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“El cargo de contralor es un cargo técnico, no político”: Jairo Mesa, aspirante a Contralor de Medellín

“El cargo de contralor es un cargo técnico, no político”: Jairo Mesa, aspirante a Contralor de Medellín
Foto: 360 Radio
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Mesa se desliga del GEA, uribismo, santismo y pastranismo. Advierte que las decisiones se deben tomar sin mirar partidos políticos, ideologica, nombres y casas políticas antioqueñas.


360 Radio:

¿Quién es Jairo Mesa?

Jairo Mesa (J.M.):

Soy un santarrosano de Osos, economista de la Universidad de Medellín, hice una especialización en gestión financiera de la misma universidad y salí a trabajar a Bogotá cuando tenía 22 años; regreso hace seis meses, veo una gran posibilidad de presentarme a estos concursos de contralor y escojo la Contraloría de Medellín; lo hice por la gran trayectoria que tengo a nivel nacional como Superintendente de Notariado y Registro, Registrador delegado para el Registro Civil y la Identificación y subgerente de tierras del INCODER, también fui asesor de ministro de Agricultura y jefe de planeación de la Superintendencia de Puertos y Transporte.

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Dentro de los cargos que he tenido, el que más me he disfrutado fue ser asistente de planeación de la Universidad de Medellín cuando empecé mi carrera y docente universitario en las áreas económicas. Mi trayectoria me ha hecho reconocimientos de ser conferencista del Banco Mundial, ser conferencista del Congreso Mundial de Registro, ser conferencista de proyectos de gran trayectoria como el BID para Colombia en catastro multipropósito y también he trabajado mucho en la formulación de leyes que le han servido al país, por ejemplo, fui el gran impulsor y trabajé la ley de Zidres, ley de zonas especiales de desarrollo económico y social que zanjó una diferencia muy grande que tenía Colombia en materia de acumulación de tierras, de cuándo había acumulación, cuándo no, cuán había concentración, cuándo no y también permite el desarrollo de algunas regiones como la Orinoquía y zonas como Urabá.

También he trabajado mucho en temas de inspecciones y control desde la Superintendencia de Registro, ocho años trabajando en todo este tema. Eso me hizo que fuera ternado por la Corte Suprema a ser Auditor General de la Nación y toda esta experiencia la pongo a disposición si quedo ternado y si el Concejo de Medellín decide nombrarme contralor.

360:

Esta elección de contralor de Medellín ha generado una atención especial, una lupa casi inédita en la ciudad por cuenta de la situación polémica que vive la ciudad ante un proceso de revocatoria, de una gran oposición a la actual Alcaldía y hace que las fibras estén más tensas. ¿Qué le dice a la ciudad que hoy está muy vigilante del proceso de elección de contralor de Medellín?

J.M.:

El cargo de contralor es un cargo técnico, no político; es un cargo de una persona que defiende los intereses de la ciudadanía, sus recursos, debe ser una persona que le muestre a la ciudad qué está pasando con sus recursos, con sus políticas públicas, que le muestre indicadores de hacienda pública la ciudad todos los días. Un control no debe dedicarse únicamente a hacer procesos fiscales, que son muy importantes para atacar la corrupción pero también debe ser una persona que le muestre a todos sus habitantes dónde se están yendo sus impuestos.

Las contralorías tienen una oportunidad muy grande de demostrarle al país que sirven para algo. Las contralorías territoriales y municipales han sido estigmatizadas porque no muestran los resultados que deben demostrar y casi siempre se dice que es un contralor de bolsillo el que eligen los concejos; hay que cambiar esa imagen y trabajar mucho en la tecnificación de estas contralorías, a meterle inteligencia artificial, a meterle big data; que los ciudadanos participen de esa contraloría. 

Si yo fuera elegido contralor creo que cada ocho días estaría en una comuna diferente trabajando con la gente, mirando los problemas existentes y ver cómo la Contraloría puede resolver conjuntamente con la Administración o con el competente los problemas que tienen porque la Contraloría debe ser el ojo de la gente en la Administración Municipal, ese ojo que muchas veces el funcionario público no se da cuenta lo que la ciudadanía está pidiendo. Los contralores no pueden estar metidos en temas políticos, no pueden estar metidos en temas de revocatorias, esa no es la función de un contralor, este debe ser una persona muy independiente a las funciones de la Administración.

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360: 

¿Está tranquilo con el proceso que se está llevando para la elección de contralor?

