EE. UU. presenta el nuevo avión presidencial que reemplazará al icónico Air Force One

La Fuerza Aérea de los Estados Unidos ha desvelado oficialmente el VC-25B "Bridge", la aeronave que asumirá de forma provisional las misiones de transporte del jefe de Estado

¿Cuál es el contexto?: El cielo estadounidense tiene un nuevo e imponente guardián. En un despliegue de soberanía y tecnología de vanguardia, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos presentó de manera oficial el relevo del mítico avión presidencial. La flamante aeronave, denominada técnicamente como VC-25B «Bridge» (Puente), aterrizó de forma triunfal en la emblemática Base Conjunta Andrews, marcando el inicio de sus operaciones de evaluación antes de asumir el transporte definitivo del jefe de Estado.

Este imponente Boeing 747-8 viene a solucionar un vacío operativo crítico. Las dos aeronaves anteriores (modelo 747-200B), que han estado en funcionamiento ininterrumpido desde el año 1990, empezaban a reflejar los estragos del tiempo y la fatiga logística. La nueva plataforma aérea servirá como un eslabón provisional de alta seguridad mientras el fabricante aeroespacial culmina el accidentado y retrasado proyecto de los dos mega aviones oficiales definitivos, cuya entrega se ha postergado.

El drástico cambio de imagen en el nuevo Air Force One

El cambio más evidente a primera vista radica en su piel. El icónico diseño azul celeste y blanco, concebido originalmente en la década de 1960 durante la administración de John F. Kennedy y que se mantuvo intacto a lo largo de once mandatos presidenciales, ha pasado a la historia.

El remozado diseño exterior rompe de forma contundente con la tradición. Ahora, el fuselaje exhibe una combinación tricolor de alta intensidad:

Zona superior: Un blanco pulcro y brillante que cubre la corona del avión.

Franja intermedia: Una línea roja y dorada que acentúa las ventanillas principales.

Zona inferior: Un imponente azul marino oscuro que estiliza la panza de la nave, coronada con la leyenda «UNITED STATES OF AMERICA» en letras oscuras.

Cola: Una estilizada bandera estadounidense ondeando sobre el estabilizador vertical.

El drástico cambio de imagen en el nuevo Air Force One
Foto: redes

La procedencia del aparato no ha estado exenta de debate político y diplomático. Se trata de un jet de negocios de gran envergadura originalmente construido para la casa real de Qatar. Tras ser cedido formalmente al gobierno estadounidense como una donación incondicional, la firma L3Harris asumió la titánica tarea de transformar este palacio volador en un búnker de comando militar altamente clasificado.

Aunque los lujos originales del diseño catarí que incluían suites de invitados, acabados en maderas finas y salones de reuniones debieron ajustarse para acelerar la entrega, el corazón tecnológico del avión se militarizó al máximo nivel. La aeronave ha sido equipada con blindaje contra pulsos electromagnéticos (capaz de resistir las secuelas de un ataque nuclear) y sistemas de comunicaciones encriptadas de última generación. De este modo, se asegura que el presidente pueda liderar las fuerzas armadas y dirigir los destinos de la nación sin perder conectividad un solo segundo, incluso bajo las condiciones climáticas o geopolíticas más extremas.

Se prevé que el flamante gigante del aire sea el gran protagonista del cielo de Washington el próximo 4 de julio, encabezando un desfile aéreo masivo para conmemorar el 250 aniversario de la independencia de la nación. Con sus motores encendidos y sus fases de despegue digital automatizadas, el nuevo estandarte del poder estadounidense ya calienta motores para escribir los próximos capítulos de la historia de la aviación gubernamental.

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