¡El gran salto adelante!

Por: Amylkar Acosta M.


La Subasta para la contratación de energía de fuentes no convencionales de energía renovable (FNCER) a 15 años, es la primera en su género que se realiza en el país. La misma tiene como característica especial que, a diferencia de las convencionales, esta es convergente, en donde participaron 20 empresas generadoras y 23 comercializadoras de energía, determinándose el precio de $95.65 por KWH promedio ponderado, mediante el libre juego de la oferta y la demanda en la puja. 

Este precio está muy por debajo del tope máximo individual de $200 KWH y del tope máximo promedio de $160 KWH fijado por la CREG. Huelga decir que dicho precio está dentro del rango de precios de la energía de FNCER en el resto del mundo. Según la Agencia Internacional de Energías Renovables, en promedio, los precios internacionales de la energía solar – fotovoltaica y eólica a septiembre de este año se cotizaron a $190 KWH y $165 KWH, respectivamente. 

Con ello se desmitificó la creencia de que la generación de energía de FNCER era demasiado costosa y que insistir en integrarla a la matriz energética significaba encarecerle la tarifa al usuario final, cuando es todo lo contrario, habida consideración de que su costo ha bajado dramáticamente en la última década merced a los avances de la tecnología y gracias a ello los precios del KW de esta electricidad son ampliamente competitivos .

Pues bien, con la adjudicación de 5 proyectos de generación de energía eólica y 3 de granjas solares-fotovoltaica a 7 empresas generadoras y 22 comercializadoras, con una capacidad de generación de 10.186 MWH/día, que se vienen a sumar a los adjudicados el 26 de febrero pasado, Colombia está dando el gran salto adelante, al mejor estilo de Caterine Ibargüen. Y no es para menos, pues de un 1% de participación  que hoy tienen las FNCER  en el consumo diario del país se pasará en el 2022, cuando los proyectos asignados empiecen a operar, al 6%. 

Este es un hit que se anota el Gobierno del Presidente Iván Duque, que sobrepasó su meta para este cuatrienio (de 1.400 MW) en más de un 50%, al alcanzar los 2.250 MW, que se debe en gran medida al empeño puesto por parte de la Ministra de Minas y Energía María Fernanda Suárez de apretar el paso a la Transición energética que ella puso en marcha, apoyándose en la Ley 1715 de 2014 y en la Ley 1955 de 2018 del Plan Nacional de Desarrollo 2018 – 2022. Y, según lo anunció la Unidad de Planeación Minero-energética, tiene en lista de espera proyectos similares por más de 7.000 MW. Enhorabuena!

Ahora sólo resta que la Estación colectora, que se instalará en Uribia y las líneas de conducción que transportará esta energía, primero hasta la Subestación de Cuestecitas en el sur de La guajira y de allí hasta La loma (Cesar) hasta empalmar con el Sistema de Transmisión Nacional estén a tiempo y así contar con el fluido eléctrico proveniente de las FNCER.