín pero no soy alcalde o algún otro tipo de mandatario. A veces le digo de manera jocosa a mi esposa que me va a tocar ser presidente para poder actuar rápido porque me va a dar un infarto. Sé que lo están haciendo, pero mucho cuidado con las asesorías, con quienes los asesoran y los guían. Tampoco tengo la fórmula definitiva.

360: Ahora, ¿qué hacer con las personas de la tercera edad?

G.D.: Me preocupa mucho la tercera edad, deben estar aislados cien por ciento. No debe entrar ni una mosca porque sería mortal, como también en el tema carcelario. El Gobierno debe estar muy pendiente con las personas que están confinadas y en hacinamiento.

360: Un mensaje final para todos los medellinenses

G.D.: No nos dejemos llevar tanto por las redes sociales, hay mucha falsa noticia. Hablo todos los días con un hermano que es infectólogo y nos referíamos a que estas pandemias siempre han existido y cosas peores, pero nos enterábamos de los muertos con palomas mensajeras y la vida seguía igual, era peor que lo que ocurre hoy en día. Hoy está pasando algo grave pero en vivo y en directo nos enteramos por las redes sociales de las muertes de Guayaquil, el norte de Italia, de España en tiempo real. Y por medio de personas que no tienen el nivel de análisis que lo da la educación, entonces eso se desparrama creando pánico. Yo invitaría a las personas que publiquen cosas bonitas, que no significa ocultar la realidad, es tratar de no hacerle el juego a la desesperación, a la desesperanza. Oír noticias buenas, que distraigan.

A la población le digo que mantenga la calma que de esta vamos a salir, aunque sí me gustaría mucha más celeridad por parte de esos entes que tomen decisiones. Ojalá que me llamara alguien del Invima y me preguntara por qué pienso todo esto y que me diera argumentos sobre qué necesita esperar para decir que medicamentos como la hidroxicloroquina a mínimas dosis puede servir, ¿qué necesitan?, ¿un estudio de cuántos años? Espero que con el tiempo no se demuestre y digan: ‘hubiéramos hecho esto’. Aquí hay dos opciones: si lo hacemos y no funciona muy bien, pues listo, no pasa a la historia, y si lo hacemos y sacamos adelante a muchos pacientes pasamos a la historia. En Europa no ha funcionado mucho esta droga porque no tienen paludismo, y la hidroxicloroquina es utilizada para eso y algunas enfermedades reumáticas.

Es paradójico que aquí la mala comunicación de los pueblos sea un factor a favor, gracias a Dios no hay buenas carreteras y así el virus no va a llegar, suena curioso uno como político y como ser humano decir eso pero. Ojalá estén aisladas todas esas personas. A mi mamá la tengo en una vereda bien arriba en Guatapé, si llega un virus allá es el más teso del universo.

Se trata de que actuemos con sentido común, lógica y solidaridad. Si uno tiene el privilegio de poderse comer un buen almuerzo y otros no lo tienen, hay que racionar. No es solo tener la capacidad adquisitiva y de tener ahorro para estar bien y que los demás sálvense como puedan. Es bueno compartir mercaditos con personas necesitadas. Yo cree una línea con estudiantes de la Universidad CES, la UPB y de la Universidad de Antioquia de últimos años y de internado. Estamos contestando llamadas para que las personas no tengan que ir a los hospitales y hemos solucionado problemas de quienes vinieron de pasear en un crucero, o de quienes estuvieron en Europa. Están bajo buen recaudo en el sentido en que algunos tuvieron que ir al hospital, otros no y ya están mejorando; nos mantenemos en contacto con ellos.

No se automediquen, hay expertos en el tema. Al Gobierno y a las personas que dirigen: por favor, entiendan que una pandemia nunca la habíamos vivido y que la burocracia y los protocolos quedan para otras épocas.