El hecho: Ipsos encontró que 70% de los colombianos planea seguir el Mundial 2026, lo que anticipa un aumento en el consumo de alimentos, bebidas y servicios de domicilios.
¿Por qué es importante? Porque el torneo puede impulsar las ventas de múltiples sectores económicos y generar mayores ingresos para comercios y plataformas de servicios durante las semanas de competencia.
¿Cuál es el contexto? Los grandes eventos deportivos suelen modificar los hábitos de consumo de los hogares, especialmente en categorías relacionadas con entretenimiento, alimentación y reuniones sociales.
¿A quiénes afecta y cómo? A restaurantes, bares, comercios, centros comerciales, empresas de bebidas y plataformas de domicilios, que podrían registrar un incremento en la demanda de sus productos y servicios.
El dato que no se puede perder: La cerveza lidera las preferencias de consumo asociadas al Mundial con 65%, mientras que la demanda de domicilios podría crecer más de 31% durante el torneo.
A un año del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el torneo ya comienza a reflejar su impacto más allá de las canchas. Un estudio realizado por Ipsos Colombia encontró que siete de cada diez colombianos tienen previsto seguir los partidos de la competición, una cifra que anticipa cambios en los hábitos de consumo y en las dinámicas sociales durante las semanas en que se dispute el campeonato.
El interés por el Mundial 2026 impulsará el consumo de bebidas, comidas rápidas y domicilios
La investigación, denominada Copa Mundial 2026: 39 días para crear impacto real, muestra que el fútbol volverá a convertirse en uno de los principales puntos de encuentro para millones de personas. El interés por la competencia no solo estará concentrado en los resultados deportivos, sino también en las actividades que tradicionalmente acompañan este tipo de eventos, como reuniones familiares, encuentros con amigos y el consumo de alimentos y bebidas.
Según los resultados del estudio, el hogar seguirá siendo el escenario preferido para disfrutar de los partidos. Ocho de cada diez personas que planean ver el Mundial aseguran que lo harán principalmente en compañía de sus familias. A esto se suma que 42% prevé reunirse en casas de amigos para seguir algunos encuentros, mientras que otros espacios también ganarán protagonismo.

Los bares aparecen como una de las opciones elegidas por 33% de los encuestados, seguidos por los centros comerciales, con 30%. Incluso los lugares de trabajo podrían convertirse en escenarios improvisados para seguir algunos partidos, ya que 13% manifestó que los verá desde sus oficinas cuando los horarios coincidan con la jornada laboral.
El estudio evidencia que el Mundial representa una oportunidad para diversos sectores de la economía. A medida que avance la competencia, se espera una mayor actividad para restaurantes, establecimientos de entretenimiento, centros comerciales y plataformas digitales, impulsada por la concentración de consumidores alrededor de los encuentros deportivos.
Las preferencias de compra también permiten anticipar cuáles serán las categorías más beneficiadas. La cerveza encabeza la lista de productos asociados a la experiencia mundialista, con una intención de consumo de 65%. Le siguen los snacks, con 60%, las bebidas azucaradas, con 57%, y las comidas rápidas, con 53%.
En menor medida, aunque con una participación relevante, aparecen otras bebidas alcohólicas, cuya intención de consumo alcanza 25%. Estos resultados reflejan cómo los hábitos de los aficionados suelen traducirse en mayores niveles de gasto durante los grandes eventos deportivos internacionales.
Otro de los sectores que podría registrar un impulso importante es el de los domicilios. Ipsos estima que la demanda de entregas podría aumentar más de 31% durante el torneo, impulsada por quienes optarán por permanecer en casa o reunirse con familiares y amigos para seguir la programación deportiva.
Con una audiencia global que la FIFA proyecta cercana a los 6.000 millones de espectadores entre asistentes y seguidores en diferentes plataformas, el Mundial de 2026 se perfila no solo como uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, sino también como un dinamizador del consumo y de la actividad comercial en Colombia.