J.M.:

Sí, me regresé hace seis meses de Bogotá. Se me han hecho unas críticas porque soy economista pero me siento muy tranquilo. Les digo a los críticos que los mejores contralores que ha tenido Medellín han sido economistas, son quienes verdaderamente han mostrado en qué se ha invertido el dinero y cómo ha funcionado la gestión pública. Muchas veces se confunde al contralor con aquella persona que hace justicia desde un juicio fiscal, esa es una de las tantas funciones que tiene la Contraloría. 

La Contraloría debe mirarse de una manera integral y estratégica por un gerente, no por un impartidor de justicia.

360: 

Más allá de las críticas que usted menciona por ser economista, hay ataques que van y vienen por cuenta de la confrontación existente. Han dicho que usted es del GEA, que es del alcalde, que es uribista, que es de izquierda, que es de centro; ha recibido toda clase de señalamientos. ¿De dónde es Jairo Mesa?

J.M.:

22 años trabajando en el sector público me han hecho conocer muchas personas. Cuando estaba en la Superintendencia de Notariado y Registro saqué un informe de Montes de María que lógicamente no le gustó al Grupo Argos porque demostraba cómo ellos habían adquirido tierras sin la debida diligencia. Les dije que si había un error en el estudio, yo renunciaba, o que renuncien sus abogados; hasta ahora nadie me ha demostrado que tuve un error. Cuando me ha tocado sacar informes y destituciones en contra de notarios, curadores, registradores que me tocó hacer como superintendente nunca miré de qué partido era, simplemente me tocó tomar las decisiones más correctas de acuerdo a la Constitución y la ley, yo nunca, como contralor, le haría algo a algún grupo económico. El contralor tiene que estar ajeno a eso, si soy o no soy del GEA, porque uno como funcionario público no pertenece a ningún grupo económico.

Si soy uribista, si soy santista, si soy pastranista… Yo trabajé en el gobierno de (Andrés) Pastrana y también en el de (Álvaro) Uribe y trabajé en el gobierno de (Juan Manuel) Santos. Eso no me hace merecedor para que me tilden de ser de algún partido. Si me preguntan en qué partido político he militado, digo que al único partido al que he pertenecido y viene desde cuna ha sido el partido  Conservador. Hoy en día no milito en ningún partido ni me he inscrito en alguno.

360:

Su elección sería luego de que se consolide una terna en el Concejo de Medellín, una corporación en donde actualmente hay tres concejales que se encuentran sin voto pero de igual manera tendrán que considerar los tres nombres que están en esta parrilla.

¿Qué les dice a los concejales sobre garantías, comunicación y trabajo con ellos?

Una vez se está en la terna, hay que trabajar con los 21 concejales. Ellos son concejales así no puedan votar (hay tres que no lo pueden hacer), tienen voz dentro del Concejo y tienen toda la participación. Se hace una entrevista con cada concejal para que me conozcan, no soy una persona conocida en Medellín a pesar de que tengo toda familia acá, soy casado con una persona que vive en la ciudad y todo mi patrimonio está en Antioquia.

Les digo a los concejales que elijan a una persona que verdaderamente transforme la Contraloría, que en cuatro años diga: valió la pena ser contralor de Medellín, que voltee esa imagen de estas contralorías porque también es el nombre de los mismos concejales. No sirve medir una persona así que hizo todos los procesos, que los archivó pero que la Contraloría no tuvo un cambio trascendental y que verdaderamente sirvió para los intereses de la ciudadanía.

Si soy elegido contralor, seré el concejal número 22. Ahora que me he puesto a estudiar las sesiones del Concejo, hace parte de un contralor estar en los debates mostrando los problemas de la ciudad, las soluciones y los aciertos de la misma. La Administración de Quintero tiene unos aciertos que se deben mostrar, que un contralor tiene que dar fe de él; un contralor debe mostrar que las cosas se están haciendo bien. También hay que criticar lo que se está haciendo mal para tomar los correctivos a tiempo, no vale que lo único que puede hacer la Contraloría es sobre la esfera correctiva, no; los contralores municipales, así no esté dentro de sus misiones, también tiene que advertir lo que está pasando, tiene que anticiparse antes de que pasen las cosas. Debe estar en la esfera preventiva.

Se debe trabajar de la mano con los otros organismos de control, con procuradurías, con fiscalías, cuando verdaderamente se tenga que trabajar con ellos. No se debe ser un contralor perseguidor ni que se utilice como instrumento político para atacar grupos políticos, sería una persona muy garantista y trabajaría para que Medellín progrese y que la ciudadanía tenga confianza en la Contraloría.

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