El Congreso pone contra las cuerdas al Gobierno Duque

Foto: Óscar Pérez / El Espectador

El exministro de Defensa, Guillermo Botero, iba a ser el segundo ministro en estar ad portas de ser removido a través de una moción de censura, y tal como el primero en la historia de Colombia, decidió renunciar para no someterse a dicho proceso. Las presiones hacia el Gobierno Duque, aumentan.


Por: Redacción 360 Radio

El Gobierno del Presidente Iván Duque no pasa por sus mejores semanas. La realidad es que ha tenido que enfrentar derrota tras derrota y fracaso tras fracaso. Sus salidas han estado desentonadas, fuera de contexto y lo han tomado mal parado con algunas de sus declaraciones, como la pregunta que le hizo el periodista de El Heraldo de Barranquilla sobre la muerte de ocho menores de edad en el sonado bombardeo del pasado 29 de agosto, donde Duque respondió “de que me hablas viejo”.

A esto se le suma la caída de la Ley de Financiamiento, la derrota en las elecciones regionales o las fotos en el dosier que se entregó a Naciones Unidas. Se podría hacer una lista de fracasos y errores que ha cometido el actual gobierno pero lo cierto es que todo esto le ha dado pie, no solamente a la oposición, sino a los que hoy disienten de la forma en que Duque lleva las riendas del país.

Una de las consecuencias es que se quedó sin ministro de Defensa, que hoy no tengamos Fiscal General, la Corte Constitucional haya dejado la economía del país de último por tumbar la Ley de Financiamiento y que el futuro legislativo sea incierto para el actual gobierno.

Ya se ha probado que el Congreso tiene unas mayorías en contra del presidente Duque, la tiene muy cuesta arriba para recomponer esas relaciones y que ese remezón ministerial que planeaba hacer a finales de diciembre, lo va a tener que adelantar, ya que se le adelantó por cuenta de las decisiones del Congreso y la coyuntura política que el presidente no supo leer.

Después de Guillermo Botero, ya existen sectores del congreso que piensan emprender una moción de censura contra el ministro de Agricultura, Andrés Valencia, aunque este intento no tiene buen augurio y no tendría éxito porque Valencia está más respaldado, mejor calificado y no tiene tanta resistencia en el Congreso, si deja claro una hoja de ruta de presión del Congreso hacia el Gobierno.

El presidente no ha tenido una buena relación con los senadores y representantes. Primero, la ministra del Interior desde que empezó no tiene peso, mayor injerencia o influencia en los congresistas ya que no la ven empoderada de su puesto y se la han pasado por la faja en más de una decisión. Los viceministros son ligeros de conocimiento, no tienen mayor relacionamiento y se han concentrado en nombrar personas que no tienen mayor experiencia, lo que hoy le ha pasado cuenta de cobro al presidente Duque.

La única manera de que el presidente recomponga esa situación, según algunos analistas consultados por 360 Radio, es que plantee una nueva vía de comunicación con el Congreso de la República, que se acerque a los medios de comunicación que ha tenido marginados dentro de su gobierno – exceptuando a dos o tres – y en tercer lugar, que mejore sus comunicaciones con lo que dice en la prensa y los estamentos que le piden a él que se pronuncie sobre diferentes aspectos de la vida política, económica, social y productiva del país.

Aunque la economía en una parte se podría decir que está bien, la realidad cotidiana de los ciudadanos es todo lo contrario, lo cual tiene desconectado y desencantando a la opinión pública con el presidente.

Todo esto ha configurado una fuerte tormenta para el presidente Duque la cual está siendo difícil de sortear.