“Tenemos oportunidad histórica para redefinir el rumbo de la educación tradicional”, Albert Corredor en 360

El concejal de Medellín por el Centro Democrático habla en detalle sobre el plan de desarrollo de la ciudad haciendo énfasis en la educación, la cual ve como un vehículo de transformación y una herramienta para el futuro de los jóvenes de la capital antioqueña y no solamente en el marco del covid-19 en nuestro país.


360 Radio:

¿Cuál es su lectura con respecto a la educación virtual que se está dando hoy por cuenta de la crisis del covid-19 en nuestro país?

Albert Corredor (A.C.):

Es una situación muy compleja. No estábamos preparados para esto, aunque se vienen haciendo esfuerzos desde el orden local, departamental y nacional. Si nos vamos a las bases estamos viendo que en los colegios de Medellín, donde tenemos desescolarizados cerca de 350.000 niños y adolescentes se pone a la vista un dolor muy grande y es la falta de acceso a equipos de cómputo de cerca del 50 % de nuestros niños, niñas y la falta de acceso a Internet, a wifi, que se convierte en una alternativa única para que los estudiantes puedan acceder a ese derecho fundamental.

En cuanto a la educación superior, hay un problema que no está tan marcado en lo relacionado con acceso a equipos, aunque también hay carencia en este sentido. En las universidades públicas y privadas del país uno de los dolores grandes es la falta de conectividad, pero también debemos mirar la cualificación de docentes; estos no se han dotado con competencias y cualificaciones que les permitan estar a la altura de un reto como el digital, en especial en la actualidad.

En colegios y universidades no están implementando estrategias metodológicas que propendan por una cultura del autoaprendizaje de niños, niñas y adolescentes y en nuestros adultos en educación superior. Es una falencia importante.

En lo relacionado con seguridad alimentaria, ha habido un esfuerzo importante desde Buen Comienzo en nuestras instituciones educativas, al tener a nuestros niños en sus casas nos plantea un reto de cómo vamos a garantizar llevarles esa alimentación básica que en muchos casos es la garantía de alimentación para muchos niños.

Si bien teníamos un programa desde la presencialidad que hace referencia a esa seguridad, hoy vemos que en las casas hay un número importante de abusos sexuales, de violencia intrafamiliar. Se nos viene una deserción masiva de estudiantes. ¿Dónde puedo ser un irresponsable al decir que esto puede ser una gran oportunidad? Hermano, esto nos tocó. Nadie quería esto ni nadie lo esperaba y es momento también de ver la gran oportunidad del espacio que se abre para implementar nuevas metodologías, para cualificar a nuestros docentes, para implementar herramientas tecnológicas en hogares y colegios con el fin de que las universidades se acomoden al escenario de la virtualidad y la distancia. Muchos gobiernos están llevando guías a las casas de estudiantes, ¿pero sí tenemos esa cultura de autoaprendizaje?

Personalmente, pienso que la educación no va a volver a ser la misma y no quiero decir con esto que ya todo va a ser virtual, no, la virtualidad nunca va a ser una totalidad o un fin, es un complemento y una herramienta muy importante para fortalecer la presencialidad. Vaya oportunidad histórica que se nos presenta para redefinir el rumbo de aquí en adelante en lo que entendemos como educación tradicional.

360:

El Plan de Desarrollo de Medellín siempre será analizado por distintos centros de pensamiento, gremios y por la junta directiva de la ciudad, el Concejo. ¿Qué piensa de este plan que ha radicado Daniel Quintero?

