Energía en Colombia sería más cara en 2028 y 2029: estas son las razones

El mercado eléctrico colombiano anticipa mayores precios para 2028 y 2029, en medio de retos de oferta, demanda y confiabilidad del sistema.

Foto: Redes sociales

El comportamiento futuro de los precios de la energía en Colombia empieza a estar condicionado por factores que van más allá de la situación climática actual, un análisis de Erco Energía advierte que el Fenómeno de El Niño ha permitido identificar algunas de las vulnerabilidades del sistema eléctrico, pero varias de ellas podrían mantenerse incluso cuando las condiciones de lluvias vuelvan a la normalidad.

La preocupación está relacionada con la capacidad del mercado para responder ante escenarios de mayor demanda o cuando diferentes factores adversos coinciden, entre ellos una menor disponibilidad de recursos, el crecimiento del consumo y las dificultades para incorporar nueva generación con la velocidad que requiere el sistema.

Actualmente, la generación eléctrica del país mantiene una alta participación de la hidroelectricidad, que representa el 61 % de la capacidad instalada, mientras que la generación solar alcanza el 10,57 % y la térmica el 28,59 %, una composición que, de acuerdo con Erco, hace necesario analizar no solo cuánto puede producir el sistema, sino también qué tan preparado está para enfrentar momentos de presión.

Energía: El mercado ya incorpora expectativas para los próximos años

Una de las señales está en los contratos de energía con entrega futura, cuyos precios muestran diferencias dependiendo del año. Para 2028 y 2029, los valores se ubicarían alrededor de $419,4 por kilovatio hora, mientras que para 2030 la referencia desciende hasta cerca de $386,5 por kilovatio hora.

Energía en Colombia sería más cara en 2028 y 2029: estas son las razones
Foto: Redes

La compañía explica que estas cifras deben leerse de manera distinta a los precios de corto plazo, pues mientras estos últimos tienen una relación más directa con variables como las condiciones climáticas y la disponibilidad inmediata de generación, los contratos de largo plazo reflejan las expectativas de los agentes sobre la evolución del mercado.

En ese escenario, la discusión no se limita a construir más capacidad de generación, ya que para Erco también resulta determinante establecer cuándo estará disponible esa energía, cómo podrá integrarse a la red y cuál será su capacidad de respuesta frente a situaciones críticas.

Las diferentes tecnologías cumplen funciones distintas dentro del sistema, la generación hidráulica, térmica y solar tienen condiciones particulares de disponibilidad y no reaccionan de la misma manera ante cambios en el clima, aumentos de la demanda o restricciones operativas, por lo que ampliar la capacidad nominal no necesariamente significa contar con el mismo nivel de respaldo en todos los escenarios.

El análisis plantea que las vulnerabilidades evidenciadas durante El Niño pueden permanecer después de que termine la coyuntura climática, especialmente si la oferta no crece al ritmo de la demanda o si persisten dificultades para incorporar nuevos proyectos, de ahí que los precios de los contratos futuros sean considerados una referencia sobre las expectativas que existen frente al sistema eléctrico.

Ante este panorama, Erco propone que las empresas incorporen distintas herramientas dentro de sus estrategias energéticas, entre ellas la contratación de largo plazo, la autogeneración y cogeneración, el fortalecimiento de la eficiencia energética y una gestión más activa de la demanda, con el objetivo de reducir la exposición frente a posibles escenarios de presión en el mercado.

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