El transporte público de Medellín

Es inconcebible que se quiera seguir planteando la solución a la problemática de movilidad de la ciudad con propuestas tibias, de poco calado, de capacidades pequeñas y algo medianas; lo peor de todo es que nadie se atreve a intervenir para proponer mejores ideas


Por: Andrés Gaviria

Estamos ad portas de comenzar una campaña electoral que será bien interesante para la ciudad de Medellín. Hay unos candidatos suficientemente parejos y con unas capacidades en algunos probadas y en otros ni siquiera conocidas pero que en definitiva todos, por cómo es Medellín van a tener el chance de ser alcaldes de la ciudad.

Lastimosamente en Colombia, en general, las personas terminan votando más por personas muy simpáticas, muy amables, muy chéveres y no por gente que está realmente preparada, por gente que es inteligente y por gente que sabe cómo gerenciar una ciudad.

En esta columna me ocuparé del sistema de transporte, un sistema que he criticado durante muchos años pero al que no se le pueden negar avances importantes, loables, medianamente eficientes. Sin embargo, falta mucho y no podemos conformarnos porque no estemos como Bogotá para no hacer nada, sencillamente hay que hacer mucho más, hay que hacer el triple de esfuerzos para evitar que lleguemos al punto del colapso de la capital.

En primer lugar, el corredor de la 80 se ha vuelto un tema más mediático y coctelero que serio y de estudios. Pasa nada más y nada menos que por Belén, una de las zonas que más población tiene y que está proyectada en menos de tres años para tener casi un millón de habitantes. Esta vía demuestra cómo se está manejando el asunto del transporte público en Medellín.

No hemos llegado ni siquiera a un consenso, hoy no sabemos si la opción es el metro plus, el tranvía, el metro ligero, si son buses o si simplemente no va a pasar nada y nos tienen en un embeleco con este tema. La 80, como se ha planteado amerita una solución gigante y eficiente que solo la puede cumplir una línea del metro de Medellín.

Un tranvía sería insuficiente y un metro plus ni qué decir porque implicaría que de la carrera 80 salgan absolutamente todas las rutas de buses que por allí transitan y que sea solamente un sistema el que atienda esta importante arteria de la ciudad dejando dos vías para los carriles.

Sin lugar a dudas el próximo alcalde tiene que abordar de manera urgente, y en campaña se debe tratar, qué solución se le va a dar al corredor de la 80.

En segundo lugar, el plan maestro del metro de Medellín no puede estar más en el letargo, en unos planes absolutamente olvidados, empolvados y consumando el olvido de un gran sistema de transporte.

En Medellín simplemente se optó por poner en el plan maestro del Metro unas soluciones tibias que no van a traer mayores beneficios a la comunidad y se van a quedar cortas en el largo tiempo. Hay que pensar en unos sistemas de transporte público para la calle Colombia, para la calle San Juan y para la calle 33 en la que se puede establecer una especie de tranvía.

Y a medida que vamos sacando los buses que hay en la ciudad, a medida que vamos organizando y limpiando nuestro transporte estaremos garantizando una mejor calidad de aire para todos los ciudadanos, mayor seguridad en las vías, conductores más capacitados, con mejor experiencia y sobre todo más seguridad para los pasajeros en todo sentido.

Es preocupante que se haya tratado de imitar pero de mejor manera lo que hicieron en Bogotá con el SITP, repintar unos buses viejos, decir que ya son parte de la flota del transporte público de Medellín y que por tanto no contaminan. Así lo decía la Secretaría de Tránsito de Medellín hace unos días, que si un bus tiene el logo del transporte público de Medellín no contamina. No hay cosa más falsa que eso, este medio de comunicación que amablemente me permite publicar esta columna ha sido enfático y ha publicado en distintas ocasiones buses con ese logo contaminando.

En tal sentido se tiene que garantizar que los buses que circulen en Medellín no sean buses con más de diez años, ya es momento de establecer una migración completa al sistema metro, al sistema de metro plus, de alimentadores, de tranvías, de metro cables. Se tiene que seguir pensando en eso, en unificar todas las tarifas de transporte y en dar una lucha frontal contra los sectores de los buses que se oponen a que Medellín progrese por cuenta de algunas mafias que se mueven en este sector y que le hacen un gran daño a la sociedad.

Tenemos que pensar en los ciudadanos, tenemos que pensar en el bienestar, la seguridad, la comodidad y en que el transporte público seduzca a todos los habitantes de la ciudad para que ahí sí, en distintos escenarios, las personas opten por dejar su vehículo en la casa y montarse en transporte público.