A.C.:

Veo una distancia importante en lo que fue el anteproyecto radicado al consejo territorial de planeación y lo que se radica ahora en el Concejo de Medellín. Cuando anteproyecto se presentó no sabíamos que venía esta pandemia, por lo que cambia de manera significativa. Veo un plan de desarrollo ambicioso, con muy buenas intenciones. Voy a resumir en una palabra: es atrevido, y en el sentido positivo de la palabra. Se plantean retos como que Medellín tenga una redefinición en su enfoque productivo, que se convierta en un Valle del Softwareen educación vemos una línea que para mí es suma importante en la temática que nosotros manejamos y por la que pusimos a disposición de la ciudad nuestro nombre para ocupar una curul en el Concejo y es transformación educativa y curricular. Hay que celebrar, estamos hablando de transformación, de una ecociudad, de una plataforma Medellín me cuida, que por cierto se debe mirar qué impacto real puede tener en este cuatrienio pero ya el desayuno es interesante y teniendo este se puede saber qué le van a servir en el almuerzo y en la cena. Esta plataforma tiene mucha incidencia en resultados de cifras que tiene hoy Medellín en materia de contagios. 

Hay que hacer ajustes en el plan, todo el Concejo en unísono viene manifestando la solicitud de que ojalá este plan de desarrollo baje a proyecto, de forma tal que podamos hacer un seguimiento más riguroso en materia de resultados e indicadores de producto por cada uno de los proyectos. No me he concentrado en la forma porque veo otros temas muy interesantes en donde uno puede tener un impacto positivo en el plan, durante estas cuatro semanas de debate nos tenemos que concentrar para que se trabaje.

Si bien antes de la pandemia había retos tan grandes como Medellín Valle del Sotware, el Tranvía de la 80, Parques del Norte, Hospital del Norte, Ciudadela Universitaria del Norte entre otros, hoy se nos presenta una condición y es que tenemos que reactivar la economía de esta ciudad.

Según el pasado informe que recibimos de la Secretaría de Desarrollo Económico, hoy están en riesgo 160.000 empleos en nuestra ciudad, 1.6 billones de pesos en pérdidas en los pasados 15 días que llevamos con las empresas cerradas. Tenemos un reto enorme, hace muchos años ocurrió la crisis cuando se cayó la industria textil que desencadenó en una problemática social bien importante. Hay agravantes, y es que el 99 % de las empresas de Medellín son micro, pequeñas y medianas empresas; estas representan el 70 % del PIB de la ciudad y el 70 % de los empleos. Otro agravante: del 99 % del tejido empresarial de la ciudad, solamente posee el 6 % de los activos, es decir, el 1 % de las grandes empresas posee más del 90 % de los activos. Esto quiere decir que esas mipymes no tienen un lote, ni apartamento o cualquier tipo de propiedad para vender y poder tener solvencia económica que le permita sostener empleos o capital de trabajo. 

Queremos ver proyectos que propendan por una real reactivación, no solamente generar 40.000 nuevos empleos en un proyecto como Medellín Valle del Software sino también en qué vamos a hacer en este cuatrienio para que no perdamos esos 160.000 empleos, para que no se nos quiebre el 30 % de nuestros pequeños empresarios.

360: 

¿Cómo se tiene que enfrentar la deserción educativa y la inseguridad? ¿Cómo hacer para que Medellín le dé más alicientes a las empresas y no se mueran?

A.C.:

En cuanto a la educación, la línea estratégica de reestructuración económica y cultural es bien interesante, es nuestro tema y he venido defendiendo mucho las intenciones que tienen de repensar modelos educativos, de que el 100 % de nuestros colegios tenga una reestructuración de sus proyectos educativos e institucionales, entre otras líneas. En este cuatrienio se quiere llegar a que por computador haya dos niños, esto implica una adquisición de cerca de 120.000 o 140.000 equipos de cómputo. Celebramos esta línea estratégica. Vamos a radicar nuestras proposiciones y es fortalecer la formación docente y la ruralidad.

¿Cómo se articula esto con la seguridad? El insumo más importante que hoy tienen las estructuras criminales de Medellín no es la plata, son nuestros jóvenes. Los estamos perdiendo en su gran mayoría durante la formación media donde tenemos una deserción de cerca del 50 %, somos muy fuertes en cobertura y en disminuir la deserción en Buen Comienzo, preescolar, básica primaria, básica secundaria pero en la media perdemos a nuestros jóvenes. Hay un proyecto relacionado con que el 100 %  de los colegios de Medellín durante estos cuatro años tengan una real articulación de la media con la técnica. Esto se enlaza con Valle del Software y la idea es lograr que todos esos jóvenes que acceden a la educación secundaria llegan a décimo y puedan tener competencias que los vinculen de manera ágil con el sector productivo ojalá de base tecnológica, donde se espera que se generen cerca de 40.000 empleos.

