El hecho: Empresas de diferentes sectores activaron ayudas para las comunidades afectadas por el terremoto.
¿Por qué es importante? Porque los aportes permiten atender necesidades inmediatas y apoyar la recuperación.
¿Cuál es el contexto? La emergencia requiere alimentos, agua, insumos médicos, transporte y materiales para reconstrucción.
¿A quiénes afecta y cómo? A las familias damnificadas, voluntarios y comunidades que necesitan asistencia humanitaria.
¿Qué intereses hay en juego? Coordinar los recursos públicos, privados y humanitarios para acelerar la atención y reconstrucción.
Dato clave a tener en cuenta: Avianca movilizará más de 150 toneladas de ayuda humanitaria, mientras varias empresas ya comprometieron materiales y recursos para la fase de reconstrucción.
La emergencia provocada por el terremoto registrado el 10 de agosto movilizó no solo a las autoridades y organizaciones humanitarias, sino también al sector empresarial colombiano. Compañías de alimentos, comercio, transporte, construcción, energía y servicios han puesto en marcha diferentes iniciativas para entregar ayudas a las comunidades afectadas y contribuir a las labores de recuperación.
Entre los aportes más destacados está el de Tiendas D1, que, a través de la Fundación Santo Domingo, destinó 1.000 toneladas de alimentos y productos de primera necesidad. A esta respuesta se sumó Tiendas Ara, con 39 toneladas de alimentos y artículos básicos, mientras que Grupo Éxito y Fundación Éxito anunciaron ayudas alimentarias dirigidas a 3.500 familias.
Empresas movilizan alimentos, agua y ayudas humanitarias tras el terremoto
La atención de las necesidades básicas también concentra buena parte de los esfuerzos. Postobón entregará más de 86.000 litros de agua y bebidas mediante autoridades territoriales y campañas como ‘Colombia, un solo corazón’ y ‘Todos Juntos’, esta última promovida por la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, Abaco, junto con la Cruz Roja.
Desde el comercio, Cencosud aportó 100 toneladas de productos de hidratación, mientras BBVA dispuso 3.500 kits de alimentos y elementos de aseo.
La industria de alimentos también se incorporó a la respuesta con aportes de empresas como Alquería, Alpina, PepsiCo, Nestlé, Grupo Nutresa, Ferrero, Granos & Cereales de Colombia, Productos Ramo, Roa, Diana, Cofca y Unibol, entre otras iniciativas articuladas en buena parte a través de la Andi.
El transporte se convirtió en otro frente de apoyo. Avianca dispuso vuelos para movilizar más de 150 toneladas de ayuda humanitaria. Además, Alma Air, Ambulancias Aéreas y Terpel anunciaron acciones para facilitar el traslado de insumos y medicamentos hacia las zonas que requieren asistencia.
La ayuda empresarial también apunta a una etapa posterior: la reconstrucción. Acerías Paz del Río aportará acero al Banco de Materiales de Construcción, mientras Ultracem y Cemex entregarán cemento. Cerámica San Lorenzo suministrará materiales como cerámica y porcelanato, y Tecnoglass anunció una donación de $5.000 millones destinada a ventanas.
En el sector energético, Grupo Argos y su Fundación comprometieron cerca de $1.000 millones para llevar agua potable a territorios afectados, mientras Celsia puso maquinaria amarilla a disposición de las labores de rescate.
Por su parte, Ecopetrol destinó $5.000 millones para entregar kits de ayuda humanitaria, alimentos y elementos de aseo y cocina.
La respuesta también contempla atención en salud. Boston Scientific y Becton Dickinson aportarán insumos médicos, mientras KFC Colombia entregará más de 1.600 menús para voluntarios y comunidades damnificadas.
Estos aportes muestran cómo el sector privado se ha convertido en un actor complementario de la respuesta a la emergencia, con acciones que van desde la atención inmediata hasta la preparación de la reconstrucción.
