El fútbol profesional colombiano se alista para una transformación significativa en su manejo financiero con la implementación del Fair Play financiero a partir de 2027, confirmó el presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, en entrevista con Win Sports, durante el programa Medio Tiempo.
Según el directivo, la medida busca garantizar la sostenibilidad económica de los clubes y evitar desequilibrios presupuestales que puedan afectar su funcionamiento y competitividad.
La decisión llega en un contexto en el que varios equipos del país han enfrentado atrasos salariales, demandas laborales y sanciones deportivas en los últimos años.
Dimayor implementará Fair Play financiero en 2027 en el fútbol colombiano
Cifras de la Superintendencia de Sociedades revelan que múltiples clubes del Fútbol Profesional Colombiano (FPC) han recurrido a procesos de reorganización empresarial bajo la Ley 1116, un mecanismo que les permite renegociar deudas y ajustar su estructura financiera para mantenerse activos.
Zuluaga fue claro sobre el objetivo del Fair Play financiero: “Le puedo anticipar a confirmarles que para el 2027 vamos a tener Fair Play financiero”. El presidente de la Dimayor agregó que la iniciativa asegurará que los clubes solo contraten jugadores cuando cuenten con respaldo presupuestal. “Si contratamos a un jugador, vamos a garantizar que tenemos con qué pagarlo”, afirmó, buscando evitar compromisos económicos insostenibles.
El modelo colombiano también se presentará ante la Conmebol, que analiza mecanismos de control financiero en la región y ha mostrado interés en estudiar su implementación entre las federaciones locales.
Zuluaga destacó que la intención no es presionar a los clubes, sino ayudarlos a estructurar presupuestos responsables, controlando especialmente el gasto en nómina, el rubro más alto en el fútbol profesional.

El Fair Play financiero ya ha sido adoptado en otras ligas. La UEFA, en Europa, lo implementó en 2011 para evitar que los clubes gasten más de lo que generan, mientras que en Brasil la Confederación Brasileña de Fútbol aprobó reglas de control financiero en 2023 que se aplicarán de forma progresiva. La medida busca que los clubes colombianos funcionen como empresas sostenibles, reduciendo riesgos económicos y promoviendo estabilidad.
En paralelo, Zuluaga señaló las desigualdades en la distribución de cupos internacionales. Mientras Brasil y Argentina reciben más plazas para la Copa Libertadores y Copa Sudamericana, Colombia dispone de cuatro cupos en cada torneo, lo que limita los ingresos potenciales por premios que pueden superar los US$20 millones para el campeón de Libertadores. El directivo calificó esta situación como “injusta” y destacó que el país seguirá buscando mayor participación en torneos continentales.
Además, el presidente de la Dimayor hizo un llamado a invertir en infraestructura y a fortalecer el fútbol femenino, cuya liga ha tenido formatos variables por razones presupuestales.
Según Zuluaga, estadios adecuados y mayor respaldo económico son claves no solo para aspirar a finales continentales, sino también para atraer torneos internacionales y pensar en una posible candidatura mundialista.
Con la implementación del Fair Play financiero, el fútbol colombiano busca equilibrar ambición deportiva y sostenibilidad económica, estableciendo reglas claras que aseguren la estabilidad de los clubes y su crecimiento a largo plazo.