El peligro de la izquierda

Por: Roberto Rave


Hace algunos días caminé de mi casa a un restaurante en donde tendría una cena de trabajo. En el trayecto, me encontré con un venezolano muy amable, con quien pude sostener una conversación sobre lo que ocurre en el país vecino y particularmente sobre las condiciones en las que están llegando a Colombia los ciudadanos de un país que llegó a ser conocido como la “Venezuela Saudita”, en alusión a la inmensa riqueza petrolera que ostentaba. Me comentaba que algunos de sus amigos profesionales, empresarios, altos ejecutivos, médicos cirujanos, entre otros, están llegando a nuestro país trabajar como meseros, recolectores de café e incluso como vendedores ambulantes informales en calles y semáforos de nuestras principales ciudades.

Esta dolorosa situación, que ya nos está afectando directamente, es una nueva prueba de lo que producen las cautivadoras ideas socialistas o de izquierda, cuando se tratan de incrustar en la realidad de cualquier sociedad. Entre otras cosas, los países que adoptan esos modelos se convierten en una inmensa y muy eficiente fábrica de miseria. Hoy Venezuela es el ejemplo más claro de cómo se pasa de una cierta prosperidad general al predominio de la pobreza extrema.

Este año se prende la alarma para una región que tiene 7 comicios electorales en los próximos 10 meses. Causa frustración ver como nuestra región vive en medio del peligro y la adrenalina de la izquierda, pues países como México o Brasil, de gran trascendencia económica para la región e importantes socios comerciales de Colombia, tienen tendencia a caer en este tipo de gobiernos. Impacta ver a candidatos, como López Obrador de México, con 10% de ventaja sobre su contendor en casi todas las encuestas, hablando con admiración de líderes como Fidel Castro: “Mi solidaridad y al mismo tiempo mi pésame al pueblo y al gobierno de Cuba. Fidel Castro está a la altura de Nelson Mandela”. Al respecto, afirma la empresa especializada en elecciones Oraculus, que Obrador tiene un 99% de posibilidades de ganar los comicios. En Brasil, el apoyo del expresidente Lula Da Silva, quien lideraba las encuestas hasta la confirmación de su inhabilidad, resultará trascendente en las elecciones de un país fraccionado y democráticamente débil. Algunos especialistas dicen que aún puede ser candidato. En Colombia la preocupación no es menor. El ex alcalde Gustavo Petro, admirador acérrimo del modelo de Hugo Chávez y de su persona, es quien lidera las encuestas. Sus afirmaciones sobre la propiedad privada son vagas, su programa económico y sus propuestas sociales son irrealizables.

Parece también un factor común de estos mandatarios, la tendencia a perpetuarse en el poder, como bien lo muestra el Presidente Evo Morales al demandar el artículo 168 de la constitución boliviana que impedía su nueva reelección.

En suma, el peligro de la izquierda en América Latina es real y se concreta en costosos programas de subsidios, gastos, expropiaciones y burocracia, que para ser pagados, implican más impuestos, endeudamiento y atentados a la propiedad privada. Por ello, las diferentes evaluadoras de riesgo han puesto en stand by a sus inversionistas, reflejo del riesgo que implica la llegada a la presidencia de líderes que violan las libertades individuales y la propiedad privada y que, además, hacen afirmaciones como la tan recordada frase del presidente boliviano:
“Cuando nosotros llegamos al poder es un camino sin retorno y llegamos para quedarnos toda la vida”.