El último adiós de Pékerman

Foto: Colprensa

Por: Redacción 360 Radio


Sin lugar a dudas el paso de José Néstor Pékerman por la Selección Colombia marcó un antes y un después en la historia del fútbol nacional.

Con luces y sombras, el técnico argentino logró grandes resultados en mundiales, a veces con un juego vistoso, pero siempre, desde que debutó el 29 de febrero de 2012, con victoria ante México por 2-0, él le demostró a sus dirigidos que podían salir a la cancha y mirar a los ojos a cualquier rival.

Les dio confianza y en el campo de juego los protagonistas lo retribuían con entrega, talento y amor por la camiseta.

Hay unas generaciones que añoran a Francisco Maturana y los excelentes jugadores que le dieron a la ‘Tricolor’ reconocimiento internacional, pero con el argentino se consiguió marcar historia en los mundiales. Con 78 partidos, Pékerman se convirtió en el segundo entrenador con más encuentros al frente del combinado patrio, superado solo por ‘Pacho’ Maturana.

Antes de su llegada, la Selección había disputado 13 partidos en cuatro mundiales y las cifras no eran positivas, debido a que se había perdido en ocho presentaciones, empatado en dos y solo había ganado tres encuentros en la máxima cita orbital.

Además, el ranking FIFA que ha sido utilizado en los mundiales para determinar quiénes son las cabezas de serie en la fase grupos, es un indicador que refleja la evolución de la ‘Tricolor’ bajo su gestión. En su debut, la Selección estaba 36 en ese escalafón, una de las posiciones más bajas en su historia. Sin embargo, gracias a una destacada Eliminatoria Brasil 2014 y gratas presentaciones en los amistosos, Colombia terminó en el quinto lugar, mientras todo se encaminaba para volver a disputar un Mundial luego de estar ausentes por 16 años.

Después de la histórica presentación en Brasil, los “Cafeteros” se ubicaron en el tercer puesto del ranking, situación utópica cuando asumía el argentino.

Con Pékerman al mando en dos mundiales, Brasil 2014 y Rusia 2018, las participaciones contrastan con lo que venía ocurriendo históricamente. Él dirigió nueve choques mundialistas, con seis partidos ganados, dos perdidos y solo uno empatado. Hizo creer a los escépticos y reconcilió al país con una de las pocas cosas que puede generarle alegría a todos.

En términos futbolísticos, a Pékerman se le reprocha la falta de títulos, algunas convocatorias de jugadores faltos de ritmo, la tardanza en los cambios en los partidos, la falta de triunfos ante rivales importantes como Argentina, Brasil o Inglaterra, y hasta lo acusan de ser un vago, pero su labor fue más allá, y fue darle a cada uno esa capacidad para competir sin importar el rival, un cambio de mentalidad. Convenció a su plantel de poder superar las adversidades.

Lo que para algunos fue negativo, para la gran mayoría es bien visto, porque el adiestrador argentino siempre ha sido reconocido por ser un tipo serio, apartado de los medios y reservado, y precisamente eso hizo con la Selección; su impronta se vio desde el primer día y no cayó muy bien en cierto sector de la prensa que estaba acostumbrada a tener un acceso más directo con los entrenadores, dirigentes y jugadores.

El seleccionador prefirió el hermetismo antes de las notas de prensa, comentarios y entrevistas. Desde el interior del plantel formó una familia que giraba en torno al compañerismo, a la entrega, a la unión y la alegría. Bastaba solo con ver las redes sociales de los jugadores durante las convocatorias y concentraciones para comprobarlo.

Luego se podrán mencionar las emociones, la unión del país en momentos críticos, pues en épocas de tanta polarización nacional, él fue el único que unió al país que clamaba su continuidad. Ahora hay que cambiar de líder cuando la exigencia es mucho mayor dado lo que se vivió en estos siete años, pero el último adiós de ‘don José’ marcó no solo el año 2018, sino la historia de un país que respira, siente y vive el fútbol como pocos.

Esta publicación hace parte de la tercera edición de la Revista 360, la cual puede encontrar en el siguiente enlace: https://issuu.com/revista_360/docs/revista_360_edicion_3-2