En lo relacionado con reactivación económica, esto puede ser comparado con una guerra. Después de las guerras lo primero que se tiene que hacer es cualificar el talento humano de forma muy ágil para poner a producir nuevamente las economías. La educación tiene que convertirse en una prioridad porque la tarea de recuperar algunas industrias que se van a perder será muy compleja. Vamos a tener que repensarnos hacia otras industrias relacionadas con la Cuarta Revolución Industrial, la cual puede generar 50 millones de empleos, según el último estudio de McKinsey. Una de las carencias que tenemos en Colombia, y en especial en Medellín, es que no tenemos mano de obra calificada para poder recibir todas esas bondades. 

360: 

Hay algunas críticas al modelo educativo porque se habla de financiación y se le ha incrementado la inversión a sapiencia, más no se incrementa el número de becas. Unas personas podrían decir que no todo tiene que ser regalado, financiemos a unas tasas casi a 0 % de interés, pero que exista algo de corresponsabilidad, otros dicen que esta gobierno de Daniel Quintero va a endeudar a las personas y no otorgar más becas, por ejemplo, en las universidades del Pascual Bravo e ITM. Critican que ese mismo componente de ingresos de estas universidades está muchísimo más elevado por número de matrículas y no por lo que está dando el municipio de Medellín, como sí pasa en la Universidad Nacional o en la Universidad de Antioquia. ¿Qué opina de esto?

A.C.:

La línea estratégica de reestructuración educativa y cultural es la más grande en la historia: $6.2 billones. Hace poco hicimos un análisis desglosando los presupuestos, realmente nos quedan $2.2 billones para todo lo relacionado con reestructuración educativa.

Venimos haciendo reuniones con actores de la ciudad que tienen que ver con educación hablándoles sobre muchos proyectos que tenemos, uno se llama Colegio del Futuro, que ya radicamos, pero también conociendo la visión de corto y mediano plazo que se tiene frente a las estrategias que se van a implementar en la ciudad y que hoy se decantan en el plan de desarrollo. Sapiencia establece 25.000 becas en este cuatrienio, es errado decir que se está disminuyendo el presupuesto. Se está replanteando la forma en la que se venían haciendo las cosas. 

He tenido la oportunidad de hablar varias veces con Carlos Chaparro, director de Sapiencia, nos ha explicado acerca de una nueva metodología que se le espera implementar a esa agencia de educación superior de la ciudad. Se dan beneficios en materia educativa, no necesariamente para educación superior, se habla de formación continua especializada, la cual es corta. Es una muy buena decisión.

Desfinanciar nuestras instituciones educativas públicas nunca va a ser una buena decisión y eso no está planteado en el plan de desarrollo, simplemente es definir un modelo distinto donde se van a abrir otras líneas de formación que pueden ser muy interesantes para lo que Medellín se pone de cara a las necesidades que tenemos en la actualidad y de cara al futuro.

Hemos visto cómo ha sido una constante en las intervenciones de nuestros compañeros en el recinto del Concejo sobre lo que dijo Daniel Quintero de gratuidad en la educación. No quisiera entrar muy en detalle, pero no podemos caer en la tentación durante esta pandemia del asistencialismo. No digo que no debemos dar educación gratis, hablo del término macro. Está bien que hablemos de ayudas humanitarias, hemos participado de las mismas y en esta coyuntura es momento de hacerlo. Tenemos que activar este cuento en todo sentido involucrándonos con los actores, definiendo estrategias de forma que dimensionemos el problema que tenemos y cómo le vamos a dar solución. Pero ojo, no caer en la tentación del asistencialismo, Medellín nunca ha sido así, siempre ha salido adelante con verraquera, con pulso. Eso también implica un reto muy grande, ¿cómo lo vamos a lograr durante estos cuatro años? Definitivamente con educación distinta, repensada y con nuevas estrategias lo vamos a poder lograr.