El cine estadounidense perdió a uno de sus grandes referentes. Robert Duvall, actor de trayectoria monumental y rostro inolvidable de clásicos como El Padrino y Apocalypse Now, falleció el domingo en la noche a los 95 años en su residencia de Middleburg, Virginia. La noticia fue confirmada este lunes por su esposa, Luciana Duvall, quien compartió un emotivo mensaje en redes sociales.
“Ayer nos despedimos de mi amado esposo, querido amigo y uno de los mejores actores de nuestro tiempo. Bob falleció en paz en su hogar, rodeado de amor y consuelo. Para el mundo, fue un actor ganador del Óscar, un director y un narrador. Para mí, lo era todo”, escribió Luciana en Facebook.
Falleció Robert Duvall, actor ganador del Óscar y referente del cine estadounidense

Nacido el 5 de enero de 1931 en San Diego, California, Robert Duvall construyó una carrera que abarcó más de seis décadas y que lo convirtió en un referente del cine mundial. Su presencia en pantalla, siempre intensa y auténtica, lo consolidó como uno de los grandes actores de Hollywood.
Con su partida, se cierra un capítulo de la historia del séptimo arte, pero queda intacta la memoria de un intérprete que supo darle vida a personajes inolvidables y que, como dijo su esposa, “conquistó corazones dentro y fuera de la pantalla”.
Duvall fue nominado en siete ocasiones al Óscar y obtuvo la estatuilla en 1983 por su interpretación de Mac Sledge, un cantante de country venido a menos en Tender Mercies (Gracias y favores). Su carrera comenzó en el teatro, se consolidó en la televisión y alcanzó la cima en el cine, donde dejó huella con personajes que definieron generaciones.

Entre sus papeles más recordados figuran:
- Tom Hagen en El Padrino (1972) y sus secuelas, el consejero legal de la familia Corleone.
- Teniente coronel Bill Kilgore en Apocalypse Now (1979), célebre por la frase “Me encanta el olor del napalm en la mañana”.
- Mac Sledge en Tender Mercies (1983), rol que le valió el Óscar al Mejor Actor.
Su versatilidad y capacidad para encarnar personajes complejos lo convirtieron en uno de los intérpretes más respetados de su generación.
En su comunicado, Luciana Duvall destacó la pasión del actor por su oficio y su humanidad fuera de la pantalla: “Su pasión por su oficio solo era comparable a su profundo amor por los personajes, una comida exquisita y su capacidad para conquistar el corazón. En cada uno de sus muchos papeles, Bob lo dio todo por sus personajes y por la auténtica esencia humana que representaban”.
La familia no reveló las causas de la muerte, pero invitó a quienes deseen rendirle homenaje a hacerlo de manera sencilla y significativa: viendo una gran película, compartiendo historias con amigos o disfrutando de un paseo por el campo.