domingo, septiembre 15, 2019
Inicio Noticias Deportes Cuáles son las funciones de Pastore en la Selección argentina

Cuáles son las funciones de Pastore en la Selección argentina

Martino apuesta al Flaco para que sea quien mueva al equipo. Cómo lograrlo. Qué espera. Qué rol tiene Messi.

Cuando Alejandro Sabella era el entrenador de la Selección de Argentina, se hablaba del conjunto de los Cuatro Fantásicos. Los superhéroes indiscutidos, impuestos por Lionel Messi, eran el propio 10 de Barcelona, Ángel Di María, Gonzalo Higuaín y Sergo Agüero. En el debut contra Bosnia en el Mundial de Brasil, el director técnico dispuso sacar a uno de ellos, Higuaín. En el entretiempo, Messi se quejó y las cosas se pusieron en su lugar. Luego, el Kun se lesionó y, finalmente, hasta el propio Di María terminó lastimado. Pero las barajas eran claras. Bueno, Gerardo Martino las cambió. Puso a un nuevo superhombre: Javier Pastore.

Pastore es el elegido. Así lo define Martino: “Lo que nosotros le reclamamos a Javier es encontrar la espalda de los rivales, el lugar justo del último pase y cuando hay que lateralizar que no venga tanto a iniciar porque no hace falta, que deje el inicio a Mascherano o a los dos centrales. Después están los momentos de los futbolistas, a veces lo hacen mejor, a veces no lo hacen tan bien”. Lo eligió para dirimir un gran problema del equipo argentino desde que Juan Román Riquelme dejó el fútbol: enganchar las líneas.

Martino tuvo en los últimos dos equipos que dirigió a dos tiempistas de altísimo nivel: Lucas Bernardi y Xavi Hernández. No importa la diferencia de nivel entre ellos ni importa en qué lugar de la cancha se paraban: importa que el ritmo del partido lo manejan ellos. Argentina, por ahora, carece de ese jugador. Lucas Biglia, a quien el entrenador admira, cumple una función de segundo volante. Mascherano es el primer pase, al punto de que Oscar Tabárez decidió en la primera fase poner a Edinson Cavani a hacerle marca personal para quitarle recepción al rival. Ahí entra Pastore: es quien tiene que manejar los tiempos.

Manejar los tiempos en un equipo no es una tarea simplemente futbolística: es psíquica. Requiere de que el equipo identifique al jugador como quien va a definir cómo y cuándo se va a jugar a lo que se va a jugar. No es fácil eso: Pastore necesita que, si él lo determina, Messi, Agüero y Di María no vayan todas las pelotas o necesita que no vengan a buscar todas o que busque uno y no los tres.

Martino pretende algo más de Pastore: que logre pisar el área y funcione como segundo centrodelantero en las jugadas de ataque. Puede sonar raro, pero no: es una virtud de Pastore saber buscar el espacio vacío, saber jugar entre líneas para que el equipo progrese, tiene olfato. Aunque, por ahora, apenas haya pateado al arco sólo tres veces.

Pastore entra en juego: dio 164 pases y 140 bien dados: 73 contra Jamaica, 43 contra Uruguay y 29 contra Paraguay. Su socio ideal es Lionel Messi, aunque lo ideal todavía no se ha logrado. La tendencia del enganche a moverse hacia el lado del wing derecho colaboró, pero no termina de aceitar. Apenas contra Paraguay lograron construir una de esas jugadas maravillosas que se esperan de ellos.

Si César Luis Menotti, entrenador campeón de Argentina en 1978, dijo que el fútbol es un espacio para pequeñas sociedades, ahí va Pastore y su posibilidad de juntarse con Messi.